10 claves para ahorrar electricidad en casa
26/07/2018
Raúl Cardete

10 claves para ahorrar electricidad en casa

Técnicos

La utilización de los electrodomésticos indispensables, la luz, la calefacción, al aire acondicionado,..., hace inevitable el gasto de electricidad en tu vivienda.

En este post vamos a dar una serie de claves para que puedas ahorrar en electricidad, de modo que no tengas que pagar más de lo necesario en tu factura eléctrica.

Pero, ¿Cuáles son las claves para ahorrar en electricidad en nuestra vivienda?

Se puede ahorrar en el consumo de electricidad en nuestra vivienda poniendo atención a pequeños gestos y/o actitudes que nos pasan inadvertidos, pero que pueden ayudar y mucho a hacernos ahorrar energía.

1.- Elimina el “stand-by”. Es lo que se llama consumo silencioso sobre aquellos aparatos electrónicos que tenemos y que no están funcionando, pero que muestran esa típica luz led. Estos aparatos (TV, ordenadores, consolas,...) se deben desenchufar de la red directamente, así podremos llegar a ahorrar aproximadamente un 5% de nuestro consumo total.

2.- Adapta la iluminación de tu vivienda. Intenta aprovechar, en la medida de lo posible, la luz natural para realizar las tareas del hogar, y si aún no lo has hecho, reemplaza las bombillas de alto consumo (halógenas), por lámparas de bajo consumo (led). Este tipo de lámparas, aunque en principio puedan parecer más caras, realmente suponen un ahorro ya que su vida útil es mucho más prolongada y en algunos casos podemos llegar a ahorrar hasta un 80% de la electricidad para lograr la misma potencia lumínica. Además de este cambio, también es necesario un cambio de hábitos y no tener encendidas las luces que no son necesarias, y por supuesto, siempre que salgas de una estancia y se quede vacía apaga la luz de dicha estancia. El consumo total de iluminación corresponde aproximadamente al 20% del gasto total de la energía en nuestras viviendas.

3.- Clase energética. Si vas a comprar un electrodoméstico nuevo apuesta por la clase energética más elevada posible (A+, A++ y A+++) ya que, aunque inicialmente puedan suponer una inversión mayor, podrás amortizarlos rápidamente ya que ahorran energía y, por tanto, dinero en tu consumo eléctrico.

4.- Ahorra energía en la cocina. Aprovecha el calor del horno o la vitro cerámica para cocinar varias cosas a la vez o una después de la otra, y apágalos un poco antes de lo necesario para que los alimentos se acaben de cocinar con el calor residual. Este consejo es especialmente útil en el caso del horno y de las placas vitro cerámicas que permanecen calientes durante un tiempo después de apagarlos. Es fundamental también escoger el recipiente adecuado para cocinar, mejor cuanto más pequeño y más se adapte a la cantidad de comida a cocinar, pero también se ha de adaptar al fogón sobre el que vamos a cocinar, es decir, la placa vitro cerámica no debe superar el diámetro del recipiente. Tapa los recipientes de cocción. Utiliza baterías de cocina de calidad, las de fondo grueso son más eficientes y difunden mejor el calor y aprovechan mucho mejor la energía transmitida por las placas de inducción o vitro cerámica. La utilización de ollas a presión también nos puede ayudar a ahorrar en la factura de la luz, ya que aceleran el tiempo de cocción. Cabe destacar que es recomendable utilizar el microondas para recalentar la comida en vez del horno tradicional, ya que aunque su consumo energético es elevado, el poco tiempo de funcionamiento que requieren los hace más eficientes.

5.- Ahorrar con el lavavajillas, lavadora y/o secadora. Utiliza programas cortos de lavado en frío en lavadora y lavavajillas siempre que sea posible. Evita los programas de prelavado. Por lo que respecta a las secadoras cabe decir, que son energéticamente poco eficientes, por lo que es mejor secar la ropa al aire, y si necesitas utilizarla recuerda mantenerla en buen estado, limpiando el filtro habitualmente.

6.- Frigorífico. Se trata de un electrodoméstico que permanece encendido la mayor parte de su vida útil, de modo que elegir uno que sea eficiente es fundamental. Puesto que se requiere más energía para enfriar el aire que los alimentos, es recomendable mantener la nevera llena, ya que ahorraremos en energía y como consecuencia en electricidad. También el tamaño del frigorífico es importante seleccionarlo teniendo en cuenta la cantidad de alimento que vamos a conservar en él. No se debe colocar el frigorífico junto a fuentes de calor y siempre funcionará mejor si se mantienen limpios los tubos traseros. También puede hacernos ahorrar el descongelar los alimentos en el interior del frigorífico, ya que así se aprovecha el frío que desprende.

7.- Si dispones de calefacción, debes aislar adecuadamente puertas y ventanas para así evitar que se pierda el frío o el calor.

8.- Si tienes aire acondicionado, procura no bajar de los 25 0C y apágalo unos 30 minutos antes de salir de casa. El frío residual será más que suficiente y tu cuerpo empezará a adaptarse a la temperatura exterior.

9.- Utiliza los aparatos sólo cuando los necesites. Por lo general lo de que un aparato gasta más al ponerlo en marcha que dejándolo encendido constantemente aunque a menor potencia (el ejemplo clásico sería la calefacción) es una leyenda urbana.

10.- Si tus aparatos no pueden programarse puedes comprar programadores en ferreterías o grandes superficies especializadas para controlar su consumo (por ej. en termos de agua caliente).

Como puedes observar ahorrar electricidad no es una misión imposible aplicando unos pequeños cambios en tus hábitos y costumbres a la hora de utilizar determinados electrodomésticos.

10 claves para ahorrar electricidad en casa
Raúl Cardete

Ingeniero Técnico en Ingeniería Industrial especialidad Electricidad. Experiencia en instalaciones eléctricas de BT - AT y automatización, sistemas eléctricos de potencia y energías renovables