¿Cuándo debes recurrir a complementos vitamínicos?
11/12/2017
Laura Garbayo

¿Cuándo debes recurrir a complementos vitamínicos?

Salud

El invierno se acerca, de nuevo otro cambio de estación. Seguro que más de uno siente un cansancio ya conocido en estas épocas. No es un gran agotamiento pero si es cierto que nos “cuesta arrancar” por las mañanas y por las noches nos sentidos derrotados. ¿Será que nos faltan vitaminas? En el siguiente artículo valoraremos cuando recurrir a los complejos vitamínicos y como utilizarlos.

Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, “el consumo de agua y diversos nutrientes es fundamental para el crecimiento, la reproducción y la buena salud. Los macronutrientes son nutrientes que se consumen en cantidades relativamente grandes, como las proteínas, los hidratos de carbono simples y complejos, y las grasas y ácidos grasos. Los micronutrientes (también llamados oligonutrientes) son las vitaminas y los minerales, que se consumen en cantidades relativamente menores, pero que son imprescindibles para las funciones orgánicas.”

En algunas ocasiones nuestro cuerpo puede precisar un consumo de vitaminas, ya sea por  presentar carencia de éstas, o porque la persona necesite un aporte extra de ellas. Es en estos casos cuando, en los últimos años, mucha gente recurre a los llamados suplementos vitamínicos. Un suplemento vitamínico es un preparado que contiene vitaminas.

Normalmente se utilizan cuando se prevé una carencia de vitaminas, ya sea porque se siga una alimentación inadecuada o bien por cualquier motivo  como padecer estrés o practicar  deporte entre otros. Estos suplementos se pueden tomar de manera habitual en forma de pastillas, aunque también los podemos encontrar en forma de zumos o batidos preparados. Los suplementos vitamínicos ofrecen ese aporte extra de vitaminas o energía que necesitan algunas personas. Podemos hablar de diferentes clases de suplementos vitamínicos.

  • Los multivitamínicos: estos incluyen una gran variedad de vitaminas y minerales. A pesar de ser los que tienen más vitaminas, no implica que sean también los más recomendables, ya que en muchas ocasiones su ingesta aumenta el consumo de vitaminas y esto puede ser perjudiciales para el organismo.

  • Vitaminas hidrosolubles: vitaminas B y C. Ante un consumo prolongado en el tiempo, suelen ser los más recomendados.

  • Suplementos vitamínicos especiales realizados en base a una sola vitamina: estos están pensados para compensar deficiencias concretas.

Tal y como hemos avanzado anteriormente, el uso de suplementos vitamínicos puede estar asociado a varios motivos. Uno de los principales es la ausencia de dieta equilibrada. Actualmente el estrés y la falta de tiempo son dos conceptos ligados a nuestro día a día.

Ello conlleva en muchas ocasiones a recurrir a comidas rápidas y picotear entre otras, de manera que obtenemos como resultado una alimentación desequilibrada. Asimismo, una ingesta inadecuada de vitaminas implica un factor de riesgo que puede favorecer el  desarrollo de enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y otras. Es decir, es muy importante ser cuidadosos a la hora de escoger los alimentos que ingerimos cada día a fin de elegir lo mejor posible de las vitaminas necesarias. 

Profesionales expertos en nutrición consideran que “se ha generalizado el concepto de que tomando suplementos de vitaminas se está más sano y se previenen enfermedades, lo único realmente probado es que una alimentación variada se acompaña de un mejor estado de salud y previene diversas patologías”. Otro motivo importante para recurrir a tomar vitaminas de forma complementaria es el exceso de ejercicio. Al practicar deporte nuestro organismo elimina mediante el sudor, muchos electrolitos; esto puede acarrear con el paso del tiempo problemas a la persona.

Es importante que si vamos a realizar ejercicio continuado a lo largo del tiempo, hablemos con nuestro médico a fin de tener un buen control.  En casos más puntuales, pero también cada día más recurrentes, la caída del cabello o los cuidados de la piel, precisan de un aporte “extra” de vitaminas. En estos casos, también se recomienda hablar con un especialista que pueda valorar cada caso de manera personal y adecuada a las necesidades individuales de cada uno. Por otro lado, estos suplementos también se usan en casos en los que la deficiencia vitamínica de la persona venga producida por un bajo estado anímico o para estudiar, y combatir así en cansancio.

Como se ha mencionado a lo largo del artículo, un aporte suplementario de vitaminas puede ayudarnos en muchas ocasiones. Pero ante todo, es siempre muy importante comentar los síntomas que padecemos a un especialista, y ha de ser en cada caso, un profesional  quien decida que complejo vitamínico se precisa y que pauta posológica se debe seguir. Hay que tener en cuenta que el exceso de suplementos vitamínicos puede conllevar problemas de salud asociados. Tomar estos suplementos de forma habitual hace que se convierta en una rutina y con el paso del tiempo no se sabe ni porque se toman.  En definitiva, estos suplementos pueden crear un hábito, una adicción, por lo que puede resultar aún más peligroso a medio plazo, cuando la ingesta ya se ha convertido en algo natural y habitual.

En resumen, los suplementos vitamínicos nos pueden ayudar a paliar diferentes circunstancias de nuestra vida, pero siempre bajo un buen control profesional. ¿Estamos listos para consumir complejos vitamínicos de forma adecuada?

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Laura Garbayo
Laura Garbayo

Laura Garbayo Hermoso. Licenciada en Bioquímica, Diplomada en Enfermería. Máster en Enfermería Escolar y Máster en Urgencias. Durante mis más de cinco años de ejercicio como enfermera en el servicio de urgencias del Hospital de Barcelona, he procurado no abandonar mi otra vocación profesional, la docencia, la cual vengo desempeñando desde el año 2004. De este modo tengo  la oportunidad de aunar mis dos perfiles profesionales, por los que siento absoluta devoción.