La comunicación entre padres e hijos

La comunicación entre padres e hijos

CEAC Blog

06-06-2017

En el post de hoy vamos a hablar de un tema de gran interés para profesores, padres e hijos.

Como sabemos, o todos deberíamos saber, los padres necesitan tener una buena comunicación con sus hijos. La comunicación es básica en todos los ámbitos de la vida, ya sea en el escolar, familiar, social, laboral, etc. Enseñar con o desde una buena comunicación será de gran ayuda para el futuro de nuestros hijos.

La comunicación favorece la relación, se obtiene un ambiente de unión, de respeto, de tolerancia y de cariño y confianza. Si es importante el diálogo en las relaciones interpersonales, lo es aún más la comunicación en la familia, ésta está guiada por los sentimientos, nos ayuda a establecer contacto con el otro, a dar o recibir información y así expresar aquello que queremos decir, ya sean ideas, sentimientos o sufrimientos.

A todos los padres les gusta tener con sus hijos una comunicación fluida y positiva, ayuda al ambiente y a tener un espacio familiar mucho más apacible. Cuando esto no es así, cuando la relación se deteriora y se convierte en superficial, aparecen las dudas y la desconfianza, los problemas pasan por la mente de los padres y surge la angustia. Cuando surgen dificultades ya sean académicas o de otros aspectos, si existe una buena comunicación, resultará mucho más fácil solucionarlas.

De igual modo hay momentos en que los hijos no necesitan comunicar según que aspectos de sus vidas a los padres y este hecho ha de ser respetado, es aquí donde los hermanos o los amigos cobran un papel importante. Aquí los padres tendrán que darles a los hijos su espacio y momento y estar presentes por si son necesarios en algún momento. Este hecho suele ser más frecuente en la adolescencia y los niños se vuelven más reservados que cuando son más pequeños. Es en este momento cuando los padres tendrán que estar más alerta y observar las conductas de sus hijos por si necesitan de su ayuda y ellos no son capaces de comunicarlo.

Es importante que seamos conscientes que, a veces, con el afán de ayudar a los hijos, los padres pueden convertirse en jueces, se critica o se censuran sus conductas con mucha rapidez y esto no favorecerá a la relación. Es difícil estar en esta situación cuando un hijo no comunica lo que le sucede, por ello es vital que desde bien pequeños les enseñemos que la comunicación y la confianza son básicas en cualquier relación y sobretodo que es recíproca. Cuando los padres son comunicativos con sus sentimientos los niños también aprenderán a serlo. Es básico que desde bien pequeños enseñemos estas habilidades emocionales, entre otras, para que la inteligencia emocional se desarrolle correctamente y ayude en el futuro de cada niño. Cuando un adulto tiene o adquiere inteligencia emocional será más fácil enseñarla a sus hijos y en esta relación se percibirá la comunicación de una forma natural y fluida.

Escuchar atentamente es el primer paso que nos permitirá conocer qué preocupa al niño y cuál es su estado emocional. Los niños aprenden  desde el ejemplo, por eso es necesario que los padres comiencen desde muy pequeños a interiorizar en los niños pautas o normas de una buena comunicación, tal como comentábamos anteriormente. Cuando existe la comunicación en una familia, seguramente se puede afirmar que existe un compañerismo, una complicidad, y un ambiente de unión y afecto en la casa. Hay que ayudar a los hijos, es decir, que los padres introduzcan mecanismos que faciliten la comunicación. ¿Cómo podemos hacerlo?

  • Escuchar con atención e interés, que el niño sienta que está siendo atendido. Que sienta que es importante todo aquello que nos explica.

  • Cuando se dé un consejo que sea siempre en clave positiva.

  • Ponernos en el lugar del niño y poder entender que es lo que le pasa, así podremos ayudarle con mayor facilidad. Intentar empatizar con él en todo momento.

  • Crear un ambiente que facilite la comunicación.

  • Que se sienta partícipe de decisiones de la familia, que pueda opinar sobre aspectos concretos y explicarles las cosas que suceden en el núcleo familiar, siempre teniendo en cuenta la edad del niño y las situaciones que puede entender.

  • No juzgarlos antes de tiempo cuando nos expliquen alguna cosa.

  • Proporcionarles confianza para que puedan hablar sobre cualquier tema dentro de la familia, es mejor que puedan hablar y obtener información dentro del núcleo familiar que no fuera.

Es importante poder seguir todas estas pautas, que el niño se sienta escuchado, que pueda comunicarse abiertamente y se sienta apoyado cuando exprese todos sus sentimientos. De esta manera la comunicación será positiva y el ambiente familiar será el adecuado para el buen desarrollo del niño.

Por todo ello, también, es importante que exista una buena comunicación entre la escuela y los padres, que sea posible ir a una y estar coordinados para el bien del niño. Ayudará muchísimo en toda la etapa educativa.

¿Qué os parece a vosotros? ¿Creéis que educando desde una buena comunicación crecerán aportando una comunicación fácil, fluida y sincera?

Curso relacionado: Grado Superior de Educación Infantil y Psicología infantil y juvenil

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog