¿Qué es la dieta paloelítica?

¿Qué es la dieta paloelítica?

Noemí Ojeda

01-03-2017

El Homo Sapiens, en concreto el que habitaba la zona nordeste de España, se alimentaba, principalmente, de vegetales y frutos, añadiendo a su dieta cualquier elemento a su encuentro como hormigas, gusanos o serpientes. Puro instinto de supervivencia.

Pero todo esto cambió con la aparición y el dominio del fuego. El descubrimiento del fuego facilitó al hombre el consumo de grandes mamíferos, así como le produjo cambios importantes en el comportamiento. La actividad ya no quedaba restringida a las horas de sol, ya podían realizarse tareas a la luz de la lumbre. Además, algunos mamíferos e insectos evitaban el fuego y el humo por miedo y los humanos sufrían menos sus ataques, gozando por tanto de una mayor protección. Y por último, y más importante dentro de la temática que nos ocupa, el fuego produjo una mejora en la nutrición del hombre gracias a la posibilidad de que este incorporarse proteínas cocinadas, por lo tanto, más fáciles de digerir, a su dieta.

Hasta la aparición del fuego, ciertas partes de las plantas como tallos, hojas maduras, raíces gruesas, y tubérculos no habían podido formar parte de la dieta de los homínidos. Por ello, hasta el momento de su descubrimiento, la dieta del Homo Sapiens, u hombre paleolítico, consistía principalmente en la ingesta de semillas, flores, y frutos que resultaban aptos para la dentadura y digestión de la especie. Esto, sin saberlo, a veces conllevaba a ingerir por consiguiente algunas toxinas presentes.

Una vez aparece el fuego, la cocción de la carne facilita mucho la vida del hombre, puesto que la ingesta de alimentos es ahora mejor aceptada por su organismo, especialmente en el caso de la incorporación de las proteínas cocinadas, que necesitan mucha menos energía por parte del estómago ya que la cocción de dichas proteínas gelatiniza el colágeno, proteína muy presente en las carnes, así como otros tejidos conectivos ingeridos. El proceso principal es que se abren grandes moléculas, dando paso a moléculas más pequeñas que son más fáciles de digerir y absorber.

Otra gran ventaja es que se eliminan a grandes rasgos los parásitos y elementos contaminantes que pueden portar dichos alimentos, mejorando la salud de quien lo ingiere ya que se reduce el riesgo de contaminación y se prolonga, gracias a la mejor alimentación, la esperanza de vida. Es por estos motivos, por los que principalmente los profesionales de las ciencias de la salud deberíamos desaconsejar la dieta paloeolítica estricta en todos los casos.

Caso diferente aunque similar podrían ser las dietas veganas y crudiveganas, recientemente muy de moda y presentes entre las corrientes dietéticas muchas celebridades. Ninguno de estos casos son aceptados por los dietistas-nutricionistas siempre y cuando no sean controladas por ellos mismos como profesionales, o en su defecto por otros profesionales de la salud, para evitar llegar a poner en peligro el estado de salud de los practicantes de dichas dietas ya que puede darse el caso de que no lleguen a ingerir ciertos grandes grupos de alimentos o puedan llegar a tener una dieta pobre en los mismos que conlleve déficits importantes de nutrientes.

Aun así, a pesar de que esta planificación nutricional pertenece a las condiciones supeditadas a la edad de piedra y olvida las ventajas del mundo actual, muchas personalidades como Matthew McConaughey, Jessica Biel, Megan Fox, Uma Thurman, Adriana Lima o Novak Djokovic son fieles seguidores de dicha corriente dietética de la dieta de las cavernas.

Algunos médicos la avalan. Pero en la mayoría de los casos, los dietistas-nutricionistas la descartamos como opción saludable, ya que es necesario ingerir todo tipo de alimentos, en su mejor estado y con la mejor de sus preparaciones, acompañado de una buena presentación y el mejor estado de ánimo para para llegar a absorber todos los nutrientes necesarios que nos ayuden a tener un estado de salud óptimo, por lo que corrientes extremas han de ser descartadas y reemplazadas únicamente por buenas conductas dietéticas.

Es cierto que, al eliminar el consumo de lácteos, excesos de sal y azúcar, refrescos, zumos procesados, grasas químicamente alteradas, tubérculos ricos en almidón y granos procesados y/o refinados, mejoramos nuestra dieta, pero hemos de tener en cuenta que esta mejora podría darse sin llevar a dieta al extremo paleolítico, es mucho mejor mantener una alimentación sana y equilibrada que cometer excesos o castigarnos duramente. ¡Mens sana in corpore sano!

Curso relacionado: Técnico Superior en Dietética

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Noemí Ojeda

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Master en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos Formativos e Idiomas por la Universidad de Sevilla. Especialista en Tratamiento dietético del sobrepeso y la obesidad por la Universidad de Barcelona. Profesora del curso de Técnico en Nutrición y Dietética."