10 actividades de música en el aula de Educación Infantil

10 actividades de música en el aula de Educación Infantil

Laura López Mera

06-02-2018

A partir de la semana 28 de embarazo, un bebé es capaz de oír y distinguir la voz de su mama. Al salir de la tripa y escucharla, le resulta familiar y lo ayuda a relajarse en momentos de tensión. Si a esto le añadimos una melodía, proporcionaremos al bebé el placer de la música tan saludable emocionalmente.

En las primeras edades, nos acompañan las canciones de cuna y, más delante, las canciones propiamente infantiles. Podemos cantar a los niños para despertar su curiosidad, enriquecer su vocabulario e iniciarles en el apasionante mundo de la música. Está demostrado que los bebés a los que se les ha cantado, aprenden a hablar antes ya que tienen más vocabulario y aprenden a concentrarse de manera fácil. Es importante gesticular y adaptar la entonación de las canciones a la letra. El niño aún no entiende lo que dices pero su memoria guardará algunas palabras y el tono en el que han sido pronunciadas. Gracias a la música, favorecemos el desarrollo emocional y afectivo, fomentamos las relaciones sociales, estimulamos su sentido del oído y su memoria, les permite canalizar sus emociones y mejoran su expresividad.

Aparte de ello, dejando de lado los beneficios que tiene de por sí la música en los niños, es importante tener en cuenta que la música nos sirve como herramienta muy valiosa para trabajar con niños con Necesidades Educativas Especiales. Os hablé de ello en mi post de noviembre.

Por todos los beneficios que nos aporta, hoy os propongo 10 actividades de música que podemos llevar a cabo en el aula de Educación Infantil. Vamos a verlas:

Actividades en el aula de Educación Infantil:

1.- Tener un rincón de música en el aula: Dejar al alcance de los niños un pequeño rincón que puedan visitar siempre que lo deseen para expresar su lado más artístico y favorecer su expresión musical es algo básico en un aula de educación infantil. Os hablé de ello en una entrada de febrero de 2015. Podéis acudir a ella para haceros una idea en el siguiente link.

2.- Audiciones: despertar el gusto por la escucha activa en los niños. Podemos facilitarles desde grandes obras clásicas como Las 4 estaciones de Vivaldi hasta música más rockera con canciones como Bohemian Rhapsody de Queen, donde los ritmos y las melodías van cambiando a lo largo de toda la canción. Lo interesante es despertar el gusto por la música y que ellos vayan descubriendo lo que les motive más.

3.- Juegos musicales: el famoso juego de las sillas donde al parar la música debemos sentarnos (trabajamos también el silencio), juegos de palmas por parejas uno frente a otro o en pequeños grupos, etc. Son los juegos de toda la vida que nos permiten incorporar la música de forma lúdica y espontánea.

4.- El trabajo con instrumentos musicales: tocar una guitarra, facilitarles un xilófono, una flauta, unas maracas, un pequeño djembé para hacer percusión y seguir un ritmo marcado. Podemos ver las características de cada instrumento y aprender las diferencias.

5.- Trabajo con ritmos: palmear las sílabas del nombre de cada niño, improvisar ritmos, marchar al ritmo de un tambor,…

6.- Trabajo de experimentación acústica: buscar con los ojos cerrados de donde procede el sonido o la música, reconocer diferentes ruidos producidos por objetos cotidianos o de la naturaleza, hacer caer distintos materiales sobre una superficie y notar la diferencia de sonido, etc.

7.- Improvisar una pequeña orquesta con instrumentos musicales, de percusión u objetos cotidianos,… Ellos disfrutan mucho de los ritmos y de la individualidad al servicio del colectivo.

8.- Trabajar expresión musical y plástica a la vez: audicionar una pieza de música clásica a la vez que se les facilita un papel y pinturas para que plasmen en el papel lo que les venga a la mente.

9.- Elaborar instrumentos sencillos a partir de material de reciclaje: Por ejemplo, con un par de botellines de yogurt y unas semillas podemos hacer unas maracas estupendas. Con una caja y unas cuerdas, una guitarra. Hay mil ideas por la red, sólo hay que buscarlas y llevarlas a cabo con los pequeños porque además de obtener el instrumento en sí, pasarán un buen rato elaborándolo.

10.- Coreografiar una canción: trabajar la expresión gestual a partir de una pieza musical también es buena combinación. Pueden ser desde canciones mimadas, que son aquellas en las que se expresa con gestos partes de la letra de una canción, hasta coreografías más pensadas y con mayor movimiento. Por otro lado, la psicomotricidad con música también es muy apropiada: el juego con aros, con telas, con bloques de motricidad, etc. Nos permite vivenciar la música a nivel corporal e interiorizarla más significativamente.

Espero que os hayan gustado estas propuestas y que las llevéis a cabo con vuestros alumnos. Seguro que se divertirán mucho.

Curso relacionado: FP de Grado Superior de Técnico Superior en Educación Infantil

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Laura López Mera

Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona, Máster en Intervención en Dificultades de Aprendizaje en ISEP. Educación Infantil en IOC. Profesora del curso de Técnico en Educación Infantil y educadora en una escuela infantil.