Cómo resolver los conflictos en el aula de Educación Infantil
05/06/2018
Laura López

Cómo resolver los conflictos en el aula de Educación Infantil

Educación

Diariamente, en cualquier aula de cualquier centro educativo se dan encuentro multitud de niños con sus respectivas personalidades. Cada uno aporta su bagaje, sus inquietudes, su manera de ver el mundo,… y esto, en ocasiones, provoca que haya una disparidad de opiniones entre ellos y pueda surgir lo que denominamos como “conflicto”.

Si buscamos la palabra conflicto en el diccionario, la primera acepción da como respuesta “oposición o desacuerdo entre personas o cosas” y llegados a este punto, me gustaría plantear la siguiente cuestión: ¿Es posible que saquemos algo positivo de los conflictos? Pues sí, es posible y además significativo. Para ello, se trata de poner el conflicto como un problema objetivo y así liberarnos de cargas emocionales para que su resolución sea mucho más fácil. Para ello, es importante tener en cuenta:

  • Los conflictos son inevitables en cualquier relación humana. Debemos valorar porqué ha sucedido y afrontarlo.
  • Es una forma de expresión de las necesidades. Si no damos a conocer aquella actitud, acción… que nos ha molestado por miedo a entrar en conflicto, nunca podremos cambiarlo poniéndole solución.
  • Es una oportunidad de desarrollo personal (y de crecimiento personal). Es importante valorar todos los aprendizajes que extraeremos una vez solucionado el conflicto.
  • Es necesario considerar la diversidad y la diferencia como un valor positivo. A mayor diferencias de opinión, más amplio será el abanico de soluciones a proponer.
  • Es una palanca de transformación. A todos los niveles (personal, laboral, profesional, familiar, fraternal, social…).

La resolución de conflictos en el aula de Educación Infantil

Y volviendo al aula de Educación Infantil, podemos encontrarnos con conflictos muy variopintos: desde el conflicto entre el personal educativo, conflictos con las familias y, los más comunes y que se dan a diario, que son los conflictos entre iguales.

Este tipo de conflictos son los que se dan entre los niños y niñas de cualquier grupo y al que le vamos a dar la importancia de hoy en el post. Hay que tener en cuenta que estar en plena fase de egocentrismo dificulta un poco cualquier relación social y hay que ir trabajando con los pequeños. Para nosotros los adultos, pueden parecer tonterías de niños pero es indispensable darles la importancia que tienen para cada niño con tal de crear un ambiente tranquilo y de confianza para que ellos se expresen libremente y se sientan escuchados. Solo así, fomentaremos las bases de una buena inteligencia emocional que será la base de un buen desarrollo social.

Y la parte más práctica y que nos ocupa realmente el post de hoy, ¿Cómo podemos resolver estos conflictos?

Como hemos comentado antes, es importante hacer frente a esa disparidad de opiniones y afrontar los problemas de cara para tener un mayor crecimiento personal  y fomentar un buen clima social en el aula. Para ello, tendremos en cuenta varios aspectos importantes:

  • Fomentar la empatía con los demás. Muchas veces no somos capaces de ponernos en la piel de la otra persona y entender su modo de actuar. Si ponemos un poco de nuestra parte e intentamos abrir la mente para comprender su punto de vista quizá es más fácil llegar a una solución en común e incluso, llegar a evitar conflictos futuros.

  • Practicar la escucha activa, o lo que es lo mismo, escuchar activamente lo que los demás nos quieren decir. Es una de las habilidades sociales más importantes para vivir en sociedad, pues escuchar a los demás para comprender como se sienten y tenerlo en cuenta es importante para entender cómo podemos solucionar los conflictos y llegar a acuerdos. Muchas veces nos vemos involucrados en un conflicto de interés y al no conocer las demandas de la parte contraria no nos damos cuenta de que quizás nuestros intereses tienen más puntos en común de lo que parece inicialmente. Además, la escucha activa es un buen mecanismo para evitar conflictos de antemano ya que sabemos en todo momento cómo se sienten los demás ante determinada situación.

  • Trabajar la actitud asertiva ante las cosas. La asertividad es una gran habilidad social que se trabaja individualmente. Se trata de ser claros, francos y directos, diciendo lo que se quiere decir sin herir los sentimientos de los demás ni menospreciar la valía de los otros, tan sólo defendiendo sus derechos como persona. Es importante ser asertivos y evitar pisotear los sentimientos y derechos de la persona de al lado para evitar muchos conflictos.

  • No infravalorar el conflicto. Todos los conflictos son importantes para las personas que los sufren. Quitarle importancia y evitar escuchar a esa persona que lo está pasando mal no hará que se solucione por arte de magia. Hay que intentar mediar y llegar a un acuerdo entre las dos partes para que haya entendimiento y todos nos sintamos escuchados y respetados.

Llegados a este punto, gracias a las habilidades sociales comentadas, siempre va a ser mucho más fácil establecer un consenso entre dos partes y que todos se sientan respetados, escuchados y tenidos en cuenta dentro de sus diferencias. Y vosotros, ¿cómo gestionáis los conflictos en vuestra aula?
 

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Cómo resolver los conflictos en el aula de Educación Infantil
Laura López

Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona, Máster en Intervención en Dificultades de Aprendizaje en ISEP. Educación Infantil en IOC. Profesora del curso de Técnico en Educación Infantil y educadora en una escuela infantil.