La logística de Amazon, los engranajes del gigante estadournidense

La logística de Amazon, los engranajes del gigante estadournidense

Carlos Guillén Burguillos

29-12-2016

Qué grande es Amazon

Amazon ya se ha convertido en la tienda global de España. Millones de artículos a disposición de los clientes en un solo click. ¿Y por qué? Básicamente, porque han conseguido posicionarse en muchos productos como la tienda más barata para el mismo producto. Muchos consumidores pasean por las tiendas de electrodomésticos abriendo y cerrando neveras para decidir cuál le gusta más. Posteriormente, se dirigen a la página web de Amazon y compran la misma nevera a un precio inferior y con un plazo de entrega mejor. Parece fácil pero no lo es. La clave de Amazon es que han organizado tan bien la logística que, por un lado,  reducen notablemente sus costes de almacenamiento, transporte, envío, etc. y, por otro, que consiguen servir muchos de sus productos en un tiempo récord.

Personalmente, compro a menudo en Amazon y en sumas ocasiones he recibido el producto al día siguiente. Además, es bastante fácil devolver un artículo con el que no estás convencido del todo. Hoy en días las empresas tienen que ser muy ágiles y se tienen que adaptar rápidamente a los cambios de la sociedad. En los últimos años vivimos en la inmediatez. Por este motivo se han dejado de enviar cartas postales entre amigos o familiares. O entre empresas, que se mandan las facturas en formato PDF por email. Todo tiene que ser inmediato. A veces compramos cualquier cosa por Internet y si tarda en llegar más de dos días ya empezamos a no ver la compra tan clara. Los jóvenes necesitan la inmediatez de WhatsApp en sus comunicaciones, la publicación de fotos en Instagram en el momento en que se producen los hechos, o hay una tremenda competición por publicar antes que nadie una noticia en Twitter. Y al tren de la inmediatez se ha sabido subir Amazon como nadie.

Los almacenes de Amazon

Si nunca has visto cómo funciona Amazon, puedes hacerte una idea visualizando cualquier vídeo colgado en Youtube grabado en uno de sus almacenes. Todo parece desordenado. No se clasifican los productos por categorías. Es decir, no tiene pasillos temáticos por libros, electrodomésticos, componentes informáticos o teléfonos móviles, sino que todos los productos se colocan en el momento en que llegan al almacén en cualquier hueco que haya disponible. Un magnífico programa informático registra mediante coordenadas dónde se encuentra cada producto (pasillo, altura, estante, etc.). Cuando llega un pedido de algún cliente, al trabajador de Amazon le aparece un albarán en su impresora. En él se especifica qué artículo se está vendiendo y la ubicación exacta dentro del almacén. Así que este operario se desplaza hasta este sitio, a veces en patinete, coge el artículo, lo mete en una caja y automáticamente una máquina precinta la caja y le engancha la etiqueta donde aparece la dirección del destinatario. Además, en esta etiqueta aparece un código de barras o QR que guarda la información de la ruta a seguir por el paquete hasta llegar al destino.

Si este sistema te parece sumamente práctico, es que no has visto cómo organiza Amazon algunos de sus almacenes norteamericanos. Resulta que el procedimiento es el mismo pero, además, disponen de miles de pequeños robots que lo que hacen es evitar que el operario se desplace hasta las estanterías, porque éstas son móviles y los robots se encargan de moverlas. De esta manera, el trabajador de Amazon recibe el albarán en su impresora, y, al mismo tiempo, ve cómo el robot le trae la estantería que contiene el producto que se ha vendido. Lo coge, lo mete en la caja y… a por otro pedido. El robot devuelve la estantería a su sitio.

Nuevos horizontes

Actualmente Amazon está construyendo muy cerca de Barcelona un almacén de logística muy grande, tanto que será el de mayor tamaño del sur de Europa. Han elegido un lugar estratégico, ya que hasta ahora el almacén principal de España se situaba en Madrid y con estos años de experiencia han visto que necesitan un centro logístico en Barcelona, sitio clave por su proximidad a Francia y, especialmente, por sus comunicaciones aéreas y sobre todo marítimas con otros países. La mayoría de productos que se comercian a nivel internacional viajan en barco, así que es importante tener el almacén principal cerca del puerto más importante de España. Con esta estrategia ya avanza Amazon que podrá reducir su tiempo de entrega, aún más.

Está claro que, igual que hemos comentado que las empresas del siglo XXI tienen que ser ágiles y adaptables a los cambios, también tienen que cada vez más competitivas. La empresa que funciona y se queda pasmada contemplando sus buenos resultados acaba muriendo, porque seguramente en la sombra otra empresa trabajará duro para desplazarla algún día hacia fuera del mercado. Las empresas no se pueden dormir, y Amazon lo tiene claro.

¿Y el futuro?

En el futuro se habla de que Amazon se está planteando la posibilidad de integrar verticalmente la distribución de los paquetes, asumiendo el reparto de la mayoría de ellos. En este camino están trabajando, y una de las pruebas que están realizando es la de repartir algunos paquetes mediante el uso de drones. Otra estrategia que contemplan, y la que me parece más interesante, es que, en lugar de repartir los paquetes mediante empresas de mensajería, utilizar los propios usuarios de Amazon como repartidores. Por ejemplo, en mis horas libres yo podría solicitar a Amazon ser su distribuidor de paquetes en la zona donde vivo y aceptando un precio menor que el que cobran las empresas de mensajería. No sé si cuajará la idea pero a mí me tiene fascinado.

¿Qué será lo próximo? ¿Hacia dónde va la logística? ¿Te gustaría participar en el diseño de la logística del futuro? 

Curso relacionado: Transporte y Logística

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Carlos Guillén Burguillos

Licenciado en ADE y en Economía. Máster en Educación y TIC. Profesor del área de empresa en varios centros. Impulsor de nuevos negocios. Apasionado del deporte, la música y la lectura.