La figura del prosumidor

CEAC Blog

21-02-2013

Cada vez es más frecuente oír hablar de la figura del prosumidor, pero ¿todos tenemos claro qué es?

Hasta ahora conocíamos el papel del consumidor, el cual demandaba un bien o un servicio producido u ofrecido por una empresa y lo adquiere para cubrir sus propias necesidades. Cuando los bienes o servicios adquiridos eran de buena calidad y cubrían a la perfección dichas necesidades, a parte de la propia publicidad de la marca a través de medios de comunicación, estaba el boca a oreja llevado a cabo por el propio consumidor, pero que no podía ir mucho más allá de su entorno más cercano dada la dificultad de divulgación, a parte del lento proceso que le caracteriza.

Con la aparición y el gran auge que han tenido los últimos años las Redes Sociales, éstas han supuesto una vía más para la difusión de opiniones, no únicamente para alabar o recomendar un producto o servicio ofrecido, sino también para criticar o desaconsejar; valorar tanto positiva como negativamente. Pero además de esto, no podemos olvidar que el consumidor está comprando nuestro producto para cubrir una necesidad que él mismo tiene, por lo tanto,  

¿quien mejor para expresar si éstas son cubiertas por el producto/servicio adquirido, así como posibles mejoras a aportar para que el producto se ajuste a lo que realmente necesita?

La figura de prosumidor viene de productor + consumidor, pro+sumidor (en inglés: prosumer (producer + consumer)) y hace referencia al consumidor pero que ahora también es productor a la vez, el cual aporta nuevas ideas a la marca del producto ofrecido para su mejora. Ejemplos: diseño botellas fontvella, packaging pastas gallo, etc.

Otro ejemplo bien claro a día de hoy es el de la Web 2.0, donde el usuario tradicional ("consumidor") ya no sólo entra y consulta información de sites, sino que ahora también es productor de contenido, a través de blogs, foros, redes sociales...

Ésto puede llevar a dos vertientes: un fracaso si no sabe llevarse una buena gestión de opiniones y aportaciones de los consumidores, puesto que pueden hablar de nosotros negativamente, o realizar críticas destructivas que hundan una nueva iniciativa, o bien el éxito arrollador cuando el consumidor hable positivamente de nosotros, lo cual será punto a favor nuestro, o realice críticas constructivas, aportaciones o sugerencias que añadan valor al servicio o producto que ofrecemos para su mejora, las cuales, en todo caso, también habrá que saber manejar.

Fuente imágenes: Biblioteca Microsoft y webs Fontvella y Pastasgallo

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