Pros y contras de alojarse en un hotel o en un piso turístico
14/01/2019
Francesc Olalla

Pros y contras de alojarse en un hotel o en un piso turístico

Turísmo y Hostelería

La actividad de ocio más importante a nivel económico, tanto por lo que se refiere a infraestructura e inversión, es sin duda alguna, el turismo. 

Este término puede general confusión con los tradicionales apartamentos turísticos, pero, aunque el servicio ofrecido es prácticamente el mismo, llegando a identificarse ambos términos, existen diferencias, sobre todo de concepto. Veamos las dos diferencias fundamentales entre ambos. 

 

- Mientras los apartamentos turísticos forman parte de una categoría urbanística que no tienen un carácter residencial y están formados por empresas y suelen estar agrupados en determinadas zonas, los pisos turísticos son unidades residenciales de propiedad individual.

- Los apartamentos turísticos, jurídicamente tienen  la misma clasificación que las empresas de servicios como los hoteles aparthoteles, pensiones, etc, calificándose, según cada una de las Comunidades Autónomas a las que pertenezcan,  en distintas categorías, de 1 a 4 llaves  según los servicios y comodidades que ofrezcan. Por su lado, los pisos turísticos no están regulados como empresas  de servicios sino como explotaciones inmobiliaria y no están clasificados por categorías.

 

Hotel versus piso turístico.

Una vez que tenemos claro el concepto de piso turístico, no podemos obviar que se trata de una opción más entre las que podemos elegir a la hora de planificar nuestras vacaciones, y tengamos en cuenta que el grado de satisfacción de nuestras visitas a otros lugares irá en función del lugar de estancia y pernoctación elegido, vamos a ver los pros y los contras de elegir un establecimiento u otro.

 

Ubicación. Teniendo en cuenta este criterio, la mejor opción será la del hotel ya que, por lo general, los hoteles están ubicados en los mejores sitios para disfrutar de la actividad elegida.

Precio. En este caso la elección será más difícil ya que, si bien para estancias cortas, el precio es muy similar  en el caso de una habitación doble, cuando hablamos de estancias superiores a los 10-15 días, la opción del piso turístico es más económica. Del mismo modo, si viajamos en familia o en grupo, es posible que necesitamos de varias habitaciones en el caso del hotel con el consiguiente coste, mientras que el piso turístico mantendrá el mismo precio independientemente del número de personas que lo ocupen, siempre dentro de las plazas habilitadas. 

Intimidad. Cuando valoremos esta característica por encima de otras, el piso turístico tiene ventaja sobre el hotel. En un piso estaremos “como en casa” mientras que en un hotel deberemos compartir la mayoría de los servicios, siendo esta una de las características de los hoteles y que mucha gente destaca y busca precisamente para vivir experiencias diferentes de las habituales. Incluso en el tema de las mascotas, en un piso tendremos más posibilidades de ubicarlas que en un hotel.

Horarios. En los hoteles, aunque las posibilidades son amplias, estamos sometidos a los horarios de desayunos, comidas, cenas, limpieza… mientras que en un piso turístico no tendremos estos problemas (si ello es un problema, ya que en el hotel nos lo hacen todo, mientras en el piso nos lo deberemos hacer nosotros).

Reservas. Aunque parezca una tontería, es muy importante ya que en un hotel se tiene la ventaja de, a partir de una hora, acceder a la habituación en el momento que se desee, en un piso turístico, se deberá acordar una hora en concreto para que se nos haga la entrega de la llave. Para facilitar este hecho, algunos propietarios ubican una pequeña caja con las llaves en algún lugar público escondido,  con un candado provisto de una clave que te proporciona por email, SMS o simplemente por whashap.

Personal. Ligado con lo anterior, en un hotel, ante cualquier incidencia tienes a personal cualificado las 24 horas del día a tu disposición, mientras que en un piso esta opción no es factible y estaremos condicionados a la disponibilidad del propietario.

 

Visto todo lo expuesto, cada destino y cada viaje es diferente, por lo que nuestras necesidades también serán diferentes. No se puede generalizar y decantarnos por el servicio que ofrece un hotel o por el servicio que encontramos en un piso turístico, sino que deberemos analizar las particularidades de cada viaje tanto por la época del año como del lugar de destino, como por las ofertas económicas del lugar y del momento,  para elegir una estancia u otra: no siempre elegiremos la misma aunque siempre buscaremos el mismo objetivo que será disfrutar de pleno del destino elegido. 

 

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Francesc Olalla
Francesc Olalla

Técnico Superior en Restauración. Experto en producto y en producción de cocina transportada. Apasionado por la cocina en todas sus variantes de elaboración y de gestión.