Halitosis o mal aliento

CEAC Blog

30-04-2014

El término halitosis se origina del latín “halitus”que significa aliento y del griego “osis” cuyosignificado es anormal. En general, el término halitosis se usa para describir un olor desagradable, que proviene de la boca.

Afecta a más del 50% de la población, pero solo un 20%, lo considera como un problema y consultan por ello, la halitosis puede ser un factor negativo para las relaciones interpersonales, pudiendo llegar a producir alteraciones en la conducta de los individuos, como aislamiento social y alteraciones psicológicas, lo que puede conllevar  problemas en el trabajo y en el hogar y en la vida cotidiana.

Su origen es primordialmente de la boca, el 87%, es originada en la boca, específicamente en la mala higiene de la lengua, que toma un color blanquecino y hasta café claro (Lengua Saburral), seguido por los problemas de encías, gingivitis, periodontitis o (Piorrea), dientes con caries, la mala higiene de prótesis y tratamientos de ortodoncia que favorecen la retención de alimentos y con esta su descomposición en la boca, solo un 13%, tienen su origen fuera de la boca, entre las cuales la garganta, nariz y problemas gástricos son las más comunes.

El tratamiento como ya hemos dicho antes, que el problema proviene principalmente de la boca, es primordial consultar al odontólogo y que sea él, quien diagnostique su origen. Realizando una revisión general de la salud bucal, solucionando todos los problemas de caries e inflamación de las encías, facilitando y enseñando una correcta higiene oral.

Para evitarlo se debe tener una buena higiene oral, prestando atención en la limpieza de la lengua, comenzando por la parte más posterior que sea posible, evitando producir el reflejo nauseoso hasta observar  la recuperación del color normal de la lengua un rosado claro, seguido por la limpieza de los espacios interdentales utilizando hilo dental y el cepillado de los dientes removiendo partículas alimenticias y bacterias.

Se recomienda el uso de enjuagues bucales, pero su efectividad está garantizada acompañada de una completa higiene oral.

También se debe tener en cuenta la dieta, evitar alimentos con alto contenido de azúcar y grasas, evitar alimentos que provoquen mal olor, como el ajo y cebolla, estar hidratados y beber 2 litros de agua al día.

 En conclusión se aconseja la visita periódica a su dentista a fin de recibir tratamientos preventivos y especializados que le permitan tener una buena higiene oral.

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