¿Niños tímidos?

CEAC Blog

26-03-2013

Para un niño tímido, los demás conforman un mundo peligroso donde puede quedar en evidencia. Los conocimientos actuales referentes a la timidez en la infancia y en la adolescencia demuestran la necesidad de tomarnos en serio este problema debido a su incapacidad en cuanto a recursos para relacionarse, que puede acabar desembocando en un futuro en trastornos psicológicos como, por ejemplo, la fobia social.

¿Qué podemos hacer?

Por ejemplo, no llamarles tímidos ni preguntarles si se le ha comido la lengua el gato. Estas etiquetas sólo les ponen en evidencia y les avergüenzan.

Reforzar su autoestima ayudándoles a comprobar su valía sin sobreprotegerles.

Tener paciencia y confianza. Los cambios no se producen al instante ni de forma milagrosa, pero se producen.

Ponerles retos que les motiven. Llevarles a un bar y decirles que elijan la comida, por ejemplo; si vais al cine, que compre él las entradas, etc.

Apuntarles u ofrecerles alguna actividad con la que esté conforme.

Reflexionar sobre los patrones familiares que puedan favorecer la timidez: carencia de vida social, modelo parental retraído, excesiva disciplina, falta de estímulo para relacionarse con otros…

Podéis acudir a un psicólogo especializado si se considera que el problema es grave y ocasiona dificultades importantes al niño. Siempre es bueno valorarlo conjuntamente con la familia y el centro donde desarrolle su actividad escolar.

Profile picture for user CEAC Blog
CEAC Blog