celos infancia

Educación infantil: cómo tratar los celos

Nancy López Lago

30-01-2020

 

Aprender a compartir no es sencillo y si además, el objeto de deseo es "el afecto" de los padres todavía cuesta más. Imaginad un niño pequeño con pocos recursos de gestión emocional y con poca capacidad de autocontrol al que se le pide que no actúe de manera irracional si siente que tiene que compartir el amor de sus padres con un nuevo hermanito.

Lo más importante es entender que los celos son un sentimiento natural que surge cuando el niño se siente desplazado. Un niño que está celoso siente odio y rechazo hacia las personas "que lo están desplazando". El hecho de que sea un sentimiento contradictoria es lo que hace más difícil su manejo. Como he comentado antes, los niños pequeños todavía no tienen desarrollado del todo ciertas partes de su cerebro y ven el mundo como "bien o mal", "blanco o negro". Es decir, les cuesta integrar dos facetas de un mismo objeto. Los celos, por lo tanto, son una emoción que les cuesta mucho de controlar. 

 

Causas de celos en los niños

Normalmente cuando hablamos de celos en la infancia nos suele venir a la mente situaciones como el nacimiento de un nuevo hermanito. Suele ser el ejemplo más clásico pero la verdad es que los niños sienten celos en muchas otras circunstancias.  

  • Ante situaciones en las que los padres muestras interés por otros niños como pueden ser hijos de amigos, vecinos, sobrinos, etc.

 

  • Cuando en las familias monoparentales aparece una nueva pareja.

 

  • Celos "evolutivos" que se dan cuando pasa por la fase de "enamoramiento" de su mamá o papá y tiene que compartir este amor con el otro miembro de la pareja parental 

 

¿Cómo se manifiestan los celos infantiles? 

Los celos se pueden manifestar a través de conductas de tipo violento como pegar o morder "al rival" o a los padres. Son conductas que lo que hacen es llamar la atención de los padres y así recibir la atención que necesita para sentirse seguro de nuevo.  Puede ser, por ejemplo, que el niño no pegue o no muerda, pero que esté constantemente hablando a gritos, haciendo cosas que no gustan y que provocan algún tipo de reacción en los padres. 

 

Cómo podemos tratar los celos infantiles

  • El primer paso es intentar entender qué es lo que está provocando los celos. 

La mayoría de los padres sabemos qué pone celosos a nuestros hijos y ya con el simple acto de comprenderlo y cambiar nuestra mirada hacia ellos ya estamos facilitando el proceso. 

  • Validar la emoción.

Sea miedo, tristeza, ira o celos, los sentimientos negativos también deben ser validados. Negar su existencia o no dejar al niño expresarlos solo empeora la situación. Ahora bien, permitir los celos no significa que debamos permitir que los exprese de cualquier manera. Hay que enseñar al niño que esos sentimientos que tiene de inseguridad los entendemos pero la forma de manifestarlos no. Podemos decirle al niño que entendemos cómo se siente pero que no puede golpear a otras personas o a sí mismo. Le recomendaremos o guiaremos para que busque otras maneras de expresarlo (usando juegos para descargar la ansiedad, por ejemplo). 

  • Generar dinámicas de colaboración.

Cuando hay celos entre hermanos puede ser beneficioso proponer que realicen tareas de manera colaborativa o bien de uno hacia el otro. Por ejemplo: que el mayor colabore preparando el baño para el pequeño, el pequeño que ayude a recoger los juguetes del mayor, etc.  Es importante reforzar positivamente los comportamientos que veamos de ayuda entre hermanos para promover que los hagan con mayor frecuencia. 

  • No pretender tratar a los hermanos por igual. 

Todas las personas somos diferentes y los hermanos, por muy hermanos que sean, también lo son. Ser diferente implica que tienes unos intereses, motivaciones, capacidades, etc... propios y por lo tanto, lo ideal, es tratar a cada uno según estas cualidades. Ser justo, implicará, que pidamos determinas acciones a uno, y otras acciones a otro, que dejemos hacer cosas a uno de los hermanos que al otro no le dejaremos, etc. Lo importante, eso sí, es buscar un equilibrio para tratarlos con equidad.

  • Evitar las comparaciones entre niños. 

Muchas veces resulta imposible de evitar y tendemos a comparar a los hermanos entre sí. Estas comparaciones crean rivalidad y la sensación de querer "ganar" o "ser mejor" que el otro. Igual que no debemos tratar a los niños por igual tampoco debemos caer en esas odiosas comparaciones de "tu hermano siempre ayuda mientras que tu..." 

  • Hacer educación emocional en casa. 

Nos tenemos que proponer tomar consciencia sobre su importancia para mantener un buen equilibrio emocional y ayudar al niño desde pequeño a aprender a tolerar las situaciones de frustración, a aceptar las propias limitaciones, a alegrarse por los éxitos de los demás, a expresarse asertivamente, etc. 

  • Buscar momentos para atender de manera individual a cada uno de los niños. 

Aunque sean hermanos y deban hacer cosas juntos es totalmente imprescindible buscar momentos en los que los padres puedan pasar tiempo a solas con cada uno de los niños. No es necesario que todas las actividades se hagan en plan familiar y puede resultar muy enriquecedor pasar tiempo a solas con cada uno de los hijos, haciendo quizás aquellas cosas que le gustan más y que en ocasiones no puede hacer porque al otro hijo no le gusta, o es muy pequeño para poder hacer, etc.  A veces no tendremos tiempo de hacer grandes cosas y bastará con pasar un ratito por la tarde compartiendo un juego mientras que la otra parte de la pareja está con el otro niño.

  • Preparar un sitio para cada uno.

No es necesario que cada uno tenga su habitación, pero sí su propio espacio, que sea únicamente suyo y reconozca como tal. 

 

¿Qué te ha parecido el post? Te invito a opinar y ofrecer tu punto de vista. 

Profile picture for user Nancy López Lago
Nancy López Lago

Psicóloga especialista en Terapia Breve Estratégica y Técnica en Educación Infantil. Apasionada por la docencia, el arte de enseñar y el de aprender cada día. Superarse y ser feliz.

Curso Técnico en Psicología Infantil y Juvenil

en Formación Técnica / Educación

El curso CEAC de Psicología Infantil y Juvenil proporciona los conocimientos sobre el desarrollo psicológico en niños y adolescentes que todo profesional de la educación debe conocer para poder ejercer su tarea...

600 Horas

Campus online

Prácticas Profesionales

Solicitar información