arbol navidad

Cómo elegir y conservar un árbol de navidad natural

redaccion

11-12-2020

La tradición de tener un árbol como centro de la celebración y adornarlo proviene de las culturas del norte de Europa.

Los bárbaros del norte hacían una celebración de culto a sus dioses y festejaban el solsticio de invierno con un abeto, un árbol de hoja perenne considerado un símbolo de la vida eterna y prosperidad para estas culturas, y lo decoraban con frutos y elementos de la naturaleza. 

Los cristianos que llegaron a estas tierras lejanas adaptaron esta tradición a la cultura propia, convirtiendo al árbol y sus decoraciones en simbologías referentes a la fe cristiana. Así, el árbol se decoró con manzanas (símbolo del pecado original de Adán y Eva) y con velas (siendo sinónimo de la luz de Jesús a todas las personas). 

Y es por eso, que actualmente, aparte de otras muchas ornamentaciones, los elementos principales de decoración de un árbol de Navidad son las bolas de colores (como si fueran las manzanas) y las tiras de luces (como si tuviéramos velas encendidas)

Es fundamental proporcionar al abeto navideño la correcta cantidad de agua para conseguir que se mantenga saludable durante toda la temporada de celebraciones. 

Un aporte generoso de agua evitará la caída de las hojas y que el árbol se torne parduzco.

Otra importante ventaja que nos aporta un árbol bien hidratado es minimizar el riesgo de incendios. Hay que considerar que un árbol reseco es un material muy inflamable. Por esa misma razón hay que evitar colocarlos próximos a estufas, calefacción o cualquier otra fuente de calor. 

Otras recomendaciones a seguir sería el desconectar las luces y adornos al irnos a dormir o al salir de casa. Hay que renovar las luces si son viejas. Las luces Led son más seguras y consumen menos.

Otros consejos importantes serían las siguientes:

  • Cuando compres el árbol de Navidad pide que corten el extremo del tronco aproximadamente 3 centímetros antes de que te lo lleves. Una vez que le han cortado sus raíces, el corte en el tronco del árbol comienza a cerrarse, evitando que absorba el agua. Un corte fresco facilitará que el árbol beba succione agua de nuevo cuando te lo lleves a casa.

 

  • Ubicación o emplazamiento del árbol: El lugar en que colocamos el abeto en nuestra casa también es esencial de cara a su conservación. Teniendo en cuenta que los abetos o árboles de Navidad son de clima frío, es importante evitar ponerlos muy cerca de fuentes de calor como, por ejemplo, radiadores. Y también tenemos que regarlos como haríamos con cualquier otra planta. En caso de estar en una casa con calefacción, tenemos que hacerlo con más frecuencia y abundancia. También se aconseja sacarlo eventualmente al exterior.

 

  • Elige la base adecuada, una base que pueda contener un litro de agua por cada 3 centímetros de diámetro que tenga el tallo. Por lo general, una base que contenga alrededor de 4 litros de agua es suficiente.

 

  • Riégalo diariamente. Después, solo tienes que asegurarte de rellenar la base todos los días. No puedes pasar por alto este riego porque los árboles necesitan mucha agua. Evita poner aditivos en el agua, el abeto solo necesita agua fresca.

Si sigues estos consejos, tu árbol debería durar alrededor de cuatro semanas.

 

  • En caso de querer conservarlo hemos de tener en cuenta a la hora de comprar el árbol de Navidad una serie de factores que son decisivos. Hay árboles que se vienen sin raíces y esto, obviamente, los convierte en abetos de usar y tirar. Si queremos trasplantarlo tenemos que asegurarnos, en el momento de la compra, que el árbol tiene maceta y raíces. Para asegurarnos que es así, se recomienda, tirar del tronco y comprobar que la raíz sale entera. 

 

  • Trasplantarlo a una maceta o un jardín. Una vez acabadas las fiestas navideñas podemos trasplantar el árbol a una maceta grande y pasarlo al exterior. O, en el caso de vivir en una casa, plantarlo en el jardín. Para garantizar su conservación tenemos que tener en cuenta, tal como se ha apuntado anteriormente, que es una planta que demanda gran cantidad de agua. Si es un árbol que no tiene raíces o, por el motivo que sea, no está en condiciones de ser trasplantado, también podemos dejarlo en el jardín para que se pudra y obtener, después de unos meses, compuesto. Este abono nos servirá para nuestras plantas o, si lo tenemos, para el huerto. 

Puntos de recogida 

Los ayuntamientos de muchas ciudades y pueblos instalan puntos de recogida en los cuales podemos dejar nuestro árbol natural pasadas las fiestas. En función de las características del árbol, tal como se ha apuntado en el punto anterior, se plantan en zonas habilitadas para lo cual o se convierten en compuesto para alimentar otras plantas.

Curso Técnico en Jardinería y Diseño de Paisajes

en Formación Técnica / Artes Aplicadas

El Curso Técnico en Jardinería y Diseño de Paisajes de CEAC te proporciona conocimientos necesarios sobre botánica, diseño de paisajes y técnicas de jardinería, entre otros, para que te incorpores al mercado...

800 Horas

Campus online

Prácticas Profesionales

Solicitar información