autoestima infantil
25/07/2017
Patricia de la Sierra

Consejos para mejorar la autoestima infantil

Educación

En el post de hoy vamos a hablar de algo muy interesante y que está directamente relacionado con un grave problema que nos atañe en la actualidad. Todos sabemos que la autoestima en los adultos es necesaria para el buen desarrollo de nuestra personalidad, pero ¿en qué momento se empieza a desarrollar? ¿Cómo afectan nuestras vivencias a nuestra autoestima? Estas preguntas son básicas para entender que hemos de acompañar y guiar a nuestros alumnos, no solo en el aspecto académico sino en el personal. Las edades más importantes para el desarrollo de la autoestima están ubicadas entre los primeros años de vida.

Constantemente nuestra autoestima se ve afectada por las experiencias y exigencias que recibimos del mundo exterior. Un niño necesita tener una alta autoestima. Esta  se construye a través de un proceso de interiorización que se va modelando a lo largo de toda la vida y que va aumentando y disminuyendo. Durante los primeros años de nuestra vida, y sobre todo en la adolescencia, es cuando más vulnerables somos y es aquí donde se ha de trabajar con más intensidad. Si lo conseguimos el niño tendrá más confianza, más interés y será más positivo en todos los aspectos. Si esto viene acompañado de una muestra de cariño por parte de los padres el niño tendrá mucho camino recorrido.

En cambio, el niño que no siente que es valorado por sus padres, sus maestros, sus compañeros y amigos, puede desarrollar miedo, angustia, dolor, indecisión, desánimo, pereza, entre otros. Si bien es cierto que no todo es controlable o deseado, todos los agentes que envuelven al niño pueden ayudar a que la autoestima se desarrolle mejor o peor. Aquí radica la clave de la autoestima infantil.

Uno de los ámbitos claves, como comentábamos es el núcleo familiar, principal factor que influye en la autoestima, donde el niño va creciendo y formando su personalidad. Lo que la familia piensa y sobre todo lo que exterioriza es básico.

¿Cómo podemos estimular la autoestima de nuestros pequeños?

  • Dándole más responsabilidades. Es importante que él se sienta participe y responsable de tareas en el ambiente familiar o escolar, crear compromisos que le ayude a la interacción con el resto de los familiares y compañeros. Que este desarrollo de tareas le sirva como aprendizaje, y que se genere en un ambiente cálido. Ofrecerle la posibilidad de que tome decisiones y que sea útil resolviendo algún problema que se plantea en el día a día. Darle la confianza necesaria para que se desenvuelva haciéndole ver sus capacidades y habilidades.

  • Reforzando positivamente las conductas que realice correctamente, mostrándole aquello que ha hecho bien y sobretodo hacérselo saber ya sea con palabras o con premios. Estos,  a menudo, juegan un papel muy importante en la educación de los pequeños ya que se convierten en grandes aliados para los padres y maestros, pero hay que tener en cuenta que no se puede utilizar en exceso este recurso ya que deja de tener efectividad y no transmitimos los valores adecuados. Ha de saber que la gran mayoría de veces las cosas se hacen porque son necesarias y no para obtener algo a cambio.

  • Hemos de ayudarle a comprender que de los errores también se aprende y que de cada error que pueda cometer ha de saber que sus padres y maestros están apoyándole y que para la próxima vez ya conoceremos que es lo que no debemos hacer. De nada servirá culpabilizarlo, lo mejor será animarlo y ayudarle a que se esfuerce un poco más la próxima vez. Así podremos enseñarle a resolver adecuadamente el conflicto y esto le servirá para que no vuelva a cometer los mismos errores.

  • Las palabras son básicas y hemos de aprender a darle las instrucciones precisas. Por ejemplo, en vez de decirle que es un despistado o un desordenado le diremos que no nos gusta ver su cuarto desordenado, de esta manera subrayamos que lo que no nos gusta es el cuarto desordenado no incentivamos a que piense que él es el desordenado. En la escuela intentaremos dar premisas claras y siempre hablar en positivo, es decir, en lugar de hablar de un logro no alcanzado hablaremos de intentar desarrollar más cierta actitud para lograrlo.

Todos estos refuerzos son necesarios con unas pautas y límites que los niños han de tener clarificados desde el principio. Establecer una autodisciplina poniendo límites claros, enseñarle que sus actos tienen consecuencias, así se refuerza aquello positivo pero teniendo en cuenta que han de tener presente que deben conocer las consecuencias de sus actos.

Todos estos aspectos son básicos para ayudar con la autoestima de los más pequeños, ayudarles en edades tempranas les ayudará a lo largo de toda su vida, y eso vale más que muchas otras cosas. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que podemos ayudarles con otras pautas? Os animamos a compartirlas con nosotros.

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Autor blog post
Patricia de la Sierra

Soy Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona, Graduada en Magisterio de Primaria por la Unir, he cursado un postgrado en Atención Precoz y un Máster en Intervención y Dificultades del Aprendizaje. Me encanta compaginar la educación con la cultura.