Pautas para hacer un uso responsable de los medicamentos

Pautas para hacer un uso responsable de los medicamentos

Laura Garbayo

09-04-2018

Los conocimientos sobre diferentes fármacos han incrementado en los últimos años. El mundo de la farmacología ha crecido de forma exponencial, y con ello, el descubrimiento de nuevas terapias para curar varias patologías. Pero es importante tener en cuenta el uso responsable de los medicamentos, tomarlos siempre bajo prescripción médica y con un uso moderado y adecuado a cada situación personal.

Medicamentos

Tal y como indica en CedimCat, “un medicamento es una sustancia con propiedades para el tratamiento o la prevención de enfermedades en los seres humanos. También se consideran medicamentos aquellas sustancias que se utilizan o se administran con el objetivo de restaurar, corregir o modificar funciones fisiológicas del organismo o aquellas para establecer un diagnóstico médico”.

Existen varios tipos de medicamentos y por ello también se clasifican de diferentes maneras. Algunas clasificaciones son en función de su actividad terapéutica, otras en función de su acceso (dependiendo de si  es necesario receta o no) o según el origen del fármaco.

La OMS, Organización Mundial de la Salud, “consideran esenciales los medicamentos que cubren las necesidades de atención de salud prioritarias de la población. Su selección se hace atendiendo a la prevalencia de las enfermedades y a su seguridad, eficacia y costo-eficacia comparativa. Se pretende que, en el contexto de los sistemas de salud existentes, los medicamentos esenciales estén disponibles en todo momento, en cantidades suficientes, en las formas farmacéuticas apropiadas, con una calidad garantizada, y a un precio asequible para las personas y para la comunidad”.

Sin duda alguna, los medicamentos son productos indispensables que nos ayudan a mejorar y curar diferentes patologías, mejorando así nuestra calidad de vida. Sin embargo, es bien sabido que el uso que se hace de los fármacos no siempre es un uso responsable, pudiendo acarrear consecuencias negativas. Hemos de entender los medicamentos como instrumentos de salud y no como un bien de consumo propio, por ese motivo el uso de los mismos debe personalizarse de manera individual. La automedicación, descrita como  la administración por cuenta propia de un medicamento, es un hecho más habitual en nuestra sociedad de lo que pensamos. Según datos de una Encuesta Nacional de Salud, la automedicación representa un 15% del consumo de medicamentos del sistema sanitario público y que más de la mitad de las personas consumen fármacos a pesar de “encontrarse bien”.

Aunque no todos los aspectos de la automedicación son siempre negativos; según la OMS, Organización Mundial de la Salud, si se hace de una forma responsable puede ser una forma de atención válida en los países desarrollados. Dicho de otro modo, no toda la automedicación es incorrecta por sí misma, el principal objetivo es conseguir una buena promoción de una automedicación responsable en la medida de lo posible. Veamos las principales recomendaciones a tener en cuenta a fin de realizar un uso adecuado de los medicamentos:

  • El consumo de los diferentes medicamentos ha de ser racional. Siempre bajo prescripción médica y siguiendo la pauta posológica indicada por el profesional sanitario.

  • Es recomendable guardar los fármacos en sus envases originales, junto con el prospecto. De ese modo siempre sabremos, por ejemplo, si el medicamento que vamos a usar está o no caducado. También permite identificar adecuadamente el producto en caso de ingesta accidental o aparición de efectos secundarios y poder identificar las indicaciones y contraindicaciones del fármaco.

  • Seguir siempre las recomendaciones sobre la conservación del medicamento.

  • Se recomienda revisar el contenido del botiquín a fin de asegurar que los medicamentos que contiene no están caducados.

  • Siempre hay que cumplir el tratamiento pautado por el profesional sanitario. En caso de que al finalizar éste, sobren dosis del fármaco, no se han de tirar ni guardar de nuevo en el botiquín. Siempre se han de llevar a un Punto SIGRE ubicado en las farmacias.

  • Evitar el consumo de alcohol o drogas durante el tratamiento.

  • Aquellos fármacos que precisan receta propia, es desaconsejable el consumo por cuenta ajena.

  • Es importante no confundir que, a pesar de que un medicamento no precise receta, es inocuo ya que puede resultar perjudicial en algunas situaciones.

  • Ante un ingesta accidental de un fármaco, o un uso inadecuado del mismo, acudir al servicio de urgencias o llamar al 112.

  • Antes de iniciar un tratamiento, es conveniente revisar la fecha de caducidad y leer el prospecto. A asegurarnos que siempre el medicamento que nos dispensan es el pautado en la receta.

  • Mantener los medicamentos en lugar seguro, fuera del alcance de los niños.

En resumen, los medicamentos son fundamentales para curar patologías y así, mejorar nuestra calidad de vida. Pero su uso ha de ser responsable. Ante cualquier duda, siempre consultar al médico o farmacéutico. ¿Estamos preparados para hacer un correcto uso de los medicamentos prescritos?

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Laura Garbayo

Laura Garbayo Hermoso. Licenciada en Bioquímica, Diplomada en Enfermería. Máster en Enfermería Escolar y Máster en Urgencias.
Durante mis más de cinco años de ejercicio como enfermera en el servicio de urgencias del Hospital de Barcelona, he procurado no abandonar mi otra vocación profesional, la docencia, la cual vengo desempeñando desde el año 2004. De este modo tengo  la oportunidad de aunar mis dos perfiles profesionales, por los que siento absoluta devoción.