¿Qué son las empresas unicornio?

¿Qué son las empresas unicornio?

Carlos Guillén Burguillos

20-10-2016

Las empresas unicornio

Últimamente en el mundo de los negocios se habla a menudo de las empresas unicornio. Han recibido este nombre por la situación mágica que han conseguido en tan poco tiempo. Se trata de empresas basadas en las nuevas tecnologías, especialmente de redes sociales, que han experimentado un crecimiento de su valor de más de 1.000 millones de dólares en la fase inicial, cuando todavía arrastran un cash flow negativo. Es increíble cómo empresas que aún no dan beneficios puedan tener una valoración tan alta. Cuando aparecen en Bolsa por primera vez, sus acciones suben y suben como la espuma. Algunos inversores hablan de una nueva burbuja tecnológica.

Lo que está claro es que es un fenómeno digno de análisis. Cualquier empresa que empieza tiene un cash flow negativo en los primeros meses, o incluso años, hasta que empieza a ganar clientes, reputación y consigue rentabilizar mínimamente sus inversiones. Que estas empresas startup consigan llegar a una valoración tan alta no tiene mucho sentido, porque algunas de ellas no han repartido ni un centavo de dólar de dividendos a sus accionistas. Pero increíblemente, como increíble es la figura del unicornio, sigue subiendo la cotización de sus acciones en Bolsa.

Cuáles son las empresas unicornio

Algunas de las empresas unicornio las conocemos porque somos usuarios habituales. Entre estas compañías encontramos Uber, Pinterest, Dropbox, Airbnb, Spotify, Facebook, LinkedIn, Twitter o Snapchat. Hay muchas más, y cada vez aumenta el número de empresas unicornio. Actualmente, se cuentan más de doscientas. En término medio, por cada dólar invertido en estas empresas se han generado casi 30 dólares de valoración de las acciones. Otro dato relevante es que aproximadamente el 80% de las empresas unicornio tienen su sede en San Francisco. Hay, por tanto, una clara influencia de Silicon Valley en este acontecimiento.

Futuro de las empresas unicornio

El futuro de este tipo de empresas es incierto. Se trata de compañías que aún se encuentran en una situación de establecimiento de rondas de financiación. Es decir, son empresas que aún necesitan recaudar capital para seguir invirtiendo y continuar creciendo. Bien es cierto que Twitter desde su nacimiento no ha dejado de tener más usuarios y valoración en bolsa, aunque los beneficios no acaban de llegar. Es un fenómeno que abre un camino incierto. Lo lógico es que les espera un futuro esperanzador, aunque el mundo de las nuevas tecnologías va tan rápido que no se puede afirmar rotundamente que no quebrará ninguna de estas empresas en los próximos años.

Es curioso que la empresa unicornio que tiene un valor más alto sea Uber, que no es propietaria de ni tan solo un vehículo. O Airbnb, tan famosa últimamente por los episodios de Barcelona, ciudad en la que se ha perseguido especialmente el uso de esta aplicación por parte de los propietarios de los pisos. Resulta que esta compañía no tiene en su activo ninguno de los pisos que gestiona. Este mismo argumento se puede aplicar a las otras. Bien es sabido que Facebook no es más que una red social colgada en Internet. Al igual que LinkedIn, Twitter o Snapchat.

Entonces, ¿por qué valen tanto? Simplemente porque los inversionistas tienen grandes expectativas sobre el futuro de estas empresas. ¿Puede que caigamos en una nueva burbuja tecnológica como ocurrió hace unos 15 años con las “puntocom”? Resulta que entonces el valor del Nasdaq cayó un 78% en tan solo dos años. ¿Estamos frente a una nueva burbuja? Quién sabe…

Muchos expertos en el mundo financiero relacionado con las nuevas tecnologías especulan con que algún día caerá vertiginosamente el valor de estas empresas. En cambio, otros sostienen que esto no tiene por qué pasar.

Los contables de la vieja escuela se ponen las manos en la cabeza, porque al fin y al cabo el concepto de valor de una empresa siempre se ha basado en sus activos tangibles (terrenos, edificios, maquinaria, inversiones…). Pero en estas empresas no se cumple esta perspectiva, ya que no disponen de apenas activos tangibles. Simplemente la valoración de estas empresas es tan alta porque se prevé que ofrezcan un beneficio muy suculento en el futuro. ¿Serán ciertas las predicciones? ¿O los inversores tendrán que darse golpes contra una pared por haber cometido un error garrafal?

En los próximos años lo veremos… ¿Tú qué opinas? ¿Crees que las empresas unicornio darán sus frutos a los inversores o, por el contrario, se desinflarán igual o más rápido que lo que se han inflado?

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Carlos Guillén Burguillos

Licenciado en ADE y en Economía. Máster en Educación y TIC. Profesor del área de empresa en varios centros. Impulsor de nuevos negocios. Apasionado del deporte, la música y la lectura.