Adaptándonos tras el cambio de hora

CEAC Blog

31-10-2014

Llevamos ya unos pocos días viviendo con el horario de invierno, y la hora extra añadida al domingo pasado nos ha permitido experimentar alegría todas las mañanas al saber que todavía podíamos permanecer un ratito más en la cama, pero también un cansancio temprano a la hora de la cena. Y es que acostumbrarse a un cambio de horario no es fácil ni rápido. Y encima los niños lo tienen peor.

Pero, entonces ¿es realmente necesario este cambio de hora? ¿No podríamos permanecer todo el año con el mismo horario?

A las familias, a los ciudadanos de a pie, nos cuesta entender que el cambio de hora que se produce dos veces al año, y que tantas molestias nos ocasiona, pueda beneficiar a alguien. El razonamiento lógico es pensar que la luz que no encendemos por la mañana (porque ahora antes de las 8 de la mañana vuelve a ser de día en la zona oriental de la península), la encendemos por la tarde (porque ahora prácticamente a las 18:00 ya empieza a oscurecer). Así que ... ¿Dónde está el ahorro?

Desde este blog no tenemos respuesta a esa pregunta, pero lo que sí os podemos asegurar es que, según el Ministerio de Energía y Turismo, el potencial de ahorro en iluminación en nuestro país, por el cambio de hora, podría llegar a representar un 5% del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a  unos 300 millones de euros.

Debemos también tener en cuenta que desde la aprobación de la Novena Directiva, por el Parlamento Europeo y Consejo de la Unión (en enero de 2001), el cambio de hora se aplica con carácter obligatorio e  indefinido para todos los países miembros de la unión, y que dicha directiva fue aprobada con el aval y las conclusiones de un estudio sobre su alcance y efectos realizado por encargo de la Comisión Europea y presentado al Parlamento en 1999.

Y es que tras analizar exhaustivamente las repercusiones de la medida, el estudio concluye que  el cambio anual de horario tiene impactos positivos no sólo sobre el ahorro sino sobre otros sectores como el transporte, las comunicaciones, la seguridad vial, las condiciones de trabajo y los modos de vida, la salud, el turismo o el ocio.

Así que, aunque seamos un tanto escépticos ante este estudio y hasta que consigamos acostumbrarnos al nuevo horario, por lo menos podremos seguir disfrutando de la sensación de que nos estamos levantando más tarde cada mañana.

Imagen vía

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog