Necesidades específicas de un niño zurdo en el aula de educación infantil

Necesidades específicas de un niño zurdo en el aula de educación infantil

Eva Cebollero Pardina

27-12-2016

En el artículo de hoy trataremos una situación con la que es fácil y, de hecho, se da frecuentemente en el aula de educación infantil: los niños zurdos.

Hace no tantos años, en época del franquismo, en nuestro país se les obligaba a escribir con la mano derecha y se cometían atrocidades tales como, por ejemplo, atarles la izquierda a la mesa para dejarla inutilizada y, de esta forma, verse obligados a utilizar la derecha (aunque conllevara dificultades e, incluso, provocara complejos y/o traumas). Hoy en día, por suerte, esto ha cambiado. Ser zurdo no es signo de torpeza y se acepta algo tan natural como la preferencia por utilizar una mano derecha u otra. Y es que esto sucede de forma innata, por lo que es muy importante respetarlo.

Para abordar el tema voy a dividir el texto en dos partes principales. En la primera responderé a preguntas como: ¿cuándo se define si un/a niño/a es zurdo/a o diestro/a?, ¿a qué es debido esta preferencia innata? En la segunda sugeriré una serie de elementos que pueden ayudar a los niños zurdos a la hora de responder a sus necesidades en el aula de educación infantil.

 

¿Cuándo se define si un niño es diestro o zurdo?

Durante los primeros años de vida el niño utiliza ambas manos a la hora de experimentar, jugar, manipular objetos, utilizar los cubiertos, etc. No es hasta los 3-6 años que no se define la preferencia por un lado u otro, definiendo (gracias a una mayor destreza con una de ellas) si un niño es zurdo o diestro.

¿A qué se debe esta preferencia innata?

Esta preferencia por una mano u otra se da de forma innata y, aunque los expertos aún no tienen muy claro por qué sucede, sí que coinciden en pensar que los factores hereditarios influyen en esta preferencia.  No obstante, el entorno en el que vivimos durante nuestra primera infancia también influye. Por esta razón, es muy importante respetar el ser zurdo o diestro y nunca intervenir cuando nuestros niños pequeños estén realizando actividades con una mano u otra, pues si alteramos esta preferencia espontánea, puede traer graves consecuencias.

La importancia de la lateralidad radica en el hecho de que es la función que posibilita que nos orientemos en el espacio y el tiempo y es crucial a la hora de entender y manejar los códigos escritos (números y letras). Por tanto, si la alteramos nuestro sistema nervioso puede verse afectado y tener dificultades a la hora de procesar los estímulos que recibe del exterior.

 

Elementos ayudan a responder a las necesidades específicas de los niños zurdos en el aula

Desde los años setenta ser zurdo ya es visto como algo “normal”. No obstante, viven su escolaridad en escuelas diseñadas para diestros, hecho que puede dificultarles su estancia en las mismas. Por este motivo, propongo una serie de elementos para ayudarlos a que su calidad de vida mejore:

  • Herramientas escolares adaptadas: Cuando observamos que en clase tenemos niños zurdos, es importante disponer de herramientas para que les resulte mucho más fácil trabajar en su día a día en el centro. Hoy en día encontramos infinidad de ellas adaptadas a las necesidades de los zurdos: tijeras, sacapuntas, reglas, etc.
  • Materiales escolares adaptados: Igual que las herramientas, existen muchos materiales escolares diseñados para responder a las necesidades de los zurdos: libretas, colores, bolígrafos, rotuladores, lápices, etc.
  •  Posición corporal: Es importante vigilarla porque frecuentemente los zurdos adoptan posturas que les causan dolores musculares. Si desde bien pequeños les ayudamos a corregirla, los problemas físicos se verán reducidos de forma radical en el futuro. Además, es importante enseñarles a coger el lápiz como lo hacen los diestros, de esta forma, evitaremos, de nuevo, malas posiciones.
  • Posición en el aula: Los niños zurdos tenemos que colocarlos en la parte más izquierda del aula y cuanto más adelante mejor. Así lograremos que mejore considerablemente su visión de, por ejemplo, la pizarra.
  • Posición del papel: A la hora de escribir debemos colocar el papel en la parte más izquierda y manteniendo una leve inclinación hacia el lado derecho. Con este pequeño gesto logramos que puedan escribir sin perder la referencia de lo que están escribiendo y sin arrastrar la mano, lo que evita el barrido a la hora de escribir, a la vez que se mantienen más limpias.

 

 

Hasta aquí el artículo de hoy. ¿Qué os ha parecido? ¿Creéis que en el pasado se equivocaron obligando a utilizar tan sólo la mano derecha y, por tanto, no respetando una preferencia innata?

Podéis dejar vuestras ideas y opiniones sobre los interrogantes propuestos en los comentarios que encontraréis aquí debajo.

 

 

 

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Eva Cebollero Pardina

Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona. Título de Técnica en Educación Infantil cursado en el IOC. Profesora del curso de Técnico en Educación Infantil de CEAC.