Ciudades que no puedes perderte este 2019
20/02/2019
Francesc Olalla

Ciudades que no puedes perderte este 2019

Turísmo y Hostelería

París, Roma, Oslo, Londres, Estocolmo o las, quizá menos conocidas, Vilna en Lituania, Ohrid en Macedonia, Zadar en Croacia o Utrech en Holanda entre otras muchísimas, son ciudades que en algún momento de nuestras vidas deberíamos visitar por su historia, tradición, gastronomía, en definitiva por su cultura y por el encanto de callejear por sus plazas y recovecos.

Uno de los grandes encantos y a la vez inconveniente de viajar es la distancia. Muchas veces desistimos en visitar algún lugar por las horas de viaje que estamos obligados  a emplear hasta llegar a nuestro destino, incluso muchas veces, también estamos condicionados por el medio de transporte ya que deberíamos utilizar el avión si no queremos estar muchas horas conduciendo. Por lo que si no disponemos de varios días es prácticamente imposible visitarlas con garantías de poder disfrutar de estas ciudades. No obstante, cerca nuestro tenemos muchas posibilidades no menos atractivas que las que he mencionado. 

 

Ciudades atractivas para hacer turismo.

Madrid y Barcelona son dos destinos muy atractivos y apreciados por el turista extranjero hasta el punto de ser dos de las ciudades más visitadas del mundo. En los últimos años, el viajero nacional también ha optado por priorizar su visita a estas capitales, por lo que son ciudades muy conocidas.  Información que también recibimos a diario de ellas a través de noticias, congresos,  ferias y otros eventos que a diario se suceden en ellas y que los medios de comunicación dedican muchos minutos a hablar de ellas. Por lo que prefiero dedicarme a descubrir otros emplazamientos que no podemos perdernos.

- Tarragona. Ciudad situada en el litoral catalán. Es una ciudad, sorprendentemente, poco conocida aunque desde el año 2.000 está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su legado histórico es digno de ser conocido: no podemos perdernos el anfiteatro romano ni dejar de dar un paseo por pretorio. No abandonaremos la ciudad sin contemplar las vistas desde el Balcón del Mediterráneo y sin visitar la catedral. La gastronomía es otro de los puntos fuertes de esta zona; pescados y productos de la tierra están representados en sus dos platos más representativos: la romescada (plato que incluye rape, merluza, almejas, gambas, almendras, avellanas y ñoras)  y la calçotada (cebollas tiernas alargadas cocinada al fuego vivo y consumida con una salsa característica y acompañada por carnes a la brasa).

 

- Mérida. Es la capital de Extremadura. Ciudad pequeña que, prácticamente, podremos visitarla andando. Es otra ciudad donde el legado romano ha dejado su huella. El clima de esta ciudad es extremo, pasando de un frío tremendo a un calor infernal, pero el encanto de sus calles y la simpatía de su gente nos lo hará olvidar fácilmente. No podemos dejar de visitar el  Templo de Diana ubicado entre callejuelas donde nunca nos imaginaríamos que pudiera existir tal monumento.  El pórtico del foro, la alcazaba y el puente romano tienen que estar en nuestra agenda. Recomiendo encarecidamente visitar el teatro y el anfiteatro: son los mejores conservados de todo el imperio romano y, si tu  visita coincide en verano, no puedes perderte una obra del Festival Internacional de Teatro Clásico: nos  parecerá está viviendo en la Roma Antigua. Para comer no podemos perdernos ni los quesos, ni el jamón ni sus platos tan sencillos como exquisitos: las migas y el gazpacho o la caldereta de cordero

 

- O’Grove. En la entrada de la ría de Arousa, en Pontevedra, se encuentra el istmo de O’grove que tiene delante la encantadora  isla de La Toja con la que se comunica a través de un largo puente. Es una población característica de las Rías Baixas. Su riqueza natural destaca en esta ciudad: no podemos dejar de visitar algunas de sus playas de arena fina y blanca como la de La Lanzada o la del Portiño. Reservaremos una tarde soleada para caminar por el Paseo de San Vicento do Mar / Pedras Negras: un largo paseo a través de una plataforma de madera bordeando el litoral al pie del Atlántico y sorteando toda una serie de pequeñas calas. No abandonaremos O’Grove sin embarcarnos para visitar las bateas: los criaderos del mejillón gallego, posiblemente el mejor del mundo. Con un poco de suerte, podremos degustarlos en el mismo catamarán acompañados de un buen albariño. Sería imperdonable visitar O’Grove y no probar sus pescados y mariscos en algunos de sus restaurantes a pie del océano.  

Esto es una pequeñísima muestra de lo mucho que se puede visitar a pocos kilómetros de nuestras casas. Historia, gastronomía, tradición…  todo esto y más podemos encontrar sin necesidad de realizar largos viajes y sin necesidad de ocupar muchos días.  

 

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Francesc Olalla
Francesc Olalla

Técnico Superior en Restauración. Experto en producto y en producción de cocina transportada. Apasionado por la cocina en todas sus variantes de elaboración y de gestión.