Qué son las cooperativas de alumnos

Qué son las cooperativas de alumnos

Carlos Guillén Burguillos

16-11-2017

El enfoque de la educación está cambiando en los últimos tiempos. Algunas corrientes hablan de la necesidad de evaluar de forma diferente, otras defienden la importancia del aprendizaje cooperativo, otras hablan de la introducción de nuevas tecnologías… Lo que queda claro es que está a debate la educación que queremos dar en las escuelas españolas.

Una de las herramientas que se está fomentando en los últimos años es la creación de cooperativas de alumnos. Cabe decir que la cooperativa es un tipo de empresa democrática, donde los trabajadores deciden cuál es el devenir de la compañía. Las dos características más destacables de una cooperativa son que la mayoría de trabajadores son propietarios y que éstos son los que toman las decisiones en asambleas democráticas, donde cada socio tiene un voto.

Qué es una cooperativa de alumnos

Una cooperativa de alumnos es la forma de llevar al mundo de la educación este tipo de empresa. Consiste en formalizar una empresa entre alumnos, con el fin de tener una actividad empresarial durante el curso. Catalunya es la Comunidad Autónoma en la que se está propagando más esta manera de entender la emprendeduría entre los alumnos. Veamos a nivel práctico cómo funciona.

Cómo funciona

Básicamente, hay dos maneras de organizar las cooperativas de alumnos. Una, creando una cooperativa para cada clase de alumnos. La otra, montando una cooperativa por curso, o incluso, por centro. Sea cual se la manera, la forma de funcionar es la misma.

Los alumnos se reúnen inicialmente para constituir la cooperativa. Tienen que elegir el Consejo Rector (directivos que se encargarán de coordinar la empresa) y aprobar los estatutos, en los cuales se explicará, por ejemplo, cuál será el destino de los beneficios, qué condiciones tienen que cumplir los alumnos para ser socios de la cooperativa, y cada cuánto tiempo se renuevan los cargos del Consejo Rector, entre muchos otros aspectos.

Todo lo deciden en asamblea, donde cada alumno tiene un voto. También tienen que aprobar cuál será la cuota para la entrada de nuevos socios. Esto es lo que denominamos el capital social de una empresa convencional. Los alumnos, para ser socios de la empresa, tienen que abonar una cantidad simbólica a la empresa, que servirá para afrontar las pequeñas inversiones de la cooperativa. Cabe decir que esta cantidad en principio se devuelve a cada socio en el momento en que abandonan la cooperativa o ésta cesa en su actividad (siempre y cuando no se hayan producido pérdidas).

A qué se dedica una cooperativa de alumnos

Normalmente las cooperativas de alumnos se dedican a ofrecer productos o servicios al entorno más cercano a la escuela. En algunos casos ofrecen un servicio de limpieza o mantenimiento al propio centro escolar. Pueden dedicarse a pintar una zona del colegio, por ejemplo. Otro tipo de productos es la fabricación de jabón ecológico o productos realizados con una impresora 3D, como por ejemplo llaveros o imanes para la nevera. Algunas cooperativas optan por montar un servicio de bar a la hora del patio o de catering para eventos de graduaciones, teatro, etc.

Objetivos de una cooperativa de alumnos

En una cooperativa de alumnos se trabajan diferentes competencias. Por ejemplo, la comunicación. Son los alumnos los responsables de dar a conocer sus actividades y de conseguir los clientes. También aprenden a aprender y a ser autónomos. Ellos son los que tienen la iniciativa de tirar adelante con la comercialitzación de cualquier producto y son los responsables de que salga bien. También se trabajan valores como la superación del individualismo, el respeto y la tolerancia, la disposición a actuar a favor del bien común o la independencia de criterio, entre muchos otros.

Qué se hace con el beneficio

El eje principal de esta metodología es la constitución de una pequeña empresa, lo que significa que como objetivo final los alumnos tienen que conseguir un beneficio. Una parte de este beneficio por obligación, entre el 20% y el 30% habitualmente, se destina a un proyecto social, como podría ser una ONG o alguna entidad sin ánimo de lucro que persiga los objetivos que les parezcan razonables a los alumnos para destinar su ganancia. Con el resto del beneficio se suele organizar una excursión a final de curso para los alumnos que participan en la cooperativa, o se realiza alguna actividad para todo el centro, o por ejemplo se compra algún elemento que la cooperativa encuentra necesario para el colegio, como por ejemplo una canasta de baloncesto para el patio.

Por qué apostar por la cooperativa de alumnos

Los colegios que están apostando por esta metodología ven muchos beneficios y pocos inconvenientes. En muchos centros se empieza a implantar en primaria, en otros se lleva a cabo en secundaria. Valores como la creatividad, la constancia, la humildad o el trabajo en equipo son claves para que los estudiantes se formen como mejores personas.

La motivación que despierta en ellos la responsabilidad de que la empresa tire adelante y tenga beneficios se consigue fácilmente. Son los propios alumnos los que deciden qué productos sacar a la venta y de qué manera. El profesor simplemente ayuda y hace de guía si en algún momento se tuerce alguna decisión hacia un campo ilegal o inmoral, por ejemplo. Una vez los alumnos se asignan el rol de cada uno en la cooperativa todo va sobre ruedas. Hay que establecer una pequeña jerarquía, que eligen ellos, para que todo funcione.

¿Te gustaría que tus alumnos o tus hijos participaran en una cooperativa de alumnos? ¿Crees que es una buena metodología de trabajo?

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Carlos Guillén Burguillos

Licenciado en ADE y en Economía. Máster en Educación y TIC. Profesor del área de empresa en varios centros. Impulsor de nuevos negocios. Apasionado del deporte, la música y la lectura.