¿Hay que racionar la tecnología en los niños?

¿Hay que racionar la tecnología en los niños?

Alejandra Sánchez Yagüe

10-09-2021

Hay que estar abierto a la tecnología y buscar un punto intermedio, en el que no se niegue el uso de la tecnología a los niños, puesto que vivimos en una era digital y sería contraproducente, pero siempre siendo muy conscientes de los riesgos que supone, las edades de los niños y la propia realidad y necesidad del niño.

¿Cómo influye la tecnología en el desarrollo de los niños?

La tecnología no tiene efectos perjudiciales en los niños, siempre que se use de forma adecuada y en la justa medida. Su uso excesivo puede provocar estrés, ansiedad, trastornos del sueño, déficit de atención, hiperactividad, autismo o depresión, entre otros.

Usarla de forma adecuada puede potenciar el aprendizaje del niño y fomentar su desarrollo cognitivo.

¿Cómo se debe usar la tecnología en los niños?

Aquí os dejamos una propuesta para su uso con respecto a cómo racionar la tecnología en los niños en función de la edad:

  • Bebés de 0 a 2-3 años

Los bebés de esta franja de edad no deberían tener ningún tipo de contacto con dispositivos como smartphones o tabletas. Estos dispositivos les pueden causar muchos efectos adversos, mientras que los beneficios son prácticamente nulos.

Entre los afectos adversos que puede desencadenar el uso de la tecnología en niños menores de 2 años están los siguientes:

  • Retraso en el desarrollo a nivel cognitivo, afectivo, sensorio-motriz y social. Pasar tiempo usando estos dispositivos reduce el tiempo dedicado a otros aspectos más importantes para el desarrollo motriz, como puede ser la estimulación sensorial, el movimiento libre, el juego espontáneo o la comunicación con adultos y otros niños. Si un bebé está sentado, delante de la tableta o con el móvil en sus manos, no puede estar manipulando objetos, explorando el entorno o comunicándose con otras personas. Está perdiendo oportunidades preciosas de aprendizaje a costa de una acción totalmente pasiva que no le aporta nada.

 

  • Bajo desarrollo cerebral. Se ha visto, a través de varios estudios, que el uso de estos dispositivos está directamente relacionado con un mayor número de casos de problemas de atención, hiperactividad, dificultades de aprendizaje, mayor impulsividad y falta de autocontrol.
  • Niños de 3 a 5 años

Los niños de esta edad deberían hacer un uso restringido de la tecnología, limitado a una hora al día máximo.  Lo ideal es establecer en casa unas normas claras y sencillas para que los niños sepan en qué momento pueden hacer uso de dichos dispositivos, en qué momentos no pueden, que tengan que pedir permiso siempre antes de poder utilizarlos y que les quede claro el rato que pueden estar.  La idea es enseñar a los niños, desde pequeños, a hacer un uso responsable y comedido de la tecnología.

La pregunta es: ¿por qué una hora sí y dos no? Por el mismo motivo que el uso en bebés. Los posibles riesgos y problemas que puede ocasionar su uso excesivo son muchos, mientras que las ventajas para el desarrollo del niño, más allá de un rato de ocio, son pocas.

Entre los problemas que pueden ocasionar en esta franja de edad están el retraso en el desarrollo a todos los niveles, la obesidad infantil, alteraciones del sueño o riesgos derivados como el acceso a contenidos inadecuados.  Dichos riesgos se pueden minimizar, reduciendo la cantidad total de horas en las que el niño está expuesto a la tecnología y teniendo varios aspectos en cuenta como:

  • Eliminar el acceso a internet, ya que los niños de estas edades no están capacitados para seleccionar los contenidos que son adecuados para ellos.

 

  • Si van a hacer uso de estos dispositivos, mejor ofrecer aplicaciones que ofrezcan algún tipo de contenido educativo y gracias a las cuales el niño pueda desarrollar alguna habilidad específica. Hoy en día existen multitud de aplicaciones lúdico-educativas que están creadas específicamente para niños de estas edades.

 

  • No usar el móvil o tableta como sistema para “calmar” o “entretener” al niño por sistema. Si ante una conducta inadecuada, como puede ser una rabieta, lo que hacemos es ofrecer al niño algún dispositivo para conseguir calmarlo, por un lado, estamos reforzando esta conducta y haciendo que use la rabieta como herramienta para conseguir que le dejemos el móvil o la tableta y, por otro lado, estamos perdiendo la oportunidad de que el niño aprenda alguna herramienta interna para conseguir calmar este sentimiento de frustración y consiga calmarse por sí mismo. Lo mismo pasa con el aburrimiento. Si cada vez que el niño está aburrido le damos tecnología para que se entretenga, estamos eliminando la capacidad creativa del niño para buscar maneras de entretenerse y el tiempo que necesita para pensar qué hacer.
  • Niños de 6 a 18 años

Los niños de esta franja de edad ya están más preparados a nivel cognitivo para hacer frente al mundo tecnológico, pero deberían hacer un uso de máximo 2 horas al día de estos dispositivos.

Puede parecer poco, pero se ha demostrado que más horas al día son un factor de riesgo para desarrollar obesidad infantil, alteraciones del sueño o dormir menos horas de las necesarias, problemas de rendimiento académico, poco desarrollo de las habilidades sociales o problemas de adicción a las tecnologías y los riesgos derivados directamente de la posibilidad de conexión a internet como son el acceso a contenidos inadecuados, descargas de software peligroso, coacción o abuso de menores.

Con niños de estas edades, no solo se debe limitar la cantidad de tiempo destinado al uso de las tecnologías, sino que se deberían de llevar a cabo las siguientes recomendaciones:

  • Poner unas normas claras y sencillas del uso del móvil y/o tableta en casa y fuera de casa. Lo ideal es reflexionar y decidir las normas de manera consensuada entre vosotros y el niño para que las acepte y respete. Se puede pautar la cantidad de tiempo destinado a cada dispositivo, en qué momentos del día se puede hacer uso y en qué momentos está prohibido, a qué contenidos se pueden acceder y a cuáles no.

 

  • Educar explicando y mostrando los riesgos que conllevan y cómo evitarlos o qué hacer en determinadas circunstancias. La mejor manera de proteger al niño es dándole información y recursos para que sepa detectar y abordar posibles situaciones de riesgo. Es necesario hacer hincapié en temas de privacidad, ciberbullying o uso de las redes sociales.

 

¿Hay que racionar la tecnología en los niños?

Después de lo leído, entenderás que mi postura es clara en este sentido y que es obvio que hay que racionar su uso y no dejar que los niños la usen de forma indiscriminada y a cualquier edad, por eso te proponemos las pautas que te acabamos de dar en cuanto a su uso por edades y que sigas un control de su uso y pongas unas normas.

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Una vez has leído este artículo, ¿quieres compartir con nosotros tu opinión? ¿Piensas que hay que racionar la tecnología en los niños o no es necesario? ¿Cómo lo habéis gestionado en vuestros hogares? Explícame tu experiencia, compartiendo tus comentarios.

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Alejandra Sánchez Yagüe

Directora de Mindtraining. Abogada, coach co-activa certificada profesional (PCC) y profesora invitada de la Universidad de Barcelona, Pompeu Fabra y UDIMA.

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