La importancia de los límites y las normas en la etapa de infantil

La importancia de los límites y las normas en la etapa de infantil

14-03-2019

Las palabras "límites" y "normas" cuando hacemos referencia a la etapa de infantil no están exentas de debate. Desde profesionales que defienden su necesidad hasta aquellos que critican su uso buscando una crianza respetuosa con el niño. 
Desde mi punto de vista, la causa del debate muchas veces es debida a que no hay una definición común sobre qué entendemos por "límite", por lo tanto, creo que el primer paso es definir ambos términos y así disponer de un punto de partida.

¿Qué es poner límites y normas en educación infantil?

Poner normas y límites consiste en enseñar al niño aquello que está bien y aquello que está mal. Está claro que los niños son buenos por naturaleza y no tienen malas intenciones, pero en su desconocimiento del mundo, muchas veces hacen cosas que están mal, sin darse cuenta. Y es nuestra labor como padres o como docentes enseñarles, mediante las normas y los límites aquello que es socialmente aceptable o aquello que puede dañar o perjudicar a otras personas y se debe evitar. 

Otro aspecto importante relacionado con los límites y las normas implica que su no cumplimiento implica consecuencias, es decir, el niño debe aprender que todo acto tiene unas consecuencias, ya sea positivas o negativas para él y que por lo tanto, aunque es libre de actuar como escoja, en función de ello tendrá que asumir las consecuencias de sus actos. 

Importancia de los límites y las normas en la etapa de infantil

Los niños aprenden normas y conductas sociales que necesitan para poder relacionarse de forma positiva y eficaz con el mundo que les rodea. Con la interiorización de las normas sociales básicas de convivencia podrán convivir con otras personas de manera adecuada.

Es un primer paso para superar poco a poco la etapa egocéntrica, típica de la infancia, e ir madurando a nivel moral. 
Aprenden a ser responsables de sus actos y a asumir las consecuencias de los mismos. 
Aporta seguridad. En la infancia los niños necesitan saber qué pueden hacer y qué no, es decir, dónde está el límite. Este hecho les aporta seguridad y estabilidad emocional. 

Aprendizaje de habilidades sociales como la negociación.

Si bien, como adultos, podemos establecer unos límites, si somos capaces de ser flexibles podemos enseñar al niño a negociar, a pedir mediante la asertividad, a buscar alternativas de conducta para conseguir lo que quiere, etc. Es decir, podemos imponer normas y límites siendo conscientes de que en algunas ocasiones puede ser bueno mostrarse flexible con ellas. 

Muchas familias, incluso conociendo la importancia de establecer límites, no lo hace. Conocer los motivos que están dificultando este proceso suele ayudar:

  • Poner límites implica tiempo y esfuerzo y vivimos en una sociedad dónde impera la prisa. Hacerlo bien exige bastante energía y muchas veces estamos cansados y preferimos "ceder" antes que "educar". El problema es que actuando así el niño aprende que insistiendo consigue lo que quiere y cada vez nos costará más poner nuevos límites o conseguir que cumplan las normas que consideramos importantes. 
  • Poner límites es ingrato. Imaginemos la siguiente situación: después de un largo día de trabajo llegamos a casa y nos apetece pasar un rato agradable con nuestro hijo/s. Esta ilusión se desvanece cuando vemos que comienzan a saltar en el sofá, sabiendo que es algo que no está permitido en casa. Pensamos en decirles que dejen de hacerlo pero se te cruza otra idea por la cabeza: bueno, da igual, sólo es un día y estamos tranquilos y no tengo ganas de que se enfaden. En este punto, estamos dejando sin consecuencias uno de nuestros límites y los niños aprenden que no hay consecuencias aunque no cumplan las normas. 
  • Pensamos que imponer límites o normas es lo mismo que ser autoritarios. Evitamos poner límites por miedo a traumatizar al pequeño.  Esto se basa en una percepción incorrecta del límite, que debe ser visto como  una muestra de cariño hacia el niño siempre y cuando se impongan con respeto. Podemos volver a releer los beneficios de las normas en la etapa de infantil para darnos cuenta de sus beneficios en la infancia. La manera de transmitir dichas normas y límites es lo que marcará la diferencia entre un estilo de crianza autoritario y uno respetuoso. ¿Lo vemos?

¿Cómo podemos poner límites de manera respetuosa?

Los niños deben conocer los límites y se les tiene que explicar de manera clara y sencilla. Podemos usar explicaciones cortas, hacer dibujos, usar cuentos, canciones, etc. Lo importante es asegurarnos después de que el niño ha entendido las normas que hemos establecido.

Usando el ejemplo. Los límites deben comenzar por uno mismo y la mejor manera de conseguir que los niños adquieran normas y límites adecuados es predicando con el ejemplo.

Dejando que los niños experimenten las consecuencias naturales de sus actos.  
Los límites se tienen que respetar pero debemos ofrecer ocasiones en las que aplicar la flexibilidad, negociar normas, etc.

Aplicar los límites con sentido común, equilibrando exigencia y cariño, teniendo en cuenta el desarrollo del niño, sus necesidades, capacidades, intereses, etc. Por poner un ejemplo: no le podemos poner a un niño de 2 años la norma de que debe estar sentado en la mesa sin moverse ya que va en contra de sus necesidades motrices, cognitivas y de explorar y conocer el mundo para poder desarrollarse en todos los ámbitos. Es decir, antes de imponer una norma o límite hay que ser muy conscientes de si es adecuada o no a la edad y características del niño. 

¿Qué te ha parecido la entrada? ¿Tienes dificultades para establecer límites con tus hijos o alumnos? ¿Qué estrategias te funcionan? 

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