La importancia de la vitamina D para nuestro organismo

La importancia de la vitamina D para nuestro organismo

Laura Garbayo

20-08-2018

Todos somos conocedores de la importancia de las vitaminas en nuestra alimentación. La vitamina D en indispensable mantenerla dentro de parámetros normales durante todo el año, pero bien es sabido que durante los meses de verano, con el sol, importancia de la vitamina D para nuestro organismo cobra mayor importancia si cabe.

Vitamina D

La vitamina D o calciferol, es un hetereolípido insaponificable que pertenece al grupo de los esteroides. La vitamina D también es conocida como vitamina antirraquítica, ya que su déficit provoca raquitismo.

La principal función de la vitamina D es ayudar al cuerpo a absorber calcio, uno de los principales componentes de los huesos. La vitamina D también desempeña un rol fundamental en el sistema nervioso, muscular e inmunitario.

Podemos obtener vitamina D de tres maneras: a través de la piel, mediante la dieta y a través de suplementos vitamínicos. En el primer caso, es cierto que nuestro cuerpo produce vitamina D tras haber sido expuesto a la luz del sol. Pero hemos de tener presente que u exceso de exposición solar puede ser dañino y provocar quemaduras  y cáncer de piel, entre otros. Siempre que nuestra piel está expuesta al sol, hemos de protegerla con protectores solares de alta graduación, del mismo modo que es importante evitar las horas de más calor.

La deficiencia de vitamina D significa que no estamos recibiendo la cantidad suficiente de vitamina D para mantenernos saludables. Las principales causas son:

  • Llevar una dieta pobre en nutrientes que contengan vitamina D

  • Tomar medicamentos que pueden interferir con la capacidad del organismo para convertir o absorber vitamina D

  • Presentar un problema de mala absorción, de ese modo no se absorbe suficiente vitamina D de los alimentos

  • Su hígado o sus riñones no pueden convertir la vitamina D en su forma activa en el cuerpo

  • No recibir suficiente exposición a la luz solar

Una carencia de vitamina D puede acarrear una pérdida de densidad ósea, lo que puede provocar problemas como osteoporosis y/o fracturas óseas. Una deficiencia severa de vitamina D también puede conducir a otras patologías; por ejemplo, en el caso de los niños, puede causar raquitismo. El raquitismo es una enfermedad rara que hace que los huesos se vuelvan blandos y se doblen. En el caso de los bebés y los niños afroamericanos corren mayor riesgo de contraer dicha enfermedad. En adultos, la deficiencia severa de la vitamina D puede provocar osteomalacia, que se manifiesta con huesos débiles, dolor en los mismos y debilidad muscular.

En la actualidad, investigadores están estudiando la vitamina D por su posible relación con varias condiciones médicas, incluyendo, entre otras patologías, diabetes, presión arterial alta, neos y enfermedades autoinmunes como es el caso de la esclerosis múltiple.

La cantidad de vitamina D necesaria diariamente depende de la edad de cada persona. Las cantidades recomendadas, en unidades internacionales (UI), son:

  • Nacimiento hasta 12 meses: 400 UI

  • Niños entre uno y 13 años: 600 UI

  • Adolescentes entre 14 y 18 años: 600 UI

  • Adultos de 19 a 70 años: 600 UI

  • Adultos mayores de 71 años: 800 UI

  • Mujeres embarazadas y lactando: 600 UI

Siempre que hemos sido diagnosticados de un déficit de vitamina D, hemos de seguir los consejos recomendados por nuestro especialista. Según cada situación personal, podemos incrementar los valores de vitamina D de diferentes maneras, siempre dependiendo del origen del problema. De manera general, podemos tener presentes algunos alimentos ricos en vitamina D, a fin de mejorar nuestros valores. Veamos algunos nutrientes que podemos introducir de manera habitual en nuestra dieta:

  • Yema de huevo 

  • Hígado de res

  • Queso

  • Hongos

  • Pescados grasos como el salmón, el atún y la caballa

Existen algunos otros alimentos a los que a menudo se le añade vitamina D:

  • Zumo de naranja 

  • Bebidas de soja

  • Leche

  • Yogur

  • Cereales de desayuno

Pero cuidado, un exceso de vitamina D, comúnmente conocido como toxicidad por vitamina D, puede ser perjudicial para nuestra salud. Algunos de los signos de toxicidad que nos han de llamar la atención son: náuseas, vómitos, anorexia, estreñimiento, debilidad generalizada y pérdida de peso. Un exceso de vitamina D también puede dañar los riñones o elevar el nivel de calcio en su sangre, provocando lo que se llama hipercalcemia, y que cursa con confusión, desorientación y alteraciones del ritmo cardíaco.

Como podemos comprender, la vitamina D es un elemento imprescindible para mantener nuestra salud. No es complicado integrar alimentos ricos en dicha vitamina, y ante la deficiencia de la misma, la solución es sencilla (siempre bajo el control por un profesional sanitario). Siguiendo los sencillos consejos descritos anteriormente, nuestro niveles de vitamina D, pueden mantenerse dentro de los baremos considerados normales. ¿Estamos preparados para cuidar nuestra salud y mantener la vitamina D a raya?

Curso relacionado: Ciclo formativo de grado medio de Cuidados Auxiliares de Enfermería Ciclo formativo de gado superior de Técnico Superior en Dietética

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Laura Garbayo

Laura Garbayo Hermoso. Licenciada en Bioquímica, Diplomada en Enfermería. Máster en Enfermería Escolar y Máster en Urgencias.
Durante mis más de cinco años de ejercicio como enfermera en el servicio de urgencias del Hospital de Barcelona, he procurado no abandonar mi otra vocación profesional, la docencia, la cual vengo desempeñando desde el año 2004. De este modo tengo  la oportunidad de aunar mis dos perfiles profesionales, por los que siento absoluta devoción.