La astenia otoñal: mito o realidad
08/10/2018
Jose Carlos Saz

La astenia otoñal: mito o realidad

Salud

En el post de esta semana, os quiero hablar sobre la astenia otoñal: mito o realidad.

El otoño de este año 2018 comenzó el día 23 de septiembre a las 3.54 horas (hora oficial peninsular) y durará 89 días y 20 horas, terminando el 21 de diciembre con el comienzo del invierno. Todos sabemos que durante el otoño es cuando termina el horario de verano, concretamente el último domingo de octubre, que este año cae en el día 28. Así, este año, a las 3.00 de la madrugada del 28 de octubre habrá que retrasar el reloj hasta las 2.00, teniendo oficialmente una hora más, amanecerá antes y oscurecerá antes también, es decir tendremos la impresión de que los días serán oscuros, acompañado con la caída de hojas en los árboles caducos o la migración de aves y periodo de bajada de temperaturas y lluvias otoñales, todo esto nos puede llevar a un estado de ánimo más bajo, lo que llamamos una astenia otoñal.

Llamamos astenia a un cuadro en el cual se produce una reducción en el nivel de energía y fuerza en el organismo, disminuyendo asimismo la motivación y produciéndose sensación de agotamiento tanto a nivel físico como mental. Esta alteración puede ir acompañada de dificultades de atención y concentración, alteración del sueño y de la memoria, pérdida de apetito y deseo sexual, bradicinesia o lentitud en el movimiento, mareos, labilidad emocional, síntomas depresivos e incluso según su causa es posible experimentar alteraciones tales como fiebre y alucinaciones. 

Por lo que, que quiero transmitir que la astenia otoñal es una realidad clara e importante que debemos de combatir de forma rápida y eficiente. Podemos seguir una serie de consejos:

1. Realizar un desayuno energético. 

Un desayuno a base de alimentos con alto contenido energético puede ayudar a combatir los síntomas propios de la astenia otoñal, según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA). Se recomienda consumir alimentos que aporten hidratos de carbono –como el pan o los cereales–, proteínas –como los lácteos, fiambre de pavo o huevos–, lípidos –como el aceite de oliva– y vitaminas y minerales (procedentes de las frutas).

El desayuno es la comida más importante del día, debe aportar el 25% de toda la ingesta diaria. Un desayuno completo nos va a ayudar a tener más energía y hacer frente a la actividad diaria en mejores condiciones.

2. Regular nuestra dieta. 

  Hay que realizar cinco comidas al día para evitar bajadas de glucosa que pueden aumentar la sensación de fatiga   y afectar al estado de ánimo, seguir una alimentación equilibrada y variada, con alimentos que aporten energía y sean ricos en antioxidantes, como los frutos rojos, el tomate y las naranjas –frutas y verduras en general–, para sentirnos más activos y menos apáticos. Apostar por los alimentos frescos y evitar los productos preparados o que sobrecarguen el aparato digestivo, como los fritos y embutidos grasos, que aportan grasa saturada, demasiada sal y dificultan la digestión. Y tomar unos dos litros de líquido al día, sobre todo en forma de agua. 

Entre los alimentos más sanos para combatir la Astenia otoñal, destacaríamos el aguacate, la fresa, albaricoque, limones, plátanos, setas y champiñones, verdura de hoja verde y cereales integrales. Los alimentos desaconsejados son el café, bollería industrial, bebidas alcohólicas.

Es decir, debemos de realizar un cambio de hábitos en nuestra dieta si queremos combatir la astenia otoñal.

3. Complemento de Jalea Real. 

Este complemento nutricional aporta vitaminas A, B, C y E, minerales y oligoelementos, aminoácidos y un ácido graso no saturado con propiedades antibacterianas y antifúngicas. Estimula las defensas, aporta energía, reduce la sensación de fatiga, incrementa la resistencia física y mental, además de otros muchos beneficios.

4. Disfrutar del sol.

 Los expertos aconsejan tomar el sol 10 minutos al día durante todo el año, a ser posible a primera hora de la mañana, para cargarse de energía y vitalidad. 

5. Favorecer descanso.

 Se deben seguir unos horarios fijos en cuanto al descanso para que el organismo recupere el equilibrio. Dormir de 7 a 8 horas diarias ayuda al organismo a adaptarse mejor al cambio. Y es aconsejable que pasen unas tres horas desde la cena para irse a la cama, tener una temperatura adecuada en la habitación –unos 18ºC– y procurar acostarse siempre a la misma hora. 

6. Favorecer el ejercicio.

Hay que practicar ejercicio de forma moderada y regular para aumentar la producción de endorfinas. Y realizar actividades placenteras para vencer la desmotivación y elevar el estado anímico.

Ahora que sabemos que la astenia otoñal no es un mito, sino que una realidad, y sabemos cómo prevenirla y combatirla, no tenemos excusas para sentirnos más desmotivados, ni faltos de energía a partir del 23 de septiembre.

¡Actívate ante la astenia otoñal!

Curso relacionado: Ciclo de FP de Grado Medio de Cuidados Auxiliares de Enfermería

La astenia otoñal: mito o realidad
Jose Carlos Saz

Diplomado en Enfermería por la Universidad Autónoma de Barcelona(UAB), Diplomatura de Postgrado en Enfermería Psiquiátrica y Salud Mental en UB, Diplomatura de Postgrado en Psicogeriatría en UAB , Enfermero Especialista en Salud Mental otorgado por Ministerio de Educación, Profesor de CEAC en el área de Salud.