La necesidad de normalizar y seguir unas reglas

CEAC Blog

03-06-2014

Cuando hablamos de normalización es frecuente comentar lo que sucedió en Santander en 1941, ya que dicha ciudad fue destruida por un incendio precisamente por falta de una normalización existente: en febrero de ese año, se declaró un incendio en la ciudad y debido a la magnitud inicial del fuego avivada por rachas de fuerte viento, se solicitó ayuda a los parques de bomberos de ciudades vecinas. Al llegar éstos, se dieron cuenta que las bocas de sus mangueras no se acoplaban a las tomas de agua de la ciudad, por lo que Santander acabó devastada por las llamas.

Este ejemplo nos deja claro y nos hace reflexionar sobre la necesidad de unificar criterios de fabricación. De esta forma, tanto fabricantes como consumidores nos ajustaremos a las mismas reglas o normas, y conseguiremos tanto simplificar y optimizar procesos como reducir costes.

Antes de seguir adelante, vale la pena reflexionar sobre el carácter voluntario de las normas. Es decir, las normas o reglas, reguladas por una normativa son voluntarias para todas las partes implicadas. Por ejemplo, un fabricante de hojas de papel puede fabricar hojas del tamaño que él desee, no obstante, y desde el momento que hay normativas que regulan el tamaño de papel (A4, A3,…) un tamaño que no se ajuste a lo regulado va a encontrar difícil salida en el mercado porque ni se adaptará a las impresoras ni facilitará la reproducción o archivado.

¿Pero quién regula las normas?  Las normas son reguladas por organismos competentes para ello, fruto de la experiencia y consenso  de los interesados (fabricantes, administración, usuarios, centros de investigación…). Los organismos que regulan las normas pueden ser nacionales o internacionales.

Normas nacionales

Son las elaboradas para desarrollar actividades de ámbito nacional. En España es AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) el organismo reconocido por la Administración Pública para tal efecto y  son las normas UNE (Una Norma Española) quienes regulan los diferentes sectores. Cada país tiene su propio organismo regulador y sus propias normas pero, en general, suelen ser bastante similares.

Normas internacionales

El organismo internacional de mayor prestigio es la Organización Internacional de Normalización (ISO), que elabora normas para todos los sectores. El objetivo de ISO  es promocionar el desarrollo de las actividades de normalización en el mundo, facilitando el intercambio internacional y desarrollando la cooperación intelectual, científica, tecnológica y económica. En la actualidad forman parte de ISO más de 130 organismos nacionales de normalización.

Y ahora que ya eres consciente del proceso de normalización existente que hay detrás de una fabricación o diseño, ¿serías capaz de identificar las normativas que afectan a tus procesos habituales?

 

Vía imagen:   eldiariomontanes.es

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog