¿Pasa el futuro de la robótica por los exoesqueletos mecánicos?
17/10/2018
Carlos Yañez

¿Pasa el futuro de la robótica por los exoesqueletos mecánicos?

Informática y Tecnología

La robótica es una ciencia que avanza a gran velocidad en los últimos años y pese a que ahora en los medios se habla más de la misma, la realidad es que esta ciencia tiene ya muchos años de historia, solo que en los últimos años los avances han sido más espectaculares.
Una de las áreas en las que mayores avances se están logrando es en el desarrollo de exoesqueletos mecánicos con diferentes fines.

En el post de hoy explicaremos qué es un exoesqueleto mecánico, sus posibles aplicaciones y reflexionaremos sobre si puede ser una solución de futuro o simplemente una moda pasajera.

 

¿Qué es un exoesqueleto mecánico?

Textualmente, un exoesqueleto como su nombre indica es un esqueleto externo y aunque pueda parecernos extraño el concepto, la naturaleza nos muestra varios ejemplos sobre todo en insectos y crustáceos como las cucarachas, los cangrejos o las langostas lo que les proporciona apoyo a su cuerpo y protección.

Este concepto se ha extrapolado a la robótica con el fin de proporcionar a los seres humanos unas estructuras externas que les permitan facilitar sus actividades y proporcionar protección, apoyo y fuerza de la misma forma que existe de forma natural en la naturaleza.

 

Utilidades de los exoesqueletos en humanos

Los exoesqueletos mecánicos para humanos presentan multitud de posibilidades en diversos ámbitos como puede ser en entornos industriales, como soluciones de salud y también en la industria bélica.
Si nos centramos en entornos industriales, hoy en día existen diversas soluciones que permiten a las personas elevar pesos con facilidad mediante un arnés y tendones de fibra de carbono que, mediante un esfuerzo de flexión, responde con un impulso (un pequeño salto) para que la persona no tenga que realizar tanto esfuerzo al levantar peso.

La compañía Audi en sus fábricas de producción de automóviles, dota a sus empleados de exoesqueletos que se unen a la cintura y la pierna para permitir que el trabajador tenga la sensación de estar trabajando sentado sin estarlo realmente, lo que minimiza el cansancio de este por las horas de trabajo de pie.
En entornos relacionados con la salud, el enfoque es diferente. Los exoesqueletos desarrollados se están focalizando en dar una mejor calidad de vida a los enfermos. En concreto, los mayores logros se están consiguiendo en dotar de movilidad a personas que actualmente están en sillas de ruedas.

Para personas sin movilidad en las extremidades inferiores, se han desarrollado piernas robóticas a forma de exoesqueleto que permiten que una persona sin movilidad en las extremidades inferiores se pueda levantar y caminar

Este tipo de exoesqueletos sostienen el cuerpo para que el paciente pueda andar, girar y subir escaleras. Existen diversas variantes. Algunos se accionan mediante sensores y otros mediante un joystick, pero su finalidad es la misma, dotar de movimiento a personas con limitaciones en este ámbito, ya sean personas con problemas en la médula espinal o simplemente ancianos con movilidad reducida.

Como no podía ser de otra forma, la industria bélica ha encontrado grandes capacidades a este tipo de artilugios. Una de las primeras utilidades que han encontrado es la capacidad de que los soldados puedan llevar mayores cargas sin esfuerzo. El objetivo final es el de crear el súper soldado que pueda disponer de una mayor capacidad de combate.

En los últimos meses estamos viendo exoesqueletos de cuerpo completo y la evolución será sin duda la de avanzar en este modelo.

 

El reto de los exoesqueletos

Hemos hablado del panorama actual de los exoesqueletos mecánicos, pero hay diversos retos que deben superarse para que finalmente se puedan imponer en nuestras vidas.

Un factor importante es la evolución de los sistemas de energía que deben alimentar a estos exoesqueletos. Deben evolucionar las baterías u otros sistemas de almacenamiento de alta densidad para ganar niveles de autonomía elevados.
Otro aspecto muy importante que desarrollar es el uso de materiales ligeros con el fin de que el peso de estos exoesqueletos sea el menor posible, lo que también aumentará la autonomía de estos.

Por último, los sistemas de control de los exoesqueletos también deben mejorar para garantizar la estabilidad de estos en terrenos irregulares, sobre todo para exoesqueletos de cuerpo completo.

Y la siguiente evolución serán los exoesqueletos eléctricos, una vez los aspectos de autonomía estén resueltos.

 

¿Es el futuro de la robótica?

La pregunta que planteamos al inicio del blog puede contestarse fácilmente después de lo expuesto. Sin lugar a duda sí. No solo los exoesqueletos son el futuro de la robótica, ya que hay más campos a desarrollar, pero sin lugar a duda, en este ámbito, la evolución va a ser muy importante en los próximos años.
La mejora continua de estos dispositivos permitirá su popularización sin lugar a duda pues solo son ventajas y mejoras en la calidad de vida de las personas lo que aportan, dejando de un lado sus usos militares.

 

Me interesa saber si compartes esta opinión que he expuesto en el blog de hoy. 

 

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¿Pasa el futuro de la robótica por los exoesqueletos mecánicos?
Carlos Yañez

Biografías: Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la UPC. Director de Informática en un Laboratorio de Análisis con implantación nacional. Profesor de los cursos de Electrónica y Técnico en Sistemas Microinformaticos y Redes.