Cómo sobrevivir confortablemente en una casa sin calefacción

CEAC Blog

13-02-2015

Son las situaciones críticas las que agudizan el ingenio, así que si sois de los que, por no tener calefacción en vuestra vivienda, estos días habéis estado pasando frío, muy probablemente hayáis encontrado algún medio económico para combatirlo en casa. Si no ha sido así, aquí os damos una lista con varios trucos para conseguir tener la casa caliente sin necesidad de encender la calefacción. Consejos también válidos para todos aquellos que, aún disponiendo de calefacción, prefieran tenerla apagada para ahorrarse una buena cantidad de dinero; que no hay que olvidar que el gasto de calefacción suele superar en la mayoría de hogares el 40% de la factura del suministro.

1. Cocinemos en casa. En activo, la cocina es una fuente importante de calor y ese calor que genera no hay que dejarlo escapar. Nada de bocadillos o comida precocinada; cocinemos usando cazuelas, sartenes, fogones y horno ya que, además de mantenernos activos (ver el último punto) y contribuir a una alimentación sana, estaremos generando calor en la casa. Hay que intentar mantener el máximo de tiempo el calor generado, por ejemplo, si cocinamos pasta, necesitaremos hervir mínimo unos 2 litros de agua y lo más habitual para escurrirla suele ser verter el agua de la cocción por el fregadero. Esto es un error. Si queremos aprovechar el calor, retiraremos la pasta con una espumadera o accesorio similar y dejaremos todo el agua dentro del recipiente hasta que se enfríe por completo. Tengamos en cuenta que una cazuela con más de 2 litros de agua caliente tiene un efecto parecido al de un radiador.

2. Permitamos al sol entrar en nuestro hogar. Si tenemos la suerte de que el sol incide dentro de la vivienda algunas horas al día, levantemos las persianas y abramos las cortinas al máximo, siempre con la ventana cerrada, para que su calor se acumule en la estancia. La ventilación de la estancia, si fuese posible, también se debería realizar en esos momentos y en cualquier caso, no dejar más de 5 minutos las ventanas abiertas. Éste es un tiempo más que necesario para conseguir renovar el aire del interior. Una vez los rayos solares dejen de entrar en la vivienda conviene bajar las persianas a media altura y, una vez se haga de noche, bajarlas hasta abajo, al igual que las cortinas, que deberán quedar cerradas, constituyendo un bloqueo más para la pérdida de calor. De esta forma conseguiremos que el calor generado por el sol, permanezca dentro de casa el máximo de tiempo posible.

3. Usemos textiles en la vivienda. No solo cortinas como acabamos de mencionar, sino también alfombras en el suelo. Tengamos en cuenta que durante el invierno el suelo cerámico o de piedra suele estar a una temperatura media de entre 10-12º. Si colocamos sobre él una alfombra conseguiremos que el calor que se genera en la vivienda no se escape a través de él. Además, si el sol incide sobre el suelo y en ese suelo colocamos una alfombra de color oscuro, conseguiremos un doble efecto, ya que los colores oscuros absorben mucha más cantidad de calor que los claros.

4. Aislar las cajas de las persianas. Os lo contábamos aquí y desde luego, si conseguimos aislar correctamente las cajas de las persianas, evitaremos que el calor se escape por esos puentes térmicos. Si, además las ventanas son antiguas y no cierran bien, una buena solución puede ser colocar burlete o incluso cinta aislante para evitar que se filtre aire frío del exterior.

5. Puertas cerradas. Las puertas de las estancias que no se estén utilizando deben permanecer cerradas, y así se evitará que el calor contenido en las estancias ocupadas fluya hacia ellas. Los dormitorios también conviene que estén cerrados; aunque no lleguen a calentarse tanto como la cocina o el salón, sí es posible añadir mantas extra a la cama y para dormir no necesitamos tener una temperatura tan alta.

6. O actividad o sofá y manta. Si estamos activos en casa (haciendo deporte, limpiando, cocinando) estaremos quemando calorías, incrementando nuestra temperatura corporal y generando calor en el interior de la habitación. Si por contra, deseamos relajarnos, nos deberemos proveer de una buena manta que nos envuelva y reduzca la sensación de frío.

Así que ya lo sabéis, es posible combatir el frío y ganar la batalla con pequeños pero eficaces trucos. Si vosotros conocéis alguno diferente a los que os hemos comentado, ¡no dejéis de compartirlo con nosotros!

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