Diálisis en casa

CEAC Blog

20-11-2013

Alrededor de un 9% de la población española sufre problemas renales, que van desde problemas mínimos a casos más graves como los que necesitan hacerse diálisis para sobrevivir.

El principal trabajo de nuestros riñones es filtrar diariamente la sangre para eliminar el exceso de agua y sales, además de toxinas a través de la orina, por tanto, juegan un papel regulador clave para que nuestro cuerpo funcione.

Pero la función de los riñones puede fallar por múltiples causas, como puede ser tener una presión sanguínea alta, padecer de diabetes o tener problemas de obesidad, por ejemplo.

Cuando los riñones no funcionan la sangre debe filtrarse de alguna otra manera, ya que si no llevaría a consecuencias graves para la persona afectada.

Esto se lleva a cabo gracias a las sesiones de diálisis, que consisten en técnicas para seguir filtrando o limpiando la sangre del exceso de agua, sales minerales y toxinas acumulados en el cuerpo del enfermo.

Tradicionalmente y de forma mayoritaria se utiliza la hemodiálisis para limpiar la sangre. Debe realizarse en hospitales o en clínicas de diálisis donde existen máquinas con filtros especiales o dializadores que limpian la sangre. La técnica consiste en que la sangre sale desde el cuerpo por una pequeña obertura y va al dializador donde se filtra para volver limpia de nuevo al cuerpo. El tratamiento completo suele tardar unas cuatro horas y debe hacerse tres veces por semana.

Pero hay otra técnica de diálisis, menos conocida y de menor utilización pero mucho más cómoda y manejable por el propio paciente, es la técnica de diálisis peritoneal. La diálisis peritoneal utiliza la membrana peritoneal o peritoneo para purificar la sangre, es decir, que la sangre se va a filtrar dentro del cuerpo, en la membrana peritoneal. El peritoneo es una membrana que envuelve la mayor parte de los órganos abdominales, esta membrana actúa como filtro natural en la purificación de la sangre.

La diálisis peritoneal permite que pueda hacerse desde casa, no hace falta ir al hospital o a un centro de diálisis. Hay dos tipos de diálisis peritoneal, la ambulatoria continua (CAPD) o la peritoneal cíclica continua (CCPD).

En la CAPD se bombea un líquido especial, dialisate, en el abdomen a través de un catéter introducido por una pequeña apertura en el vientre. Este líquido absorbe el agua sobrante y toxinas de la sangre para eliminarlo del cuerpo. El proceso dura unos 40 minutos y debe realizarse 4 veces al día.

La CCPD se realiza con una máquina que el paciente puede conectar mientras duerme en casa. A lo largo de las 8 horas de sueño se va filtrando y purificando la sangre en el abdomen. Con usarlo 3 veces por semana es suficiente.

Gracias a la investigación médica, los métodos de diálisis han ido mejorando hasta conseguir que los pacientes puedan optar por una diálisis en su propia casa, mucho más cómodo y con una vida más normalizada.

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