3 claves para interpretar el etiquetado de los alimentos

3 claves para interpretar el etiquetado de los alimentos

Noemí Ojeda

16-04-2018

Los alimentos están presentes en todos los lugares por los que pasamos y en muchas ocasiones envasados y codificados con unos ingredients que no somos capaces de descifrar. Es por ello que necesitamos información acerca de lo que comemos.

Claves para interpretar el etiquetado de los alimentos:

1. España, a la cola del interés por la composición de los alimentos

En material de alimentación, hay un estudio reciente que afirma que los españoles estamos entre los europeos menos preocupados por la información nutricional de los alimentos elaborados industrialmente que consumimos, los ultraprocesados. Sin embargo, los consumidores británicos, así como los habitantes del centro y del norte del continente, especialmente en Escandinavia son los que más se preocupan por los ingredientes de los alimentos que consumen.

El hecho relevante de que necesitamos procuparnos más en España de nuestros alimentos procesados es que este studio afirma que  sólo la mitad de los consumidores asegura leer las etiquetas de los artículos que compra, mientras que otra encuesta ponía en relieve que otro 19% no lo hace jamás.

Esta situación es preocupante dados los casos de obesidad en adultos y en niños que en la mayoría de los casos viene dada por unas malas prácticas alimentarias y el abandono de un patron dietetico saludable a favor de un consumo excesivo de bollería, lácteos grasos, refrescos azucarados o alimentos ultraprocesados congelados.

Según la AESAN, la información contenida en el envase o la etiqueta de los productos alimentarios ayuda a:

  • Conocer el alimento (su denominación, ingredientes que lo componen).
  • Hacer un uso adecuado de los mismos (modo de conservación y preparación, fecha de duración mínima o caducidad).
  • Tomar decisiones que se adapten a las necesidades dietéticas individuales (consultar ingredientes que pueden producir alergias o intolerancias o consultar la composición nutricional del alimento).

Muchos alimentos contienen en su etiquetado las propiedades nutritivas indicando el contenido energético y la cantidad de proteínas, hidratos de carbono, azúcares, grasas, ácidos grasos saturados, fibra y sodio. La inclusión de esta información nutricional es obligatoria para los alimentos enriquecidos o cuando en la etiqueta o en la publicidad del alimento se hacen declaraciones nutricionales y/o de propiedades saludables como por ejemplo:

  • Que aporta en proporción reducida o aumentada o deja de aportar valor energético.
  • Que contiene en proporción reducida o aumentada o no contiene algún o algunos nutrientes.

En el resto de casos se puede incluir de manera voluntaria

2. Declaraciones nutricionales

Cuando un producto alimenticio lleva una declaración nutricional debe ser para indicar que tiene una ventaja nutricional en relación al aporte de energía o de nutrientes respecto a otros productos similares.

Las declaraciones nutricionales se expresan mediante mensajes o representaciones gráficas donde se indica la propiedad nutricional beneficiosa del alimento. Estas declaraciones solo pueden utilizarse si el producto lleva etiquetado nutricional.

3. Ingredientes a tener en cuenta

Azúcar.

Uno de los ingredientes más perjudiciales para la salud y que debemos tener en cuenta a la hora de hacer nuestra lista de la compra y elegir los productos son los  azúcares añadidos.

Por ejemplo, en un yogurt lo normal es que estén algo más bajos que en la leche, donde conforman el 5% en peso como máximo. Por encima de estos valores -es decir de cinco gramos por cada 100 gramos de peso- la fracción delata que se han añadido artificialmente azúcares.

La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 50 gramos de azúcar al día, aunque existe cierta controversia, ya que muchos expertos ven esta cifra como excesiva y prefieren hacer una distinción entre los azúcares naturales, ligados a la fibra vegetal y comúnmente presentes en alimentos naturales como la fruta, y los azúcares refinados, es decir, los llamados azúcares añadidos. Siempre hemos de tener en cuenta el cálculo sobre 100 gramos de alimento, por lo que el máximo recomendado de azúcares añadidos no debería superar los 5 gramos.

Grasas.

Respecto al contenido en grasas de los productos alimenticios, podemos encontrar la siguientes declaraciones nutricionales:

Contenido reducido en grasa
Si la reducción del contenido es de, como mínimo, el 30 % en comparación con un producto similar.

Bajo contenido en grasa 
No contiene más de 3 g de grasa por 100 g en el caso de los sólidos o 1,5 g de grasa por 100 ml en el caso de los líquidos (1,8 g de grasa por 100 ml para la leche semidesnatada).

Sin grasa
No contiene más de 0,5 g de grasa por 100 g o 100 ml.

También pueden indicarse comúnmente expresiones como las siguientes:

Bajo contenido en grasas saturadas.

Sin grasas saturadas.

Alto contenido en ácidos grasos omega.

Alto contenido en grasas monoinsaturadas.

Alto contenido en grasas poliinsaturadas.

Estas afirmaciones deben corresponder a propiedades reales del producto.

Sal.

La sal o cloruro sódico (ClNa) está compuesta aproximadamente de un 40% de sodio y un 60% de cloro. La sal, es la mayor fuente de sodio de nuestra dieta (> 90%). Pero hay otra pequeña parte de sodio que se ingiere también a través de las comidas, y que se añade a los alimentos en los procesos de fabricación. Son los aditivos, saborizantes o conservantes. (Por ejemplo, el monosodio de glutamato, que se usa como potenciador del sabor). Aunque las necesidades fisiológicas cotidianas varían según la edad, sexo, peso, estado fisiológico (crecimiento, embarazo, lactancia), nivel de actividad física, estado de salud, etc… nuestro cuerpo no necesita consumir cantidades elevadas de sal.

En España, los datos actuales publicados por AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) sobre el consumo de sal de la población española, indican que se ingiere 9,8g de sal al día, cifra muy superior a la recomendada, 5g al día.

La información nutricional es un tema tan complejo como necesario. Anímate a comprar siempre conociendo los productos que vas a consumer.

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Noemí Ojeda

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Master en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos Formativos e Idiomas por la Universidad de Sevilla. Especialista en Tratamiento dietético del sobrepeso y la obesidad por la Universidad de Barcelona. Profesora del curso de Técnico en Nutrición y Dietética."