los límites y las normas en la etapa de infantil

La importancia de los límites y las normas en la etapa de infantil

Alejandra Sánchez Yagüe

13-07-2021

Las palabras “límites” y “normas” cuando hacemos referencia a la etapa de infantil no están exentas de debate, pues hay detractores y defensores de estas: desde profesionales que defienden su necesidad hasta profesionales que critican su uso y prefieren no hablar de esto y seguir buscando una crianza respetuosa con el niño.

Antes de nada, lo que habría que ver es qué entendemos por “límite” y por “normas” y definir ambos términos para así disponer de un punto de partida.

¿Hay que poner límites a los niños?

Poner normas y límites consiste en enseñar al niño aquello que está bien y aquello que está mal. Los niños, en su desconocimiento del mundo, muchas veces hacen cosas que están mal, sin darse cuenta y es nuestra labor como padres o como docentes enseñarles, mediante las normas y los límites, aquello que es socialmente aceptable o aquello que puede dañar o perjudicar a otras personas y se debe evitar.

Otro aspecto importante relacionado con los límites y las normas implica que su no cumplimiento conlleva consecuencias, es decir, que el niño debe aprender que todo acto tiene unas consecuencias, ya sean positivas o negativas para él y que, por lo tanto, aunque es libre de actuar como escoja, en función de ello tendrá que asumir las consecuencias de sus actos.

Beneficios de poner límites a los niños

Los niños aprenden normas y conductas sociales que necesitan para poder relacionarse de forma positiva y eficaz con el mundo que les rodea. Con la interiorización de las normas sociales básicas de convivencia podrán convivir con otras personas de manera adecuada.

Poner límites es el primer paso para superar poco a poco la etapa egocéntrica, típica de la infancia, e ir madurando a nivel moral. Así aprenden a ser responsables de sus actos y a asumir las consecuencias de los mismos. Poner límites también aporta seguridad a los padres y docentes, así como a los niños. En la infancia los niños necesitan saber qué pueden hacer y qué no, es decir, dónde está el límite. Este hecho de enseñarles a tener límites les aporta seguridad y estabilidad emocional.

Si bien como adultos podemos establecer unos límites, si somos capaces de ser flexibles, también podemos enseñar al niño a negociar, a pedir mediante la asertividad o a buscar alternativas de conducta para conseguir lo que quiere; es decir, podemos imponer normas y límites sin dejar de ser conscientes de que en algunas ocasiones puede ser bueno mostrarse flexible con ellas.

Muchas familias, incluso a pesar de conocer la importancia que tiene el hecho de establecer límites, no llegan nunca a hacerlo. Conocer los motivos que están dificultando este proceso suele ayudar y aquí exponemos cuáles pueden ser las principales causas de esto:

  • Poner límites implica tiempo y esfuerzo y vivimos en una sociedad en la cual impera la prisa. Hacerlo bien exige bastante energía y muchas veces estamos cansados y preferimos “ceder” antes que “educar”. El problema es que actuando así el niño aprende que insistiendo consigue lo que quiere y cada vez nos costará más poner nuevos límites o conseguir que cumplan las normas que consideramos importantes.

 

  • Poner límites es ingrato. Imaginemos la siguiente situación: después de un largo día de trabajo llegamos a casa y nos apetece pasar un rato agradable con nuestro/s hijo/s. Esta ilusión se desvanece cuando vemos que comienzan a saltar en el sofá, sabiendo que es algo que no está permitido en casa. Pensamos en decirles que dejen de hacerlo, pero se te cruza otra idea por la cabeza: bueno, da igual, solo es un día y estamos tranquilos y no tengo ganas de que se enfaden. En este punto, estamos dejando sin consecuencias uno de nuestros límites y los niños aprenden que no hay consecuencias, aunque no cumplan las normas.

 

  • Pensamos que imponer límites o normas es lo mismo que ser autoritarios. Evitamos poner límites por miedo a traumatizar al pequeño.  Esto se basa en una percepción incorrecta del límite, que debe ser visto como una muestra de cariño hacia el niño siempre y cuando se impongan con respeto.

Dicho esto, poner normas en la etapa de infantil traerá beneficios no solo en la infancia, sino a lo largo de toda la vida. La manera de transmitir dichas normas y límites es lo que marcará la diferencia entre un estilo de crianza autoritario y uno respetuoso. ¿Lo vemos?

¿Cómo podemos poner límites de manera respetuosa?

Los niños deben conocer los límites y se les tiene que explicar de manera clara y sencilla. Podemos usar explicaciones cortas, hacer dibujos, usar cuentos o canciones. Lo importante es asegurarnos después de que el niño ha entendido las normas que hemos establecido.

También podemos enseñar límites usando el ejemplo, pues los límites deben comenzar por uno mismo y la mejor manera de conseguir que los niños adquieran normas y límites adecuados es predicando con el ejemplo.

Otra forma excelente de enseñar límites es dejando que los niños experimenten las consecuencias naturales de sus actos pues los límites se tienen que respetar, pero debemos ofrecer ocasiones en las que aplicar la flexibilidad o negociar normas, por ejemplo.

Otra forma excelente de enseñar límites es aplicar los límites con sentido común, equilibrando exigencia y cariño y teniendo en cuenta el desarrollo del niño, sus necesidades, capacidades o intereses. Por poner un ejemplo: no le podemos poner a un niño de 2 años la norma de que debe estar sentado en la mesa sin moverse, ya que va en contra de sus necesidades motrices, cognitivas y de explorar y conocer el mundo para poder desarrollarse en todos los ámbitos. Es decir, antes de imponer una norma o límite hay que ser muy conscientes de si es adecuada o no a la edad y características del niño.

Por último, quizás también te interesa conocer cómo usar la psicología inversa en los niños y lo útil que puede ser en el establecimiento de los límites.

Si quieres ampliar tus conocimientos sobre este tema, apúntate al FP de Grado Superior en Educación Infantil de Ceac.

¿Qué te ha parecido la entrada? ¿Tienes dificultades para establecer límites con tus hijos o alumnos? ¿Qué estrategias te funcionan?

Profile picture for user Alejandra Sánchez Yagüe
Alejandra Sánchez Yagüe

Directora de Mindtraining. Abogada, coach co-activa certificada profesional (PCC) y profesora invitada de la Universidad de Barcelona, Pompeu Fabra y UDIMA.

FP de Grado Superior en Educación Infantil

en FP de Grado Superior / Educación

Prepárate para obtener el título oficial de Técnico Superior en Educación Infantil a través de las pruebas libres, con la mejor formación a distancia y de forma flexible.

1.500 Horas

Campus online

Prácticas Profesionales

Solicitar información