Qué tener en cuenta al elegir un buen vino
07/11/2018
Francesc Olalla

Qué tener en cuenta al elegir un buen vino

Turísmo y Hostelería

Elegir un buen vino, ya sea para maridar nuestros platos en un banquete, ya sea para acompañar una relajante sobremesa o como preámbulo de un ágape, debería ser una tarea no sólo fácil sino placentera. No obstante, la realidad es bien diferente: hay tantos vinos diferentes  como gustos podamos imaginarnos, por lo que elegir qué vino vamos a comprar, parece una tarea más propia de expertos y profesionales que del ciudadano de a pie….

Cuando acudimos a un comercio especializado a la zona de vinos de un supermercado, muchas son las dudas y preguntas que se nos vienen a la cabeza: vino joven o crianza, blanco o tinto, de qué variedad, de qué Denominación de Origen, qué graduación alcohólica es más adecuada. Muchas veces terminamos dejándonos llevar por el dependiente, que no siempre es un experto, y compramos no el vino que queremos sino el que quiere el vendedor.

Criterios para elegir un buen vino

Sin pretender ser dogmático, voy a proponer una serie de parámetros a tener en cuenta en el momento de elegir el vino que acompañará nuestra comida o nuestra cena y que sea del agrado de nuestros comensales.

  • Zonas vinícolas. Cuando hablo de zonas vinícolas voy más allá de las Denominaciones de Origen que tenemos catalogadas en España, me estoy refiriendo también a las regiones internacionales más importantes como Borgoña y Burdeos en Francia, la Toscana o el Piamonte en Italia, Napa Valley en Estados Unidos, o Margaret River en Australia. Cada zona vinícola aporta unas características y unas experiencias únicas y diferentes.  Según las personas con las que vayas a compartir y el tipo de comida, se podrá elegir un vino de una región vinícola u otra.

  • Grado de fiabilidad de la bodega. Una vez decidida la zona de producción, se tendrá en cuenta la bodega de la zona que más confianza nos ofrezca ya sea por su prestigio o por el conocimiento que tengamos de ella.

  • Variedad de la uva. Elegida la zona  o denominación de origen la bodega o posibles bodegas nos fijaremos en las posibles variedades de uva que se cultivan y se trabajan en las mismas. Los vinos podrán ser monovarietales si se elaboran con un único tipo de uva o multivarietal si presenta en dos o más tipos  de uva. No confundamos la zonas vinícolas con los tipos de uva: un mismo tipo de uva se puede cultivar en diferentes zonas vinícolas. Un vino no será el mismo elaborado con tempranillo o con cabernet souvignon. La misma variedad de uva producirá vinos diferentes según la zona en la que se cultive por acción del clima entre otros factores.

  • Añada. Desde el primer momento en que entremos en contacto con el mundo del vino, estaremos en condiciones de saber que no todas las cosechas tienen la misma calidad: la cantidad de lluvias y la época en que se produzcan y las temperaturas así como las posibles enfermedades que afecten al viñedo, condicionan en gran medida la producción, aunque no es un factor determinante ya que la técnica de la fermentación y la crianza podrán corregir una añada deficiente, sí que es una garantía de buenos resultados una buena cosecha.

  • Envejecimiento del vino.   Un buen vino con una buena crianza siempre está muy reconocida entre todos los consumidores, pero no es una garantía de una buena elección ya que en función  los platos a los que va a acompañar y de la época del año en que lo vamos a consumir, no siempre es aconsejable un crianza: un arroz de marisco no aconsejará el mismo vino si lo consumimos en pleno verano en una terraza que si la comemos en invierno.

  • Marcas de renombre. Por último, otro de los factores a tener en cuenta son las marcas de prestigio que sabemos que no fallarán en calidad o de aquellas que, por experiencia, tengamos referencias de ellas: siempre nos aseguraremos eligiendo un vino que conozcamos de antemano.

Es evidente que a medida que vamos adquiriendo experiencia en el mundo del vino nos resultará más fácil y, por supuesto, menos traumático entrar en una enoteca y elegir nuestros vinos. En este momento, tendremos en cuenta factores que de momentos nos vienen un poco grandes como son el aroma, el cuerpo, o el color y también tendremos en cuenta con qué productos lo consumiremos. Mientras tanto, estos consejos nos servirán de mucha ayuda.

Por último, es aconsejable no fijarse en el precio ya que ni el vino más caro es mejor, ni el más barato tiene por qué ser malo. Vamos a conocer nuestros gustos y el de nuestros comensales, eso nos ayudará.  Tenemos que leer e interpretar la etiqueta y ser valientes y probar los vinos para elegir… Por supuesto, también tenemos que  dejar aconsejarnos por los expertos.

Francesc Olalla
Francesc Olalla

Técnico Superior en Restauración. Experto en producto y en producción de cocina transportada. Apasionado por la cocina en todas sus variantes de elaboración y de gestión.