Quemaduras solares

Las quemaduras solares aparecen tras una exposición excesiva al sol o una exposición sin protección. También puede aparecer después de exponerse a lámparas ultravioletas.

La piel quemada es roja y, dependiendo de la severidad de la quemadura, puede presentar ampollas. Los efectos pueden aparecer al cabo de 6 horas de tomar el sol, y el dolor producido puede durar hasta 48 horas.

Los síntomas de una quemadura producida por el sol son los siguientes:

– Piel roja y sensible, y muy caliente al tacto

– Ampollas (que se desarrollan de horas a días después)

– Reacciones severas: fiebre, escalofríos, náuseas y vómitos…

– Peladura de la piel quemada días después

Es importante evitar que la piel se queme, usando cremas solares con una protección superior a 30. También es bueno conocer nuestro fototipo para poder ajustar la protección a emplear y el tiempo de exposición al sol. Por tanto podemos afirmar que es mejor prevenir que curar.

En caso de que nos hayamos quemado podemos seguir las siguientes pautas:

– Aplicar frío a la zona quemada

– Evitar usar productos que contengan benzocaína, lidocaína o petróleo (como la vaselina)

– No reventar las ampollas (se pueden hacer vendajes secos sobre las mismas)

– Humectar la piel con cremas hidratantes (siempre y cuando no haya ampollas)