Como tratar la prevención de riesgos laborales en una empresa

Como tratar la prevención de riesgos laborales en una empresa

Carlos Guillén Burguillos

28-04-2016

Los accidentes de trabajo eran habituales en España en los años 80, mayoritariamente producidos en el sector de la construcción. La siniestralidad a nivel global de accidentes mortales en jornada de trabajo se situaba entre 11 y 15 accidentes anuales por cada 100.000 trabajadores. Estos datos, evidentemente, eran alarmantes. Por ello, el Gobierno, siguiendo las políticas llevadas a cabo en otros países, aprobó la primera Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) en el año 1995. El objetivo de esta ley no era otro que ofrecer una mayor seguridad a los trabajadores.

Ley de Prevención de Riesgos Laborales

La LPRL obliga a las empresas a que realicen un seguimiento de la seguridad de sus trabajadores. Las empresas tienen que realizar una evaluación de los puestos de trabajo. En esta valoración se tienen que contabilizar los posibles riesgos. Por ejemplo, que en una cocina haya zonas húmedas donde es probable que se produzcan resbalones, que en una obra pueda caer una persona desde un andamio, o que un limpiador tropiece en unas escaleras. Son tres casos de los muchos que se producen a diario. Y son evitables si se lleva a cabo una prevención de riesgos laborales correcta. Por ejemplo, utilizando unos zapatos que no resbalen, atando a los trabajadores al andamio y obligando a los trabajadores a que bajen las escaleras cogidos de la barandilla y sin cargar peso, respectivamente a cada problema.

Para llevar a cabo la prevención de riesgos laborales, las empresas tienen que contar con un trabajador formado en esta especialidad o contratar una empresa especializada en este ámbito. Estos especialistas en prever los accidentes de trabajo certifican que el vestuario de los trabajadores es el adecuado, que la maquinaria utilizada cumple con las normativas vigentes en cuanto a seguridad o que no hay riesgo de caídas, entre otros muchos aspectos. Además, también se encargan de otros riesgos como la temperatura, el estrés o la humedad. Prevención de Riesgos Laborales

Volviendo al hilo de la introducción, los accidentes mortales en jornada de trabajo en España han bajado de 15 accidentes anuales por cada 100.000 trabajadores en el año 1990 (máximo histórico) hasta los 4 que se producen actualmente de media. Estos datos demuestran que esta ley está dando sus frutos, ya que son muchas las empresas que han tenido que adaptar su forma de trabajar, su maquinaria o incluso la disposición de los almacenes para reducir la tasa de accidentabilidad. Este hecho es positivo para los trabajadores, evidentemente, porque ya no se juegan tanto la vida cuando acuden a trabajar. Pero también lo es para las empresas, ya que evitan tragedias, indemnizaciones y malestar en su plantilla. No quiero, ni mucho menos, poner a la misma altura el valor de una vida con las indemnizaciones que puede llegar a pagar una empresa por falta de seguridad hacia los trabajadores, pero es un hecho más que hay que tener en cuenta, aunque cobre una importancia menor.

La prevención de riesgos laborales en la empresa

Hay empresas que se toman muy en serio la prevención de riesgos laborales. Y hacen bien. Por ejemplo, algunas obligan a sus trabajadores a subir y bajar las escaleras cogidos de la barandilla. Otras empresas equipan a sus trabajadores de arriba abajo para que no tengan frío en zonas de bajas temperaturas, y otras disponen de una maquinaria totalmente segura.

Hasta hace unos años era habitual ver cómo a personas que trabajaban en una imprenta les faltaba algún dedo o incluso una mano entera. Actualmente, es imposible que si hacen un buen uso de las máquinas esto suceda. Para accionar las guillotinas de papel, hay que apretar simultáneamente dos botones que están muy separados el uno del otro, con lo que se aseguran que ninguna mano quede en la zona de corte en el momento en que baja la cuchilla. Los obreros, lampistas, pintores, etc. que trabajan en andamios están obligados a atarse un arnés al cuerpo para asegurarse que no caerán al vacío. Además, están obligados a trabajar con casco y zapatos de seguridad en la obra, entre otras precauciones. O las personas que llevan a cabo su actividad en la carretera, como los gruistas, deben llevar un chaleco reflectante para evitar atropellos.

En definitiva, a modo de resumen, las empresas están obligadas a gestionar o contratar un servicio de prevención de riesgos laborales (aunque muchísimas empresas de nuestro país desconocen esta obligatoriedad), que se encarga, primeramente, de evaluar los diferentes puestos de trabajo y los peligros que conllevan. Esta lista de riesgos se ordena de mayor a menor gravedad y, finalmente, se proponen unas medidas preventivas para eliminar o reducir los riesgos de cada puesto de trabajo.

Por último, hay que mencionar que las empresas también están obligadas a tener un delegado de prevención entre sus trabajadores para plantillas superiores a 5 trabajadores e inferiores a 50. De 50 a 100 trabajadores, tienen que haber dos delegados, de 101 a 500 son tres, etc. Estos delegados refuerzan la función de la prevención de riesgos laborales, ya que controlan que ésta se lleve a cabo de forma correcta. Además, las empresas con más de 50 trabajadores tienen que formar un Comité de Seguridad y Salud, en el que participarán estos delegados y representantes de la empresa, para tratar todos los temas relacionados con este ámbito. Por ejemplo, la evidencia de un riesgo o la investigación de un accidente laboral.

¿Crees que la prevención de riesgos laborales es tan importante llevarla a cabo en las empresas?

Curso relacionado: Prevención de Riesgos Profesionales.

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Carlos Guillén Burguillos

Licenciado en ADE y en Economía. Máster en Educación y TIC. Profesor del área de empresa en varios centros. Impulsor de nuevos negocios. Apasionado del deporte, la música y la lectura.