¿Cómo ahorrar en calefacción?

¿Cómo ahorrar en calefacción?

Emiliano Soneira

28-01-2016

Con las continuas subidas del precio dela energía (entre ellas el gas) de los últimos años, mantener la casa caliente en invierno se está convirtiendo en un lujo. El uso intensivo de la calefacción durante los meses de frío hace que muchas familias tengan que apretarse el cinturón, desde aquí detallaremos algunas recomendaciones que ayudarán a dar respuesta a la pregunta del invierno ¿cómo ahorrar en calefacción? Te lo contamos.

 

Consejos para ahorrar en calefacción

  1. Los golpes de calor aumentan el gasto energético considerablemente, intenta mantener una temperatura constante. Si hablamos de un hogar, la temperatura ideal es de 19º a 21ºC máximo. Se considera que aumentar en 1 grado centígrado la temperatura eleva en un 7% el gasto de energía. Por las noches la temperatura de confort se sitúa entre los 15 y 17ºC.Cómo ahorrar en calefacción

  2. Las pérdidas de calor en las ventanas y puertas al exterior son el foco de la fuga de hasta el 25 % del presupuesto de toda la calefacción del invierno. Instala un buen sistema de aislamiento en las ventanas. Como primer paso  a conocer tu casa puedes encender una vela y aproximarla a las ventanas,si la llama no se mueve es que no hay fugas si se mueve es que hay corriente de entrada o salida.

  3. Aprovecha las horas de Sol, baja las persianas cuando ya sea de noche y además corre las cortinas, así evitarás que se pierda el calor acumulado durante el día. Recuerda que para ventilar solo son necesarios  10 minutos.

  4. No calientes las habitaciones vacías (nos referimos a las que no sean utilizadas y que su puerta no presente fugas de temperatura claras). Para no derrochar en consumo cierra la llave de los radiadores de las  habitaciones que no utilices, verás recompensado en el recibo del gas esta medida.

  5. No cubras los radiadores. Colocar un mueble demasiado cerca o poner ropa húmeda encima para que se seque más rápido no es recomendable si queremos sacar el máximo partido a nuestra calefacción. El consumo será mayor y también la factura.

  6. Programar el encendido-apagado. En ocasiones estamos en casa unas horas al día, bien, pues dejar la calefacción encendida aunque sea a baja temperatura no sale nada rentable. La mejor opción es programar su encendido una hora antes de que llegues a casa, por ejemplo, así estará confortable sin gastar de más.Termostato de calefacción

Estas medidas para ahorrar en calefacción y, por lo tanto de dinero, son de fácil aplicación, además realizarlas no genera un gran gasto económico por lo que son muy recomendables.

En una comunidad de vecinos con calefacción central a gas, es habitual que cada hogar del inmueble pague una cuota, no hacen un desembolso por la energía que realmente consumen, que puede ser más o menos. Así, un vecino que gaste mucho paga lo mismo que el que se esmera en ahorrar. Además, bajo este sistema, la calefacción no se usa bien, se dilapida energía y difícilmente  se llega a lograr la temperatura idónea en cada lugar del inmueble.

Por ello, ya se prevé una nueva modificación para este tipo de inmuebles, que entrará en vigor a partir de 2017: cada vecino pagará por la energía que consume y no por su coeficiente de propiedad o participación.

Para tratar de paliar estas descompensaciones, el Parlamento Europeo dictó en 2012 una directiva de eficiencia energética que obliga a todos los edificios con instalaciones de climatización central a poner contadores de consumo individuales. El objetivo es repartir el gasto centralizado, de manera que lo que paga cada propietario se acerque lo más posible a la energía que realmente gasta.

Una de las primeras medidas para ahorrar en calefacción que sugieren desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) es disponer de un sistema de regulación (termostato programable) que adapte las temperaturas del hogar a las necesidades de sus inquilinos, ya que no son constantes ni a lo largo del año ni a lo largo del día, y además hay espacios, por ejemplo la cocina, que tienen sus propias fuentes de calor y requieren menos calefacción. En este sentido, la legislación actual exige que las instalaciones individuales tengan un termostato colocado en la estancia principal, por ejemplo, el salón-comedor.

Por su parte, las instalaciones colectivas de calefacción central han de tener para cada circuito de zona del edificio un sistema de control de la temperatura del agua, en función de la temperatura exterior, y válvulas termostáticas en todos los radiadores situados en las estancias de la vivienda, exceptuando aseos, cocinas, vestíbulos y pasillos. Estas válvulas tienen varios niveles de ajuste, en función de la temperatura deseada, abriendo o cerrando el paso de agua caliente al radiador, según corresponda. Además, aprovechan las ganancias gratuitas de calor emitidas por cocinas y baños o, simplemente, del calor transmitido a través de los acristalamientos.

Es ideal que la construcción de hogares en su origen esté diseñada con el objetivo de maximizar la eficiencia energética lo que se define como “edificaciones pasivas”. El funcionamiento de los edificios pasivos es como el de los termos que utilizamos para conservar la temperatura de un producto en su interior, las propiedades pasivas del edificio consiguen mantener el confort térmico de la vivienda. Y desde luego, permiten ahorrar en calefacción.

 

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Emiliano Soneira

Técnico superior en instalaciones eléctricas, estudios de ingeniería especializado en obras públicas. Su experiencia le acredita como experto en instalaciones eléctricas, automáticas y sistemas de seguridad, eficiencia energética y energías renovables.