Claves para ahorrar en la calefacción de tu hogar
12/12/2018
Raúl Cardete

Claves para ahorrar en la calefacción de tu hogar

Técnicos

Pronto llegará el invierno, las temperaturas bajarán en picado y la calefacción comenzará a funcionar a plena potencia. Durante los meses más fríos del año el gasto en calefacción se dispara, pudiendo llegar a incrementar hasta el 50% de la factura energética.

 

¿Cómo podemos ahorrar en calefacción?
 

Existen muchos trucos o consejos para ahorrar en calefacción que os permitirán reducir la factura entre un 10 y un 40%. A continuación os detallamos lo que podéis hacer, seguro que unos meses notaréis un ahorro en la factura.

 Colocar aislamientos. ¿Sabíais que las ventanas antiguas, mal instaladas o con huecos son responsables del 25% de pérdida de la calor? Además, hay que añadir los huecos de las persianas y los enchufes e interruptores si se encuentran en paredes que dan a fachadas. Para poder solucionarlo, la mejor opción es colocar cerramientos nuevos con rotura de puente térmico, aunque a veces con masilla de silicona o con burletes (opción más económica), se soluciona temporalmente el problema de aislamiento.

 

Utilizar el termostato. En lugar de ir en manga corta en pleno invierno, y tener la vivienda a 24 0C, es mejor cubrirse con más ropa y bajar la temperatura del termostato a unos 21  0C. Con este gesto podemos llegar a ahorrar hasta un 20% en energía. La temperatura de confort recomendada durante el día es de 16 0C a 21 0C y por la noche es aconsejable que en las habitaciones sea de entre 15 0C y 17 0C. Cada grado de más supone un incremento de aproximadamente un 7% en el consumo de energía. Si vuestro sistema de calefacción no dispone de un termostato programable, vale la pena invertir en uno. Además existen válvulas termostáticas, que pueden regular la temperatura de forma individual de cada radiador por separado, lo que puede llegar a suponer un gran ahorro.

 

Colocar paneles reflectantes. Esta medida os puede llegar a hacer ahorrar entre un 10 y un 20% de la energía consumida por calefacción. Consiste en la colocación de unos paneles reflectantes en la parte posterior de los radiadores, entre la pared y el radiador, de tal manera que el calor rebotará en estos paneles y se distribuirá por la habitación en lugar de dirigirse hacia la pared.

 

Radiadores. Una cuestión importante es la ubicación de los radiadores, estos es mejor ubicarlos debajo de las ventanas si es posible y que coincidan con la longitud de la ventana. Si se tienen radiadores de agua, no hay que olvidar realizar la purga del aire de los mismos para conseguir así un mejor rendimiento de la caldera. Además, es recomendable purgarlos al comienzo de la temporada, aproximadamente en otoño, para que no tengan aire dentro, ya que esto dificulta la transmisión de calor desde el agua al exterior. Además hay que tener en cuenta aquellos radiadores que se encuentran en habitaciones donde normalmente no estamos deben tener las llaves cerradas.
Mucha gente cubre los radiadores con ropa para secarla, por supuesto, además de por un tema de seguridad, no es recomendable ya que esto provoca que el aire no se pueda calentar y como consecuencia la caldera trabaje más y consuma más energía. También tardan más en calentarse si tienen suciedad acumulada, por lo que es recomendable limpiarlos periódicamente.

 

Decoración. Incorporar pequeños detalles en la decoración de las habitaciones puede servir para que tu vivienda tenga un ambiente más cálido. Por ejemplo, podéis colocar alfombras para mantener más calientes los pies y el suelo (especialmente si es de material cerámico), o pintar las habitaciones con colores cálidos.
Ventilación. Podéis evitar que el calor acumulado se vaya, ventilando a mediodía en lugar de ventilar a primera hora de la mañana, cuando entra más frío. Abrir las ventanas unos 10 minutos es más que suficiente para renovar el aire de la habitación que se ventile.

 

Sistemas eficientes. Contar con un sistema eficiente nos puede llegar a hacer ahorrar hasta un 15% de media en energía. De forma general, las calderas de gas natural resultan más económicas que las eléctricas y las de gasóleo, pero también hay que tener en cuenta el consumo en €/kWh y el precio de su instalación, y en este caso, de más caro a menos sería: Biomasa (caldera, no estufa), gasóleo, gas natural, acumuladores de calor y radiadores eléctricos.

 

Apaga la calefacción. Existe el mito que mantener la calefacción a una temperatura constante todo el día es más barato que apagarla y solo utilizarla cuando en realidad se necesita, y esto es falso. Al apagarla, estamos ahorrando, y al volver a encenderla, el pico de gasto es inapreciable en la factura.
 
Ahora os animamos a aplicar estos consejos, esperando que con ellos podáis tener un ahorro importante en vuestra factura de energía.

 

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Claves para ahorrar en la calefacción de tu hogar
Raúl Cardete

Ingeniero Técnico en Ingeniería Industrial especialidad Electricidad. Experiencia en instalaciones eléctricas de BT - AT y automatización, sistemas eléctricos de potencia y energías renovables