Beneficios de las semillas de chía

Beneficios de las semillas de chía

Noemí Ojeda

02-08-2017

Comer sano está de moda y las semillas también lo están

Una de las más conocidas son las semillas de chía. A ésta se le atribuyen efectos beneficiosos para la salud, como favorecer el tránsito digestivo, ser fuente importante de calcio o ser ricas en ácidos grasos omega 3. Pero primero hemos de conocer sus propiedades nutricionales y saber qué hay de cierto en todo lo que se habla de ellas.

A lo largo de los años la alimentación ha evolucionado mucho y hemos llegado al punto en el que comenzamos a elegir nuestros alimentos por sus características nutricionales. Hecho más que justificado y respaldado que ha hecho que nuestra lista de la compra varíe y se decante cada vez más por incluir algunos productos hasta no hace mucho desconocidos, hoy día llamados súper alimentos.

Las semillas de chía, de lino o de amapola, las pipas de calabaza o las semillas de sésamo son alimentos que no formaban parte de nuestra alimentación básica durante las últimas décadas, pero que, debido a las corrientes actuales de alimentación saludable cada día están más presentes en la alimentación cotidiana. En numerosas ocasiones sólo atribuimos propiedades beneficiosas olvidando que también tienen aporte calórico o su exceso puede no ser recomendado.

¿Qué nos aporta la chía?

Las semillas de chía tienen un aporte calórico elevado. Éste, a su vez, puede ser comparable al de otras semillas ricas en componentes grasos, llegando a aportar hasta unas 486kcal/ 100g.

Es cierto que, como propiedad, las semillas de chía son ricas en proteína vegetal (16,54g/ 100g) y ácidos grasos (30,74g/ 100g). Éste es un dato importante ya que precisamente aquí radica una de sus características más importantes para ser consideradas un súper alimento. Ya que, en su composición lipídica predominan las grasas poliinsaturadas (23,66g/ 100g), y de forma especial, predominan los ácidos de tipo omega 3. Respecto a los minerales, dichas semillas destacan por su contenido en calcio (631mg/ 100g), por su contenido en fósforo (860mg/ 100g) y por su contenido en magnesio (335mg/ 100g). Además, podemos considerarlas una buena fuente de fibra debido a que poseen 34,4 g de fibra dietética por cada 100 g de semillas.

Sin embargo, hemos de tener en cuenta que, pese a sus nutrientes, la ración de semillas de chía es de apenas unos gramos, por lo que no podemos creer que encontraremos los nutrientes necesarios en ellas, sino que hemos de tomarlas como un complemento a nuestra alimentación, de base sana y equilibrada.

Es por ello que enriquecer la dieta con dichas semillas significa promover una mejor alimentación, que, en la mayoría de los casos, no va ligada sólo al consumo de estas semillas, sino al seguimiento de unas pautas saludables. Aunque sí que es cierto que el consumo de ciertas semillas (de forma especial las de amapola, sésamo y chía) puede contribuir al aporte de calcio en individuos que tengan que limitar o excluir el consumo de lácteos, como en el caso de la intolerancia a la lactosa.

Propiedades de la chía

Si tuviéramos que destacara sus propiedades más importantes, podríamos considerar que:

  • Son saciantes: Por su alto contenido en fibra crean una sensación de saciedad que nos ayuda a controlarnos para no picar entre horas.

  • Hidratan: Absorben entre 10-12 veces su peso en agua lo que ayuda a mantenerte bien hidratad@.

  • Fuente de Omega3 en vegetarianos: Debido a su contenido en Omega3, podríamos considerar las semillas de chía como una fuente de éste, por lo que se recomienda su consumo especialmente en dietas vegetarianas y veganas donde no existe el consumo de pescados como el salmón.

  • Aportan una dosis extra de energía: Contienen el doble de potasio que el plátano y dos veces más la cantidad de proteínas que cualquier verdura. Nunca olvidemos que consumimos una cantidad muy pequeña, pero toda la energía que aportan, ¡bienvenida sea!

No debemos olvidar que, su ingesta tiene beneficios, pero no hace milagros. Por lo que lo más importante de su consumo es el contexto alimentario, es decir, el conjunto de la dieta.

Para ser realistas hemos de aplicarnos una vez más el concepto general de que no hay alimentos buenos ni malos, sino alimentos con propiedades más o menos saludables, o que pueden resultar más o menos beneficiosos en según qué situaciones. Éstos, tienen sus ventajas e inconvenientes. La chía, como otras semillas, puede ser beneficiosa, pero sin olvidar que no estamos ante una semilla milagrosa. Especialmente han de tener cuidado con su consumo las personas que padezcan alteraciones intestinales como diverticulitis o síndromes irritables, así como las personas que tienen tratamientos anticoagulantes, ya que las semillas de chía podrían interferir en su efecto.

Ventajas pero también aspectos a tener en cuenta, y, sobretodo, consumo moderado.

Curso relacionado: Técnico Superior en Dietética

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Noemí Ojeda

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Master en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos Formativos e Idiomas por la Universidad de Sevilla. Especialista en Tratamiento dietético del sobrepeso y la obesidad por la Universidad de Barcelona. Profesora del curso de Técnico en Nutrición y Dietética."