5 motivos por los que deberías evitar los helados

5 motivos por los que deberías evitar los helados

Noemí Ojeda

08-08-2018

Los helados son un postre muy digestivo por su baja temperatura, que nos ayuda a realizar la digestión con menor dificultad. Sin embargo, sólo lo recomendaremos si son caseros y sus ingredientes son naturales.

5 motivos por los que deberías evitar los helados

El helado casero contiene ingredientes saludables. Sin embargo el helado industrial puede contener azúcar, leche, crema, estabilizantes, emulsionantes, y distintos extractos de sabor en proporciones que dejen de convertirlo en un postre saludable.

De hecho, si el helado es casero o artesanal y no proviene de las grandes marcas con procesos industrializados, lo convierte en un alimento beneficioso, siempre que sepamos mantenernos en unos márgenes de moderación frente a su consumo.

Historia del helado

Hace siglos que en China se inventaron los polos de leche y azúcar que se vendían por las calles de Pekín, así como también surgió en la zona la famosa receta del sorbete de naranja.

Se cree, más tarde, que el navegante Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes a Oriente, trajo a Europa varias recetas de postres helados usados en Asia durante cientos de años, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas.

Más adelante, en el siglo XVI un español afincado en Roma inventó la manera de congelar la masa de helados con gran rapidez, al añadir sal al baño de hielo troceado utilizado para enfriar la masa.

Siguiendo esta estela, en el año 1686, el siciliano Francesco Procopio dei Coltelli abrió en París un establecimiento, llamado Café Procope, el cual alcanzó una gran fama por sus helados y su café. El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su producto. Se puede considerar a este establecimiento como la primera heladería de la historia. Se dice que bajo la influencia del rey Luis XIV comenzaron a prepararse los helados de vainilla y de chocolate, y más tarde, por su éxito, aparecieron los de crema de leche, hasta llegar al helado actual.

Tras muchos grandes y pequeños pasos, había nacido la industria heladera. Desde entonces, este sector se ha afanado tanto en desarrollar nuevos productos como en obtener helados seguros y nutritivos. Lejos de ser un alimento de temporada, el helado se ha convertido en un elemento más de la dieta que debe, por lo tanto, estar también sujeto a los principios de la alimentación saludable, aunque esto no siempre sea así.

A día de hoy, de acuerdo con un informe de la consultora CCR, Nestlé y Arcor se reparten el 98% del mercado de helados industriales. No suelen usar una gran cantidad de conservantes pero sí usan numerosos colorantes que no aportan ningún beneficio a la salud. Como consejo, lo mejor es procurar evitar los azules estridentes, los rosas fuertes y los amarillos o verdes intensos; colores artificiales, y apostar por los colores típicos de la fruta, frutos secos o del ingrediente principal del helado que se consuma.

Destronizando el helado industrial

Cada español toma 10,67 litros de helado al año (192 bolas). Esta cifra supone un gasto medio de 41,78 euros, lo que nos sitúa en los terceros a nivel mundial, y los cuartos en cuanto a consumo.

Tomar helado es un placer, pero debes conocer sus ventajas e inconvenientes antes de pedirte un cucurucho de tu sabor favorito.

  • Nutrientes vs grasas

Por salud, tomar un helado puede aportarte beneficios como proteínas, calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, y vitaminas A, B2 y B6, según detalla la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFH).

Pero también supone un consumo de grasa, especialmente saturada que proviene de la leche, que debemos tener en cuenta si nuestro consumo es elevado.

  • Azúcares simples y caries dental

Los helados contienen un alto porcentaje de azúcar simple que, pese a que hacen el producto más palatable y delicioso, contribuyen a que se desarrollen caries dentales y se pueda ver afectado el esmalte dental.

  • ¿Moderación?

¡Siempre! Los helados son un postre ideal, si son naturales o de frutas no siempre tienen un perfil nutricional a cuestionar, pero su consumo debe ser moderado. Supone una posición en el pico de la pirámide alimentaria, un alimento de consumo ocasional, nunca a diario.

  • Frío = sensibilidad dental

El frío del helado disminuye la percepción de los sabores, porque produce una ligera anestesia en las terminaciones gustativas.  Por esta razón se le agregan más azúcar y aditivos para conseguir un sabor más intenso. Pensemos que, un helado a mayor temperatura, ¡no podríamos consumirlo por su alto contenido en azúcar!

Un buen motivo para descartar su consumo frecuente…

  • Dolores de cabeza y garganta

La estimulación fría del paladar y de la faringe puede desencadenar o agravar los dolores de cabeza y de garganta. Esto de sebe a que las terminaciones nerviosas perciben el frío y lo trasladan como una molestia, haciendo que nos sintamos mal tras su consumo.

Para disfrutar bien de este verano ten en cuenta estos consejos antes de abusar de los helados.

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Noemí Ojeda

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Master en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos Formativos e Idiomas por la Universidad de Sevilla. Especialista en Tratamiento dietético del sobrepeso y la obesidad por la Universidad de Barcelona. Profesora del curso de Técnico en Nutrición y Dietética."