7 consejos de salud dental

7 consejos de salud dental

Noemí Ojeda

29-02-2016

La rutina diaria del cuidado de nuestra salud bucal se vuelve a veces algo tan repetitivo que no se realiza de la mejor forma. Solemos preocuparnos en exceso de evitar tener caries, pero también olvidamos que una correcta higiene, basada en unos cuantos pasos sencillos, puede garantizarnos ahorrarnos visitas extra al dentista o llegar a padecer alguna de las molestias más frecuentes para nuestra boca.

 

1. Chequeo regular

En primer lugar, hemos de destacar la importancia de acudir al dentista, al menos, una vez al año desde una edad temprana. Según la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), la media anual del gasto por persona en ir al dentista asciende a 400€ al año. Las caries pueden manifestarse a partir de que salga la primera pieza dental, y no sólo en los dientes definitivos, por lo que, una correcta prevención desde que aparecen las primeras muestras, así como su seguimiento regular, pueden garantizar que se necesiten más de una visita al año, o que sean recurrentes por problemas del tipo caries, infecciones o inflamaciones de las encías.

 

2. La importancia del cepillado

Debemos fomentar el cepillado de los dientes, al menos tres veces al día para una buena salud dental. Un correcto cepillado, mide arriba abajo y masajeando las encías a la vez que se limpia el diente después de cada comida, al menos 3 veces al día durante aproximadamente 2 minutos, con un cepillo de cerdas medias o blandas, es una de las prácticas saludables para nuestra higiene bucal y dental que evitarán que caigamos en enfermedades, a la vez que mantendrán nuestra boca limpia y libre de halitosis y exceso de sarro, molestias muy frecuentes entre las personas que descuidan su higiene diaria. Especialmente, hemos de prestar atención a la limpieza dental antes de acostarnos y tras levantarnos por la mañana. Existen muchas teorías sobre el cepillado correcto, lo que sí es cierto es que ha de consistir en movimientos cortos, suaves y elípticos, sin presionar en exceso sobre los dientes y encías, para no causar irritación; además, no debemos olvidar cepillar la línea de las encías, los dientes posteriores, que resultan de más difícil acceso y las líneas que rodean las coronas de los dientes y obturaciones (espacios interdentales). Es muy importante no compartir tu cepillo dental, puesto que el intercambio de fluidos corporales que promovería, aumenta el riesgo de contraer infecciones. Esta es una acción especialmente importante para las personas con sistemas inmunes deprimidos o con enfermedades infecciosas. Los expertos dentistas recomiendan renovar el cepillo dental cada tres meses para conseguir su mejor uso.

 

3. Usar dentífrico con flúor

Las pastas dentífricas con flúor se usan para prevenir la aparición de caries gracias a este mineral que protege nuestro esmalte dental. En el mercado hay cada vez más opciones, pero, ¿son realmente útiles todos los detalles que nos ofrecen?, ¿mejoran el estado de nuestros dientes? Uno de los datos que tenemos que atender a la hora de buscar la mejor pasta dentífrica es que, además de ser anticaries, también sea antibacteriana, con una abrasión leve, ya que si esta resulta excesivamente alta, el esmalte dental puede salir perdiendo por restarle brillo en cada cepillado. Para conseguir alguna de estas pastas de dientes no tenemos necesariamente que recurrir a marcas muy caras que gasten mucho en marketing, ya que la OCU nos informa de que, una de los mejores dentífricos en relación calidad - precio es el que ofrece la marca francesa "Auchan", aunque, también afirman, deberían mejorar su etiquetado e información sanitaria aportada en el envase. 

 

Salud dental

4. Uso de un enjuague bucal de forma regular, recordando que su uso no sustituye al cepillado

Aun así, es importante realizar una limpieza completa combinando el cepillado con un uso regular de un enjuague bucal, puesto que no hay ningún cepillo en el mercado que establezca una limpieza total de las paredes de la boca, líneas de las encías, espacios interdentales, que consigan de este modo eliminar las bacterias, hongos y microorganismos patológicos que pueden afectar a nuestra boca por el contacto con alimentos, manos, y al hablar o respirar. Al igual que se recomienda un cepillado regular 3 veces al día o más, el enjuague bucal se recomienda realizarlo en al menos 2 ocasiones. De esta forma mantendríamos unas encías y dientes más sanos, libres de placa y con un esmalte reforzado.

 

5. No olvidar el hilo dental

Utilizar a diario hilo dental complementa la higiene y salud dental. Los profesionales establecen que el mejor momento para usarlo es por la noche, y señalan que su actuación es importante para eliminar la placa acumulada entre los dientes y en la línea de la encía. Durante su uso debemos mirarnos en el espejo observando que las encías estén firmes y rosadas, y no debemos dejar de usar el hilo o seda dental, a pesar de que las encías sangren levemente, ya que mejorará su salud y evitará un sangrado mayor; aunque sí este hecho se produjese, deberíamos acudir a nuestro dentista para descartar problemas o enfermedades de las encías.

 

6. Llevar una dieta saludable

La alimentación constituye también un factor importante en el cuidado de la boca. En primer lugar, una dieta sana y equilibrada supone una medida de prevención de enfermedades también de carácter odontológico. Un correcto estado de salud evita caer en infecciones y mantiene una adecuada hidratación, por lo que nos ayuda a prevenir todo tipo de afecciones y a mantener un buen estado de salud. Hemos de modular en esta medida el consumo de alimentos que pueden producir manchas en nuestro esmalte dental, tales como cafés y tes, muy ácidos o azucarados como refrescos, golosinas o azúcar, que pueden aumentar la aparición de caries, alimentos muy calientes o muy fríos que puedan causar hipersensibilidad especialmente en las encías. A la vez, es una práctica fundamental beber 1,5-2L de agua al día, fomentar el consumo de frutas y verduras, pescados, legumbres y cereales integrales.

 

7. No abusar de los blanqueadores

Aunque actualmente están muy de moda y ayudan a cubrir una necesidad, los blanqueadores a veces pueden llegar a dañar el esmalte de nuestros dientes. Estos, son utilizados para aportar luminosidad y belleza a las piezas dentales, pero hemos de recordar no utilizarlos de forma excesiva y continuada, y mantener un uso orientado por nuestro dentista de cabecera, evitando usarlos por libre.

 

Y, tras nuestros consejos, ¿mejorarás tu salud dental

 

Curso relacionado: Grado Superior de Técnico en Higiene Bucodental

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Noemí Ojeda

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Master en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos Formativos e Idiomas por la Universidad de Sevilla. Especialista en Tratamiento dietético del sobrepeso y la obesidad por la Universidad de Barcelona. Profesora del curso de Técnico en Nutrición y Dietética."