Cómo REDUCIR la Factura Eléctrica Sustituyendo los Focos Halógenos por LED Dicroicos

CEAC Blog

26-05-2014

 

Para conseguir una iluminación puntual  en nuestro hogar, tradicionalmente hemos estado utilizando focos halógenos cuyo consumo energético difiere en poco al de las ya, casi obsoletas, bombillas incandescentes.  Si queremos reducir el importe de la factura eléctrica, una opción muy interesante, tal y como analizamos más abajo, es sustituir todos los focos halógenos de la casa por lámparas dicroicas LED.

Si bien en sus inicios el LED se utilizaba casi exclusivamente en aparatos eléctricos como dispositivo lumínico de indicación de estado (apagado/encendido, conectado/desconectado…), gracias a sus extraordinarias ventajas  y a  los avances de los últimos años que han hecho posible obtener luz LED en cualquier color del espectro visible,  la tecnología LED se está utilizando ya masivamente como fuente de iluminación, no solo doméstica, sino también urbana  (semáforos, farolas, publicidad…) e industrial.

Veamos, pues, cómo sustituir los focos halógenos por lámparas LED dicroicas, utilizando los portalámparas ya existentes.

En primer lugar, deberemos tener en cuenta que el casquillo de conexión de la nueva lámpara sea el mismo que el de la que vamos a sustituir. En ese sentido, el mercado nos ofrece todas las posibilidades; casquillos GZ10, GU4, GU5, GU10… por lo que no tendremos problemas en  encontrar una lámpara LED que se ajuste a nuestro portalámparas.

El siguiente punto  a tener en cuenta es que casi todos los focos halógenos habituales se alimentan mediante transformador a  una tensión de 12V. Este transformador, normalmente lo encontraremos escondido allí donde esté encastrado el foco (falso techo o mueble), o bien dentro del armazón del portalámparas. Podríamos en algunos casos eliminar este transformador pero si no queremos complicarnos la vida, lo mejor será que sustituyamos el halógeno por un modelo LED que también funcione a 12V.  En caso de que nuestro halógeno original funcionase sin transformados (a 230V) podremos también conseguir bombillas LED de este mismo voltaje.

También un dato a tener en cuenta en la compra de nuestra bombilla LED será el ángulo de apertura.  Debemos tener en cuenta que, a igual potencia (¡ojo que estamos hablando de vatios!),  con un ángulo pequeño, la superficie iluminada será poca pero la intensidad con la que se ilumine será grande, mientras que si el ángulo de apertura es grande, se conseguirá una mayor superficie iluminada pero su intensidad será menor.

Finalmente, y no menos importante, vamos a tener también en cuenta esos vatios de nuestra lámpara. Los halógenos tradicionales suelen oscilar entre una potencia de 20 y 90W y es aquí donde obtendremos el ahorro en nuestra factura, porque con mucha menos potencia, la bombilla LED va a ofrecer una capacidad lumínica mucho mayor que la halógena. Una tabla de equivalencia no exacta, ya que dependería de otros muchos factores en los que no vamos a entrar ahora, pero práctica a la hora de elegir la potencia de nuestra nueva bombilla, sería la siguiente:

Potencia

Halógeno          LED

20W                3W

35W               5W

50W               7W

Es decir, si sustituimos un foco halógeno de 50W por uno de 7W, dejamos de consumir 43W obteniendo una iluminación de similares características . Suponiendo que ese foco esté encendido de media 4 horas al día, en un año dejaremos de consumir  43x4x365 =63 kWh, y suponiendo una tarifa eléctrica para el término de energía €/kWh de 0,089365, el ahorro anual sería de casi 6€ por foco.

Teniendo en cuenta que el precio de una bombilla LED es similar al de una halógena,  incorporar estas bombillas en nuestros hogares, a la larga, va a beneficiar nuestra economía doméstica de forma muy, muy importante.

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