Cómo elegir una camilla

CEAC Blog

07-08-2013

Algunos de vosotros, una vez terminéis de formaros, tanto en el curso de Estética, como en el de Masaje y terapias manuales, decidiréis trabajar por cuenta ajena o propia y para ello, es imprescindible tener una camilla.

Hoy os quiero explicar alumnos factores a tener en cuenta a la hora de elegir la camilla que mejor se adecue a vosotros, dependiendo del trabajo que vayáis a realizar.

Por tipo de actividad

En caso de que vayáis a realizar en ella trabajos estéticos, deberéis tener en cuenta que debe ser una camilla firme con respaldo y altura ajustable.

En cambio, para masaje, aromaterapia, reiki, etc., es más adecuado comprar una camilla más ancha y más blanda, además de ajustable.

En ambos casos, os recomiendo que tenga un orificio para respirar, sobre todo en el caso de las terapias y especialmente si lo combináis con aromaterapia, ya que así en ambas posiciones (boca arriba y boca abajo) el paciente o cliente podrá percibir el aroma y es mucho más cómodo y relajante que poner la cabeza girada hacia un lado.

Desplazamientos

Si no pensáis dejarla en un lugar fijo, es importante que tengáis en cuenta el peso de la camilla. Una camilla de aluminio es más ligera que una de madera. Consideraremos ligera una camilla que esté por debajo de los 14K.

En caso de que penséis dejarla fija en el lugar de trabajo, será mejor decidirse por una de madera, que son más sólidas y pesadas.

Si creéis que puede ser un trabajo mixto, es decir, en un lugar fijo y en ocasiones con desplazamientos, entonces es conveniente que la camilla no supere los 15K y optéis por una camilla de aluminio estándar, la cual es más sólida que la camilla ligera de aluminio.
La altura también es importante, la medida  estándar es de 75 centímetros.

¿Cómo calcular la altura de la camilla idónea?

Para comprobar la altura adecuada, deberás colocar los brazos extendidos a ambos lados de su cuerpo y apoyar los puños sobre la camilla y estos deben tocarla. Si no tocan, es recomendable una con altura ajustable.

El ancho también es importante, pues el paciente estará mucho más cómodo, pero hay que tener en cuenta que si es muy ancha también será más pesada.

Normalmente, trabajar con una camilla de 70cm de ancho es suficiente, pero si sois de estatura baja y no queréis cargar con tanto peso, es mejor que la compréis  de 60-65cm con reposa brazos para casos puntuales de pacientes de complexión ancha.

En la Biblioteca del Campus, podréis encontrar links de páginas relacionadas donde comprar camillas.

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