El dominio del mercado del coche eléctrico, ¿más cerca de lo que pensamos?

El dominio del mercado del coche eléctrico, ¿más cerca de lo que pensamos?

Ricardo Romero

14-09-2017

El Salón del Automóvil de París de 2016 estuvo marcado por la presentación de varios modelos de vehículos eléctricos, muchos de los cuales estarán a disposición de los consumidores en 2020. La electrificación, o el uso de vehículos eléctricos alimentados con baterías, son una tendencia importante en el sector automovilístico actual, junto con la automatización y el transporte compartido.

La electrificación del coche eléctrico

La electrificación cobró relevancia en el marco del Acuerdo de París, en el que se establece el objetivo de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2°C sobre los niveles preindustriales, preferentemente en 1.5°C. El transporte es un objetivo natural de las iniciativas de reducción de las emisiones de carbono, por cuanto genera un tercio de las emisiones totales de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Conforme se intensifican los esfuerzos por reducir el impacto del calentamiento global, tanto los gobiernos, como los científicos y fabricantes de automóviles trabajan contra reloj para acelerar la electrificación de los medios de transporte que actualmente emplean combustibles fósiles. El reto es conseguir vehículos eléctricos fiables, atractivos y accesibles para la gran mayoría de conductores. En este informe, analizaremos el estado del mercado de los vehículos eléctricos de motor ligeros en EEUU y expondremos algunos de los desafíos y oportunidades que presenta de cara a los próximos años.

En adelante, el término “vehículo eléctrico enchufable” (PEV, por sus siglas en inglés) alude al segmento de los vehículos de motor ligeros que pueden enchufarse y se alimentan total o parcialmente de la electricidad almacenada en una batería. Esta definición engloba a los vehículos híbridos eléctricos enchufables (PHEV) y a los vehículos eléctricos puros (EV). En 2015, EEUU contaba con alrededor de 30% de los PEV de todo el mundo.

El nuevo mercado del coche eléctrico

El desarrollo del coche eléctrico moderno se remonta a los años 70, cuando la preocupación por la calidad del aire y la dependencia del petróleo extranjero propició la creación de estándares sobre emisiones del tubo de escape y ahorro de combustible. Los estándares Corporate Average Fuel Economy (CAFE), creados por el Congreso en 1975, obligan a los fabricantes de automóviles a producir coches y furgonetas que, en promedio, ofrezcan una cantidad media de millas por galón consumido.

Los estándares CAFE se han endurecido a lo largo de los años, lo que ha provocado que los fabricantes mejoren no solo la eficiencia de sus vehículos alimentados con combustibles fósiles, sino que también desarrollen vehículos propulsados mediante combustibles alternativos a fin de compensar el consumo de las furgonetas y SUV menos eficientes, pero más rentables, que los conductores estadounidenses prefieren en gran medida. No sorprende que en las ciudades con mayor número de estaciones de recarga se vendan más coches eléctricos. A diferencia de las gasolineras, que se ubican en función del tráfico, las estaciones de recarga pública AC de nivel 1 y 2 suelen situarse donde existe una mayor concentración de vehículos estacionados durante largos periodos de tiempo, como centros comerciales, estacionamientos y garajes urbanos, aeropuertos, hoteles y edificios de oficinas privados y públicos. En concreto, las estaciones de recarga en los centros de trabajo suelen aumentar la autonomía de desplazamiento de los coches eléctricos.

Costes importantes del coche eléctrico

El costo es otro factor importante que impide las ventas a gran escala. El precio de un sedán eléctrico puro supera en alrededor de 17% al de un vehículo estándar. Las iniciativas dirigidas a mejorar la competitividad en costos de los vehículos eléctricos se han centrado principalmente en la batería, ya que representa alrededor de una tercera parte del costo total. Reducir el costo del paquete de baterías permitiría a los fabricantes rebajar los precios de los vehículos, o bien ofrecer baterías con mayor autonomía por el mismo precio. El costo medio de un paquete de baterías de ion-litio, la tecnología estándar con la que se fabrican las baterías de los vehículos eléctricos, ha bajado de 1,000 USD/kWh en 2010 a 350 USD/kWh en 2015. No obstante, esto no es suficiente.

Según la firma de análisis Bloomberg New Energy Finance (BNEF), los precios de las baterías deben caer por debajo de los 200USD/kWh para que los vehículos eléctricos alimentados por baterías sean competitivos frente a los que incorporan motores de combustión interna. Los análisis de BNEF sugieren que la paridad de costos podría producirse en la primera mitad de la próxima década. Además de las mejoras en la batería, el encarecimiento del petróleo también podría contribuir a que los vehículos eléctricos ganen atractivo, acelerando con ello su adopción masiva, si bien cabe que esto no suceda en los próximos años. Covert, Greenstone y Knittel (2016) calcularon que el precio del petróleo tendría que superar los 350 USD por barril para que un coche eléctrico con una batería que cueste 325 USD/kWh resulte más barato de fabricar que un vehículo de gasolina. Durante la Administración Obama, el Departamento de Energía estableció el objetivo de reducir el precio de las baterías a 125 USD/kWh. No obstante, este objetivo seguiría implicando un precio de equilibrio del petróleo de 115 USD por barril. El análisis sugiere que es muy improbable que se alcance este precio.

Atendiendo al actual estado de la tecnología y al relativamente reducido precio del petróleo, será muy difícil conseguir una adopción masiva de los vehículos eléctricos a menos que se produzcan avances tecnológicos de primer orden que generen un efecto de sustitución notable. ¿Crees que pronto podremos ver este cambio?

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Ricardo Romero

Ingeniero Técnico Industrial especializado Electrónica Industrial. Técnico Superior de Electromecánica de Vehículos y técnico Hardware/Software de Sistemas Informáticos.