Alimentación en casos de disfagia

CEAC Blog

29-11-2013

La disfagia es una alteración en el proceso de deglución que dificulta llevar a cabo una buena alimentación e hidratación. Suele estar relacionada con deterioros cognitivos, problemas mecánicos mandibulares, largos periodos de alimentación parenteral/enteral, entre otros.

Esta alteración puede provocar tos e incluso neumonías por aspiración, debido a que el proceso de deglución no ha sido correcto y el alimento ha ido a parar al pulmón en lugar del estómago.

A continuación citamos las claves para conseguir una buena alimentación en personas con disfagia:

1)      No mezclar texturas, es decir, no dar alimentos del tipo sopa que mezclan sólido y líquido. Siempre tiene que ser una textura homogénea.

2)      En los casos menos graves no es necesario que todo esté triturado, ejemplos de platos son: hamburguesa, flan, tortilla, manzana al horno, queso tipo “burgos”, etc.

3)      En los casos de disfagia más graves, lo más recomendable es utilizar textura túrmix, por tanto, todo debe tener consistencia en forma de puré, crema o triturado, siempre dependiendo de la tolerancia de la persona.

4)      No está permitido beber líquidos, por tanto o bien se beben líquidos con espesantes hasta conseguir la textura adecuada o se toma en forma de gelatina.

Cabe decir que hay muchos casos que es posible hacer una reeducación de la deglución y puede conseguirse una correcta ingesta, aunque hay casos como los neurodegenerativos que la reeducación no es viable.

Fuente imagen: globovision.com

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