Guía para elegir correctamente una residencia de ancianos

Guía para elegir correctamente una residencia de ancianos

Laura Garbayo

09-05-2016

En algunas familias, llega un momento en la vida en el que no estamos seguro si le estamos ofreciendo toda la atención necesaria a nuestros mayores. Es en este punto cuando se plantea la opción de elegir una residencia como una posible alternativa o solución. Es una decisión muy difícil y que puede generar un cierto rechazo, pero que a veces es la más acertada.

Si se está seguro del paso y se ha tomado la decisión, nos tenemos que asegurar que aquel lugar donde vamos a confiar el bienestar de nuestros seres queridos, sea el más adecuado. Este post pretende clarificar aquellos factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una residencia de la tercera edad.

En primer lugar y antes de iniciar la búsqueda es aconsejable pedir asesoramiento a los servicios sociales de la localidad y, si a ser posible, solicitar un listado de los diferentes centros con plazas concertadas en el entorno dónde interese centralizar la búsqueda, ya que, por norma general, los centros con plazas concertadas tienen una acreditación específica, que es garantía de calidad, además de cumplir la normativa vigente.

Podemos considerar diferentes factores a tener en cuenta a la hora de escoger donde residirán las personas con alguna necesidad.

En primer lugar, existen unos factores físicos muy importantes. Con ello se quiere hacer referencia a las barreras arquitectónicas del propio centro. Hay que valorar si el paciente va en silla de ruedas, utiliza bastón o simplemente su movilidad es reducida. En estos casos, las residencias han de estar adaptadas para acoger a todo tipo de paciente con dichas necesidades. Dicho de otro modo, el diseño de un geriátrico ha de ser, en primer lugar, accesible a todos los usuarios, teniendo muy en cuenta la prevención de accidentes y las necesidades específicas de la vejez, pero nunca olvidar que han de ser un espacio motivador para las personas de esta edad, un lugar que les estimule, que les haga partícipes y que fomente las relaciones sociales.

Por lo tanto, valoraremos si el centro tiene sillas y bancos en los pasillos y zonas exteriores. Si existen barandillas tanto en pasillo, rampas o baños. También si las duchas tienen asiento (que puede ser abatible) para que el usuario pueda sentarse. Respecto a la iluminación, hay que fijarse que los interruptores estén a una altura adecuada. En las habitaciones, es importante que las camas y sillones posean un mecanismo de articulación o un sistema que facilite la incorporación a nuestros ancianos, y no olvidar que los muebles han de estar a una altura accesible. Respecto a los carteles informativos que presente el centro, es importante que adecúen la estructura y el tamaño de las letras a las necesidades de los mayores, ya que a medida que avanzan los años la capacidad visual disminuye.

Otro aspecto de gran importancia a la hora de elegir residencia es comprobar que en ésta se esfuerzan por conservar en la medida de lo posible la autonomía personal de sus usuarios y que para ello ofrecen un proyecto y unos procesos que se llevan a cabo por profesionales técnicos competentes. Es por este motivo que es necesario un buen servicio de terapia ocupacional y de fisioterapia. Estos no sólo ofrecen actividades grupales sino una atención personalizada a cada uno de sus mayores. 

Por otro lado, y no menos importante, existen unos factores sociales y emocionales. Los centros elegidos han de fomentar las actividades sociales y el desarrollo emocional de las personas mayores. Con la edad disminuyen varias capacidades (auditiva, sensorial, visual...). Esto afecta de un modo importante a las relaciones sociales y a la comunicación, provocando en algunas ocasiones casos de aislamiento o depresión. Por lo tanto, tendremos que tener en cuenta el tipo de actividades que ofrecen, la cercanía respecto a la vivienda de la familia, los horarios de visita. Hay que valorar los espacios al aire libre, las salas de juegos y sistemas de entretenimiento que ofrece el centro y si cuentan con la colaboración de un equipo de psicólogos. En resumen, tener en cuenta las propuestas de la residencia para fomentar el crecimiento personal de las personas de la tercera edad.

El equipo multidisciplinar es otro factor importante en el que nos debemos fijar. Éste debería estar formado por médico, enfermera y auxiliar. Sería interesante que contaran con el equipo tanto de día como de noche. Valorar el número de pacientes que puede asumir cada profesional, porque de ese modo, nos aseguramos un trato personal a nuestros mayores. Del mismo modo, esperar y exigir, un trato de cariño a las personas que allí confiemos.

Otro aspecto que nos debe preocupar, es el cuidado de los nuestros. Hemos de valorar tanto la higiene del centro, como la de los ancianos que allí residen, asimismo, el plan de alimentación. Las residencias han de tener unas dietas adaptadas a cada persona, adaptadas a sus patologías y sus necesidades, porque con el paso de los años, la capacidad de masticación y deglución se ven reducidas.

No hay que olvidar la importancia de saber si el centro presenta un buen plan de acogida y si se realizan informes periódicos sobre el estado general de nuestros familiares.

Es importante tener en cuenta que en el tablón de anuncios del Centro, deben constar los documentos que acrediten que dicho centro cuenta con los permisos y licencias pertinentes. De esta manera se garantiza que el centro elegido cumple las medidas de seguridad, higiene y calidad que dictan las normas.

El último factor a tener en cuenta y uno de los más determinantes y limitante a su vez en la gran mayoría de casos. Es el factor económico. Es bien sabido que las residencias de la tercera edad conllevan un gasto importante a las familias. Y es por ese motivo, que es importante valorar los factores anteriormente mencionados y elegir lo mejor dentro de nuestras posibilidades.

Para concluir, es importante valorar correctamente si un ser querido necesita ingresar en una residencia de la tercera edad o no. Si finalmente ésta fuera la mejor opción, pese al sentimiento de abandono que sufren algunas familias y ancianos, hay tener en cuenta todos los factores anteriormente descritos, para así intentar obtener las mejores garantías de que aquellas personas que van a estar al lado de los nuestros son las más competentes y el espacio elegido es el más adecuado.

Y con todo esto, ¿creéis que podrías elegir un buen centro para vuestros mayores?

Curso relacionado: Atención a personas en situación de dependencia

Profile picture for user Laura Garbayo
Laura Garbayo

Laura Garbayo Hermoso. Licenciada en Bioquímica, Diplomada en Enfermería. Máster en Enfermería Escolar y Máster en Urgencias.
Durante mis más de cinco años de ejercicio como enfermera en el servicio de urgencias del Hospital de Barcelona, he procurado no abandonar mi otra vocación profesional, la docencia, la cual vengo desempeñando desde el año 2004. De este modo tengo  la oportunidad de aunar mis dos perfiles profesionales, por los que siento absoluta devoción.