En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen, la gran mayoría se roncan

CEAC Blog

19-02-2013

¿Cada noche el mismo infierno? ¿Se convierte en una lucha continua? Aunque no lo parezca, podemos hacer cosas que ayuden a que nuestros hijos se vayan a la cama sin protestar.

Avísales cuando llegue la hora para que se vayan preparando para el cambio de actividad. No hay que entrar en negociaciones bajo ningún concepto.

Crea una rutina para ir a dormir. Ellos funcionan mejor bajo rutinas ya que los cambios los alteran más. La mejor opción es crear una secuencia de actividades que preparen al niño para irse a dormir, por ejemplo: baño, cena y diez minutos de juego tranquilo por ejemplo.

Una vez en la cama, podéis leer algo juntos, dedicar ese ratito a hablar sobre algún aspecto que quieran comentar o bien dejarles leer algo agradable.

Si ponen alguna excusa para levantarse, no debemos ceder. Eso sí, tenemos que asegurarnos que antes de acostarse haya ido al baño, tenga agua cerca y esté abrigado.

Se me olvida mencionar algo que es obvio pero quizás no para muchos: televisores, ordenadores, tablets, móviles… fuera de la habitación de nuestros pequeños.

Por último, les daremos un beso, apagaremos la luz y saldremos de la habitación.

Recordemos que la falta de sueño perturba el metabolismo y, con ello, aumenta el riesgo de contribuir a la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, entre otras. Hay que hacerles entender y entender nosotros que dormir nos hace estar más sanos y felices puesto que funcionamos mucho mejor.

Fuente imagen: queanimalada.net

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog