Las bicicletas son para la ciudad

CEAC Blog

27-02-2015

Dentro de un entorno urbano no hay medio de transporte más rápido, económico y limpio que la bicicleta. Teniendo en cuenta que su adquisición y mantenimiento resulta sumamente económico comparándola con un vehículo a motor, y que su uso es una excelente vía para mantenerse en forma, deberían ser las bicicletas el principal medio de transporte dentro de las ciudades pero, lamentablemente, la cultura de coche y el desconocimiento de las normas básicas de seguridad y de circulación con ella, hacen que todavía un colectivo importante de personas sean reacios a utilizarla.

En la entrada de hoy queremos animaros a que contribuyáis al desarrollo sostenible de todas nuestras ciudades y, de paso, de una forma bien sana y saludable, os ahorréis una cantidad económica diaria en vuestros desplazamientos por la ciudad

En primer lugar debemos saber que la circulación urbana en bicicleta está sujeta a los reglamentos de circulación estatal pero también cada municipio puede establecer normas u ordenanzas de circulación por las que verse afectadas. Vamos a comentaros las principales normas estatales que afectan a la circulación urbana de la bicicleta y que, todo usuario de la misma en aras de su propia seguridad, debería cumplir a rajatabla.

Lo que es fundamental tener claro es que la bicicleta es un vehículo más y, por tanto, está sujeto a las misma normas de tráfico que afectan, por ejemplo, a un coche. Debe, por tanto, obedecer todas las señales y semáforos y su lugar de circulación nunca será la acera sino el carril bici o, a falta de éste, la calzada. La bicicleta es una usuaria más de la calzada con los mismos derechos y obligaciones que cualquier automóvil y debe ser respetada por ellos y respetar las mismas normas que ellos. Por este mismo motivo, tampoco es posible circular en bicicleta con auriculares o utilizando un teléfono móvil, y desde luego, la tasa de alcoholemia permitida para circular en bici, es exactamente la misma que para un automóvil. De no cumplir con estas normas, cualquier ciclista podrá ser sancionado por la autoridad de la misma forma que un coche.

Otras normas importantes a tener en cuenta son las siguientes:

Velocidad. La máxima velocidad para circular en bicicleta es de 45 km/h. Por supuesto, si en un tramo urbano se indica una velocidad inferior a ésta, el ciclista deberá respetarla. No es obligatorio llevar un cuentakilómetros en la bicicleta pero si el usuario no es capaz de controlar la velocidad a ojo, lo más recomendable es proveerse de uno. Superar la velocidad permitida es objeto de multa.

Visibilidad: Es obligatorio dotar a la bicicleta de elementos reflectantes y, durante la noche, también lo es el uso de luces delantera y trasera. También es obligatorio llevar timbre. Por contra el uso de prendas reflectantes para el ciclista es solo obligatorio en tramos interurbanos.

Uso del casco. La normativa estatal establece para los menores de 16 años que ocupen una bicicleta (conductores o no) la obligatoriedad de utilizar casco en todas las vías. Para el resto de personas solo lo es si circulan por vías interurbanas, por lo tanto, en ciudad, para un mayor de 16 años no es obligatorio utilizar casco aunque por motivos de seguridad, lo más recomendable es llevarlo puesto.

Circulación por calles peatonales. Salvo prohibición expresa, las bicicletas sí pueden circular por calles peatonales pero en estos casos deben adecuar la velocidad a la marcha del peatón y no esquivarlos de forma agresiva. Los ciclistas deben tener en cuenta que en todo momento la prioridad de paso será del peatón.

Recomendaciones de seguridad. El ciclista debería circular por el centro del carril derecho, o como mínimo alejado a más de 1 m del bordillo de la acera o de los coches que se encuentren aparcados en esa vía. Suele ser habitual para muchos ciclistas arrimarse al extremo derecho de la calzada con el objetivo de no obstaculizar el paso a los vehículos de motor y que éstos puedan adelantarles fácilmente, pero circulando pegados al bordillo lo que están haciendo es reducir su visibilidad, sobre todo en los cruces a derecha, donde los coches que se incorporen por ese lado a la vía podrán colisionar con él al no poderles visualizar hasta que la parte delantera del coche ya esta dentro de la vía por la que circula el ciclista. Por otro lado, el ciclista debe situarse siempre detrás o delante de los coches que circulan en su mismo sentido, donde éstos le vean y le respeten. No debe circular ni pararse a su lado ya que si el coche girase, podría atropellarle.

Esperamos que esta información haya sido de vuestra utilidad y que a partir de ahora, antes de coger el coche os planteéis, por lo menos, si no sería mejor coger la bicicleta.

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog