Pros y contras de los coches con cambios automáticos

Pros y contras de los coches con cambios automáticos

Ricardo Romero

03-10-2018

Introducción al cambio automático

A la hora de la verdad, la costumbre del modo manual de conducción pesa sobre muchas personas y se ven en la necesidad de aprender a usar el cambio automático. Lo primero es saber cómo funcionan los coches automáticos. Como es algo que depende, en cierta medida, de los fabricantes y los diferentes modelos, bastará con entenderlo de forma general. Cuando uno lleva unos años acostumbrado a un coche con caja de cambios manual, la fuerza de la costumbre se hace poderosa y difícil de controlar cuando afrontamos la conducción de un coche automático. Con el cambio aparecen al menos dos vicios que pueden darte un susto: mover tu pie izquierdo y mover tu mano derecha. Acostumbrados a la conducción manual, usamos el pie izquierdo con fuerza: es el pie del embrague, y este pedal se pisa a fondo. En un coche automático, utilizar inconscientemente el pie izquierdo significa practicar una frenada de emergencia en el momento más inesperado por lo que se recomienda mantenerlo quieto sobre el reposapiés. Por otro lado, la costumbre de reducir las marchas al aproximarnos, por ejemplo, a un semáforo hace que nuestra mano derecha se mueva automáticamente hacia la palanca de cambios… que en este caso no necesitamos accionar en ningún caso. Esto no es tan peligroso como utilizar el pie izquierdo, pero sí es fuente de distracciones.

 

Ventajas del cambio automático

Comodidad. Sin lugar a dudas estamos ante la principal ventaja que tiene una transmisión automática. La comodidad a la hora de circular a diario con un vehículo dotado con este tipo de caja de cambios es inigualable a la de uno manual. Especialmente si nos movemos por una ciudad abarrotada de tráfico en donde las paradas y reanudación de la marcha son constantes. Evitaremos tener que pisar el embrague y engranar la marcha cada poco tiempo. Para los conductores que buscan comodidad es la opción perfecta.

 

Eficiencia: Desde hace unos años han llegado al mercado toda una nueva generación de cajas de cambios automáticas que equiparan en eficiencia y ahorro de combustible a las versiones equivalentes con cambio manual. Ya es un mito que un vehículo automático sea mucho menos eficiente que uno con transmisión de manejo manual. Fiabilidad: Independientemente del tipo de caja de cambios automática elegida todas comparten un nivel de fiabilidad y durabilidad muy notable. Obtienen la máxima puntuación de fiabilidad por las principales organizaciones europeas que se dedican a probar este tipo de componentes.

 

Funcionamiento: Directamente con el primer punto comentado en esta lista de ventajas de las cajas de cambios automáticas, debemos hacer una especial mención a su funcionamiento. Sin lugar a dudas, las transmisiones automáticas que podemos encontrar en los vehículos que hay a la venta en el mercado europeo tienen un comportamiento refinado. Ofrece un alto confort en el cambio de marcha para disponer de una repuesta progresiva que se adapte a las necesidades del conductor y de momento. También debemos tener en cuenta que numerosos modelos dotados con esta transmisión cuentan con un selector de modos de conducción que permiten adaptar el comportamiento y/o respuesta de la caja de cambios para ganar en eficiencia o exprimir al máximo las prestaciones del vehículo.

 

 

Manejo manual: A pesar de que la gran virtud de la caja de cambios automática es la posibilidad que ofrece al conductor de olvidarse del cambio de marcha, algunas sí tienen esta opción. Los conductores que deseen realizar ellos mismos el cambio de marcha pueden hacerlo a través de la propia palanca (si tiene esta opción) o mediante levas de cambio.

 

Inconvenientes del cambio automático

Alto coste: las transmisiones automáticas incrementan el valor final del coche. No es fácil indicar cuánto cuesta un cambio automático porque dependerá del modelo, la tecnología e incluso la marca pero, como aproximación, las que llevan cajas de cambio más sencillas suben unos 600 euros y, en el caso de decantarse por algo más complejo, como el cambio automático DGS, el incremento es de unos 2.000 euros sobre el precio final. Por supuesto, en las marcas premium el coste es mucho mayor.

 

Controles con frecuencia: cualquier transmisión automática exige una revisión con cierta regularidad para comprobar su estado. El elevado número de componentes y la complejidad técnica exigen una mayor cantidad de revisiones y más costosas. Mantenimiento: en los vehículos con cambios manuales puede emplearse el motor para frenar, disminuyendo marchas. Al ir bajando de marcha las revoluciones suben en proporción a la relación del engranaje, consiguiendo la detención progresiva del coche. Esto no lo pueden hacer los automáticos, por lo que exigirá un mayor gasto de los frenos. Hay que decir que con un cambio de marchas automático que añada un sistema de cambio secuencial sí tiene la posibilidad de frenar con el motor.

El interés por los sistemas de cambio automático va en aumento con el paso del tiempo. Tradicionalmente se reducía su comercialización a los vehículos de gama alta, aunque en estos momentos se están expandiendo al resto. ¿Te comprarías un coche con cambio automático?

 

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Ricardo Romero

Ingeniero Técnico Industrial especializado Electrónica Industrial. Técnico Superior de Electromecánica de Vehículos y técnico Hardware/Software de Sistemas Informáticos.