Guía de psicoeducación para padres

Guía de psicoeducación para padres

CEAC Blog

27-03-2018

A menudo nos encontramos con situaciones que no entendemos, no controlamos o no sabemos gestionar. Situaciones que nos sobrepasan, que se hacen difíciles y nos desbordan tanto práctica como emocionalmente.

En este sentido es interesante fijarse en situaciones concretas, conocerlas y saber más de ellas para poder gestionarlas lo mejor posible. Si hablamos de trastornos psicológicos podemos ver que alteran enormemente la convivencia con los familiares y amigos y crean conflictos y problemáticas en la familia de manera frecuente e intensa. En estos casos se pueden generar ingresos hospitalarios o psiquiátricos, muchas veces necesarios para salvar el entorno familiar que se ha visto destruido por la situación límite que se ha vivido.

En relación a esta problemática vamos a hablar de la psicoeducación y al mismo tiempo vamos a hacer una pequeña guía para los padres en relación a este concepto.

Pero, ¿qué es la psicoeducación? Podemos entender que la psicoeducación es la educación o información que se ofrece a las diferentes personas que sufren de un trastorno psicológico. Hablamos de las personas que lo sufren y de los familiares o amigos que acompañan en este proceso. Podemos decir que involucra a personas que sufren esquizofrenia, ansiedad, diferentes tipos de trastornos alimentarios, depresión o trastornos de la personalidad, entre otros.

El objetivo de la psicoeducación es que el paciente entienda lo que le sucede y pueda obtener recursos para hacer frente y manejar la enfermedad que se le presenta, a priori, desconocida para él. Es importante que se refuercen las fortalezas que puede tener el paciente, se le ofrezcan recursos y habilidades para hacer frente a la enfermedad, evitar posibles recaídas y se propicie el mejor bienestar posible.

Normalmente durante este proceso los pacientes están atendidos por diferentes profesionales como médicos, enfermeros, psicólogos, entre otros. Estos profesionales son los encargados de ayudar y acompañar a los niños y a los padres en el transcurso del trastorno.

En este post nos vamos a centrar en el papel que deben o pueden hacer los padres cuando a sus hijos se les diagnostica algún trastorno como los que hemos mencionado anteriormente. Si bien hablaremos de pautas o acciones generales, hemos de tener en cuenta que cada trastorno requiere de sus propias pautas y por consiguiente, no podemos actuar exactamente igual delante de todos los trastornos y de todos los niños.

La individualización es básica aquí también como en muchos otros casos educativos y psicológicos. Los padres son los que mejor conocen a los niños, y aunque las pautas ayudarán mucho, han de ser capaces de personalizar todo aquello que se les diga y saber comunicarse con su hijo o hija en función de su personalidad y circunstancias.

Es importante recordar que la familia es considerada como un agente socializador importante, de hecho, es el primer agente de los niños cuando empiezan su desarrollo emocional. La familia ha de ofrecer fortaleza, seguridad, afecto y protección entre muchas otras cosas. Esto refuerza la idea que los padres conocen a sus hijos y han de ser capaces de ayudarles en este momento en el mismo momento que ellos intentan gestionar sus estados emocionales.

¿Qué pueden hacer los padres cuando reciben el diagnóstico?

Es importante que los padres adopten un rol activo en el proceso y en proporcionar al niño todos los recursos prácticos y emocionales que se necesitan en estas circunstancias.

¿Qué pautas podemos seguir?

  • Hay que fomentar el diálogo con el niño, que se abra un canal de comunicación que permita al menor poder expresarse con naturalidad y en cualquier momento. Encontrar el tiempo para hablar será vital para todos los miembros de la familia.

  • Tener presente y respetar los estados emocionales del niño ya sean positivos o negativos. Hay que incentivar la empatía.

  • Incentivar que la expresión de emociones se acabe convirtiendo en una resolución de la situación. Es importante que el problema que aparece en ese momento se pueda transformar y ver en algo más positivo y en un reto a superar.

  • Involucrar al niño en las diferentes situaciones por las que se pasará a lo largo del tiempo.

  • Estrechar lazos entre los profesionales que atienden al niño y la familia ayudará a crear un ambiente positivo y más propicio a solucionar o mejorar la situación.

  • Intentar mantener las rutinas establecidas en la familia y en el día a día, intentar mantener las cosas tranquilas. Seguir quedando con amigos y familiares para que los espacios sean conocidos y estables y no se tenga siempre presente el trastorno. No es necesario hablar de él con asiduidad.

¿Qué beneficios podemos obtener de la psicoeducación?

Después de ver las opciones que nos ofrece la psicoeducación, ¿pensáis que es básica en el apoyo a familiares y pacientes que sufren trastornos de la personalidad? ¿Conocíais ya el concepto? ¿Pensáis que tiene más beneficios de los que hemos mencionado? Espero vuestros comentarios.

Cursos relacionados: Curso de Psicología Infantil y Juvenil y Ciclo de FP de Grado Medio en Educación Infantil

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