5 Recursos para trabajar la empatía infantil

5 Recursos para trabajar la empatía infantil

Eva Cebollero Pardina

15-08-2017

Según Vicente E. Caballo (1986), “las habilidades sociales son un conjunto de conductas realizadas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones de forma adecuada, respetando estas conductas en los demás”.

Estas son muy importantes para desenvolverse en nuestra sociedad actual de forma eficaz. Hay que tener en cuenta que no son innatas y, por tanto, se pueden (o más bien, se deben) entrenar. Por este motivo, debemos potenciarlas desde bien pequeños.

En el artículo de hoy os traigo 5 recursos para trabajar la empatía infantil, una de las habilidades sociales más importantes. Antes de empezar a explicarlos, debo resolver una pregunta: ¿qué es la empatía? La empatía es la capacidad de reconocer las emociones de los demás, identificando y comprendiendo cómo se siente el otro.  Personalmente, me gusta llamarla “el arte de ponerse en los zapatos del otro”.

Cómo potenciar la empatía

Dicho esto, explicaré cómo podemos potenciar esta habilidad social para empezar a entrenarla desde que los niños y las niñas se encuentran en la etapa de educación infantil:

  1. Cuentos: Uno de los recursos que más he nombrado en mis artículos. Como bien ya sabéis, considero que son muy potentes porque que son un gran aliado a la hora de trabajar con los niños. En el tema que estamos tratando hoy, también pueden sernos de gran ayuda a la hora de reconocer las emociones y de diferenciarlas. Títulos como, por ejemplo: “El monstruo de los colores”, “Emocionario”, “Recetas de lluvia y azúcar”, etc. (podéis obtener más información de cada uno de ellos buscando en “Google”) son idóneos para hablar de ellas porque explican las principales emociones de forma sencilla, con “comparaciones” que les ayuden a conocerlas desde muy pequeños.

  2. Láminas de imágenes: Se pueden utilizar de varias formas diferentes. Por ejemplo: realizar fotos de diferentes niños mostrando emociones distintas (alegría, tristeza, ira, sorpresa…) o hacer lo mismo, pero con dibujos; enseñar láminas con situaciones de la vida cotidiana que sirvan de pretexto para hablar de las emociones que representan; etc.  Son un buen pretexto para hablar sobre cómo se sienten las personas representadas en cada una de ellas, de esta forma, estaremos trabajando para diferenciarlas.

  3. Teatro: Una disciplina idónea para trabajar la empatía porque es la mejor forma de ponernos en el lugar de las otras personas. Podemos utilizarlo desde edades tempranas como herramienta para interpretar y reconocer las emociones de los demás. ¿Cómo podemos hacerlo? Proponiendo la interpretación de una escena sencilla relacionada con situaciones de su vida diaria, pues les ayudará a la hora de reconocer lo que sienten en cada una de ellas porque les resultará mucho más fácil saber que sienten los demás en cada una de ellas. Es una forma de resolver conflictos basada en la educación emocional y, por tanto, también de ponerse en el lugar de los demás. (Mi compañera Laura López os habla de sus beneficios en un artículo que escribió a finales del año pasado. Podéis leerlo clicando aquí.)

  4. Juego simbólico: Como bien sabéis es el tipo de juego que se inicia sobre los dos años.  Juegan a ponerse en el lugar de otras personas y, por este motivo, podemos utilizarlo  como un buen aliado a la hora de trabajar empatía. Una vez finalizado el juego podemos reunir a los niños para dejarles expresarse sobre sus sentimientos cuando estaban llevándolo a cabo y también podemos hacer preguntas para ayudarles a identificar cómo se han sentido el resto de sus compañeros mientras estaban jugando.

  5. “Asamblea”: Uno de los recursos más utilizados en educación infantil. He creído oportuno nombrar esta forma de reunirse en el aula porque da lugar a múltiples situaciones basadas en la conversación que se lleva a cabo durante su transcurso. Por ejemplo: podemos hablar de situaciones vividas en su día a día en la escuela o en casa y relacionarlas con las posibles emociones sentidas mientras los hechos estaban sucediendo. 

Si ponemos en práctica los recursos que acabo de explicar, estaremos contribuyendo a la formación de futuros ciudadanos de nuestro mundo capaces de actuar exitosamente en una sociedad que cambia a pasos desorbitados y que parece cada vez más deshumanizada (una de las numerosas razones por las que es tan importante el entrenamiento de las habilidades sociales).

Espero que pongáis en práctica las herramientas que os he proporcionado para trabajar la empatía infantil. No obstante, si conocéis alguna que no haya sido nombrada en este texto, podéis dejarla escrita en los comentarios para poder enriquecernos con vuestras aportaciones.

Curso relacionado: FP de Educación Infantil

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Eva Cebollero Pardina

Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona. Título de Técnica en Educación Infantil cursado en el IOC. Profesora del curso de Técnico en Educación Infantil de CEAC.