Origen de los fallos en las redes hidráulicas

CEAC Blog

30-12-2014

Es probable que el principal problema de las instalaciones de saneamiento de todas las grandes ciudades sea la insuficiencia y colapso de la red ante las lluvias torrenciales, esas que, aunque poco frecuentes, tienden a ocurrir cada x años. En estos casos, la insuficiente capacidad portante de las alcantarillas no solo provoca inundaciones sino que también puede llegar a provocar la rotura de las tuberías debido a la presión interna.

Estamos hablando de errores de diseño en la red, errores que, por desgracia, son mucho más frecuentes de lo que deberían. El fallo anterior comentado podría deberse a un incorrecto dimensionamiento de las conducciones o a una infravaloración de la carga que deben soportar las mismas, pero otros errores de diseño típicos que pueden derivar en el mismo problema serían los cambios de dirección bruscos de la red, o bien una pendiente excesiva o insuficiente para la misma.

Pero no todos los problemas en las redes hidráulicas se deben a errores de diseño. Con frecuencia la rotura de los colectores y otros elementos se debe a causas externas como una excesiva acumulación de tráfico pesado sobre la red, asentamientos del terreno inducidos por nuevas construcciones o bien la penetración de raíces de la vegetación existente en la superficie.

No olvidemos tampoco que, bien sea por falta de conocimiento o por irresponsabilidad, el mal uso (o abuso) de las tuberías - en muchas ocasiones los desagües de los edificios se utilizan como si fuesen el cubo de basura-, vertiendo ácidos o productos corrosivos por el interior de los conductos, o incluso residuos sólidos, pueden llegar muy fácilmente a causar averías por atascos, bloqueos o incluso roturas internas por calentamiento de los equipos de bombeo, responsables de llevar el agua residual hacia las plantas depuradoras.

Finalmente, os comentamos que las condiciones climatológicas son también condicionantes del óptimo funcionamiento de la red hidráulica en zonas sensibles de sufrir heladas. En esas zonas, sobre todo en viviendas aisladas o adosadas son especialmente frecuentes las roturas por las heladas ya que al congelarse el agua en el interior de las tuberías, aumenta de volumen produciendo fisuras. Es por este motivo que, las fuentes de agua públicas suelen cerrarse durante el invierno en las zonas donde las temperaturas bajan fácilemente de 0ºC.

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