Los tributos que gravan la actividad comercial

Los tributos que gravan la actividad comercial

Anna Mercadé

16-08-2018

En el desarrollo de la actividad comercial hay un conjunto de impuestos o tributos que aplican tanto a personas físicas como a personas jurídicas y que son obligatorios de cara a la Administración Pública. Lógicamente es muy importante conocer los impuestos que aplican a la actividad comercial ya se de empresas o a nosotros como consumidores ya que el hecho de no cumplir con esos impuestos puede tener consecuencias muy negativas. En el post de hoy, vamos a revisar los principales impuestos que aplican a las relaciones comerciales.

Tributos que aplican a personas físicas en las transacciones comerciales

Dentro de los impuestos que pagan las personas físicas o los ciudadanos, empezaremos por diferenciar dos principales categorías: los impuestos directos y los impuestos indirectos.

Impuestos Directos

Según se describe en la página de la Agencia Tributaria, los impuestos directos son aquellos que se aplican sobre una manifestación directa o inmediata de la capacidad económica, es decir, el patrimonio o la renta obtenida, por ejemplo. Por ello, dentro de este grupo de impuestos encontramos alguno que conocemos ampliamente como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, Impuesto sobre el Patrimonio, etc.

Impuestos Indirectos

Dentro del apartado de impuestos directos encontramos aquellos que aplican sobre una manifestación indirecta como por ejemplo los actos de consumo. La Agencia Tributaria diferencia principalmente ambos impuestos por el hecho de que los impuestos directos son aquellos gravan la riqueza en sí misma mientras que los impuestos indirectos son los que gravan la utilización de esa riqueza. En este grupo, observamos por ejemplo el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados o los Impuestos Especiales entre otros.

El IVA

Por su importancia en las actividades comerciales que aplican a personas físicas, el impuesto más destacado es el IVA, el impuesto indirecto que grava el consumo. Este tributo, tal y como se deduce de su nombre, compara los valores iniciales y finales de un producto o servicio, y grava el aumento de valor que se produce derivado de cada una de las fases del proceso productivo y de distribución.

Diferencias entre IVA e IRPF

La principal diferencia entre el IVA y el IRPF es que el primero no se vincula a una persona concreta y por lo tanto no sufre variaciones dependiendo de las circunstancias personales o familiares. El IVA es igual para todos los consumidores pero este impuesto no es igual para todos los productos o servicios ya que existen varios tipos impositivos. El IVA de forma general corresponde al 21% pero hay ciertos grupos de productos o servicios que tienen otros tipos impositivos: 10% el IVA reducido (alimentos, agua, aparatos o complementos médicos, vivienda, transporte, hostelería, etc.), hay otros bienes y servicios que tienen un 8% (servicios estéticos, flores, artículos de arte, etc.) y 4% el IVA superreducido (productos básicos de primera necesidad alimentaria, libros, medicamentos, prótesis, vivienda de protección oficial, transporte para personas con movilidad reducida, etc.).  

Principales tributos que aplican a personas jurídicas en la actividad comercial    

Del mismo modo que las personas físicas, las personas jurídicas tienen que conocer y cumplir con los impuestos que les aplican. En este post, nos centraremos en aquellos derivados de la actividad comercial.

Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE)

En primer lugar destacamos el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Este impuesto, como su nombre nos indica, se aplica de forma directa a cualquier tipo de actividad económica empresarial, profesional o artística. Es un impuesto local y se trata de un impuesto fijo. Si una persona física o entidad realiza este tipo de actividad que acabamos de mencionar, también tendrían que tributar el IAE.

Existen un conjunto de excepciones que hacen que en algunos casos no se tenga que abonar este impuesto: durante los dos primeros años de actividad, los trabajadores autónomos que no hayan creado una comunidad de bienes o sociedades civiles o las empresas o profesionales cuya actividad no esté sujeta a este impuesto.

Impuesto de Sociedades (IS)

En segundo lugar, y también derivado de la actividad económica y comercial, las empresas tienen que pagar el Impuesto de Sociedades (IS). Este impuesto aplica a todas las compañías y entidades jurídicas que residen en el país y el importe a abonar se calcula en función del beneficio neto obtenido. Todas las sociedades, independientemente de que hayan realizado actividad económica o no en el año están obligadas a presentar este impuesto.

Retenciones e Ingresos del IRPF

El tercer grupo de tributos a destacar son las Retenciones e Ingresos del IRPF. En el primer bloque del post hemos hablado de este impuesto pero desde la perspectiva de los empleados de la empresa pero precisamente son las empresas las que gestionan el pago de este impuesto a través de las retenciones en las nóminas y el posterior ingreso a la Administración.

Finalmente, destacar que el IVA también aplica a las empresas. En cuanto al IVA que los clientes pagan por la compra de productos o servicios son las empresas las que recaudan este tributo, igual que en el caso del IRPF, y luego lo abonan a Hacienda. Las empresas, por el hecho de también pagar IVA, no solo recaudarlo, realizan declaraciones trimestrales y anuales en las que comparan la diferencia entre el IVA pagado y el cobrado. Si han pagado de más, pueden solicitar su devolución correspondiente.  

¿Conocías ya todos estos impuestos?  

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Anna Mercadé

Graduada en Digital Business, Dirección de Marketing y Management. Llevo más de 10 años liderando e impulsando proyectos de e-commerce y marketing en multinacionales del sector hotelero y turismo, automoción y electrónica de consumo.