¿Cómo tratar la hiperactividad infantil?

¿Cómo tratar la hiperactividad infantil?

Nancy López Lago

03-04-2018

Se estima que  un 10% de los niños pueden tener TDAH (trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Esto implica que, si tenemos una clase con 25 niños,  2 tendrán TDAH, posiblemente.

Como docentes si no conocemos estrategias o formas de abordar la hiperactividad infantil nos podemos sentir bastante desbordados si nos encontramos con uno o varios niños con TDAH en clase.  La mejor manera de afrontar una situación así en el aula es la siguiente:

  • Conociendo en qué consiste el trastorno y qué podemos esperar de alumnos con esta déficit.

  • Estrategias para tratar/afrontar y sobretodo, ayudar, a los niños que lo padecen con el objetivo de facilitarles el proceso de enseñanza-aprendizaje.

¿En qué consiste el déficit atencional y la hiperactividad infantil?

La primera palabra que nos viene a la menta cuando alguien nos dice que tiene TDA-H es “hiperactividad”, no obstante, debemos saber que muchos niños no presentan esta condición. Podríamos decir, de manera muy sintética, que son dos trastornos diferentes que tienen en común el déficit atencional. Es decir, el trastorno por déficit de atención puede ser con hiperactividad (TDA-H) o bien sin hiperactividad (TDA).

Una vez sabemos esto podemos pensar que todos los niños con déficit atencional presentan los “mismos problemas”. Pues no es así! Una vez se ha diagnosticado el TDA es necesario profundizar y conocer qué tipo de problema de atención presenta para poder poner en marcha unas estrategias u otras. Existen dos tipos de déficit de atención:

  • Déficit de atención sostenida (SA)

  • Déficit de calidad atencional (CA)

La Calidad atencional es la capacidad para focalizar y codificar estímulos visuales ante la realización de una tarea.  Niños con mala calidad atencional se distraen con facilidad y tienen problemas para separar aquello relevante de lo que no lo es. La atención sostenida es la habilidad para focalizar y codificar estímulos visuales mientras se está realizando una tarea durante un tiempo determinado.  Se suelen diagnosticar con TDA.

Las personas con dificultades para sostener la atención durante un periodo de tiempo pasan de un estímulo a otro de forma rápida pero son capaces de codificar la información de forma correcta, a diferencia de los niños con Déficit CA. Se suelen diagnosticar con TDA-H.

Y ahora que ya conocemos un poco mejor los trastornos… ¿Qué estrategias podemos usar en el aula?

Estrategias generales para el grupo clase:

  • Crear rutinas de inicio rápido en clase. Poner mucho énfasis en la puntualidad y crear la rutina de iniciar la clase sin distracciones como pasar lista o hacer comentarios. Se trata de acostumbrar a los niños a prepararse rápido para comenzar la clase y de esta manera que su atención esté dirigida a ello desde el inicio. Si cada día se inicia la clase de diferente manera, un día pasamos lista, otro día comentamos algo de actualidad, etc. La atención se dispersa.

  • Diseñar actividades “incompatibles” con la distracción. Es decir,  preguntar sobre lo tratado el día anterior o lanzar preguntas que produzcan curiosidad e interés por conocer la respuesta. Aquí estamos jugando con la motivación del alumno, que juega un papel importantísimo en la focalización de la atención.

  • No comenzar ninguna explicación o actividad sin la atención de todos, sin excepción. Si comenzamos alguna explicación o tarea y hay algún alumno o grupos de alumnos distraídos estamos lanzando el mensaje al grupo clase de que se puede continuar charlando o estando distraído mientras el profesor intenta arrancar la clase.

Estrategias concretas ante del TDA-H

  • Intentar usar el máximo de apoyos visuales que acompañen nuestras explicaciones verbales.

  • Cambiar la entonación.  El control del tono de voz nos puede resultar de mucha ayuda para manejar a niños con TDAH.

  • Preguntarle frecuentemente sobre aquello que estamos explicando y darle feedback inmediato.  La intención no es pillarlo sino mantener activa su atención.

  • Mantener un contacto ocular más frecuente que con el resto de alumnos.

  • Acordar, previamente, con el alumnos ciertas palabras o gestos clave que le ayuden a “captar” la atención en momentos concretos sin interrumpir la dinámica de la clase.

  • Sentar o mantener al alumno cerca de ti.

  • Situar cerca del alumno con TDAH alumnos que sean modelos apropiados y que suelan estar atentos en clase.

  • Respetar la necesidad de los alumnos de TDAH de realizar alguna tarea manipulativa mientras escucha.

  • Entrenarlos en “estrategias de compensación”. Es decir, enseñar a los alumnos que la realización de una tarea se divide en dos pasos (ejecutarla y revisarla), ayudarle a que tome consciencia de los errores dándole pautas para que él mismo los descubra y así pueda rectificarlos posteriormente.

  • Establecer sistemas de economía de fichas sencillas como refuerzo de aquellas conductas que queremos potenciar.

  • Realizar juegos o propone tareas que requieran autocontrol motor, como los juegos tradicionales de “un dos tres pica pared”, jugar a evitar “petar” pompas de jabón, etc.

  • En el caso de niños con déficit de atención sostenida proponer tareas que impliquen lograr aumentar el tiempo de concentración como buscar símbolos, marcar casillas en un orden determinado, etc.

  • En el caso de niños con déficit de calidad atencional podemos hacer propuestas que requieran búsquedas de objetos en clase o en una ficha, buscar diferencias, secuenciar en orden viñetas, etc.

Ante situaciones en los que los niños manifiestan problemas de conducta debemos conservar la calma y no entrar en enfrentamientos personales, mejor hablarlo en privado con el niño a posteriori y hacerle reflexionar sobre cómo se sentiría él si… También puede funcionar establecer un contrato de conducta entre las partes, darles responsabilidades, reconocer y reforzar el esfuerzo, proponer tareas cortas y asequibles, fomentar su participación en clase, favorecer el trabajo en grupo, entrenamiento en técnicas asertivas, etc.

En resumen, debemos ser conscientes de que el niño con TDAH no es que sea incapaz de mantener la atención sino que aunque es capaz de hacerlo, es a costa de una fatiga mucho mayor. Es posible que tenga éxito en las tareas encomendadas siempre y cuando su motivación sea alta, pueda compensar su déficit con el uso de estrategias y se encuentre enfocado o redirigido en una actividad. 

Podemos deducir, de todo lo dicho hasta ahora, que los niños con TDAH tendrán dificultades atencionales en situaciones en las que la estimulación es lenta y monótona lo que provocará un buen rendimiento inicial seguido del abandono de la tarea, un rendimiento inconstante en el que se conecta y desconecta de la tarea de forma intermitente, un intento de dedicación prolongada pero con múltiples errores a causa de la fatiga mental o bien un trabajo adecuado pero extremadamente lento.

La solución para ayudarlos pasa por ser conscientes de que lo que hacen no lo hacen por molestar y que tienen una necesidad real de adaptación de metodología, temporización o tipo de actividad a realizar para seguir la dinámica de la clase de forma adecuada.

Curso relacionado: Curso Técnico de Educación Especial

¡Espero que este post os haya resultado interesante y sobretodo que os haya servido en vuestra práctica docente!

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Nancy López Lago

Psicóloga especialista en Terapia Breve Estratégica y Técnica en Educación Infantil. Apasionada por la docencia, el arte de enseñar y el de aprender cada día. Superarse y ser feliz.